Política

Presidente de banco Lafise alerta sobre estado crítico de la economía nacional

Zamora: el Diálogo se reanuda el miércoles

Nicaragua diálogo tregua

La negociación será entre el Gobierno y delegados de la Alianza Cívica, en un formato distinto: aún no se conoce agenda ni los garantes internacionales



El Diálogo Nacional, para buscar una salida pacífica a la crisis sociopolítica y económica de Nicaragua, se reanudaría este miércoles 27 de febrero, según declaraciones del presidente del Grupo Financiero Lafise, Roberto Zamora, brindadas a CONFIDENCIAL, que aclaran la información circulada horas antes en la cual se indicó que el diálogo iniciaría este viernes 22.

Zamora participó junto con representantes del gran capital nicaragüense en una reunión con el comandante Daniel Ortega, el sábado de la semana pasada. Luego del encuentro se reactivaron los esfuerzos por reanudar el Diálogo, suspendido por la falta de voluntad del Gobierno a mediados de julio de 2018, tras lo cual se ejecutó la sangrienta “Operación Limpieza”, para desmantelar los tranques que la población había instalado en diferentes puntos del país para protegerse de la represión paramilitar y presionar la negociación, que exigió la renuncia de Ortega y su esposa y vicepresidenta Rosario Murillo.

Hasta la tarde de este jueves se ha confirmado que la negociación será entre el Gobierno y delegados de la Alianza Cívica, en un formato distinto al implementado en el Diálogo entre mayo y julio de 2018. Sin embargo, aún no se conoce cuál es la agenda de esta reanudación ni quiénes serán los garantes internacionales.

En una entrevista previa de Zamora con la agencia de noticias EFE, Zamora aseguró que la economía del país se está deteriorando y que la inversión extranjera y nacional no volverá a Nicaragua si no hay una solución política a la crisis.

Zamora participó el pasado 16 de febrero junto a los empresarios Carlos Pellas, Ramiro Ortiz, José Antonio Baltodano y Juan Bautista Sacasa, en un encuentro con Ortega, al cual también fueron invitados el nuncio apostólico Waldermar Somertag y el cardenal Leopoldo Brenes.

Los empresarios comunicaron a Ortega la urgencia de restablecer el diálogo nacional, pero no hubo mayor información oficial sobre la disposición del régimen de atender a esa demanda en un tiempo establecido.

Fuentes vinculados al sector empresarial revelaron que el nuevo diálogo se realizaría con cinco participantes de la Alianza Cívica y la delegación Gubernamental, que aún no han sido identificados.

Mientras tanto, los familiares de presos políticos y el movimiento autoconvocado demandan cuatro condiciones para dialogar: anular los juicios políticos y poner en libertad a todos los manifestantes de la protesta cívica; el cese de la represión y el desmantelamiento de los paramilitares; el restablecimiento pleno de la libertad de expresión y movilización, y el retorno de las organizaciones internacionales de derechos humanos.

La dictadura de Ortega y Murillo respondió con una brutal represión al estallido social de la Rebelión de Abril en Nicaragua, dejando al menos 325 muertos confirmados, más de 3000 heridos, decenas de desparecidos y 778 presos políticos en las celdas del Sistema Penitenciario Nacional y estaciones policiales, que han sufrido palizas y maltratos en decenas de ocasiones.

La represión también empujo al país al colapso económico, con más de 60 000 nicaragüenses en el exilio huyendo de la represión política y el incremento del desempleo, que se cuenta en más de 460 000 afectados, según cifras de la Fundación Nicaragüense para el Desarrollo Económico y Social (Funides).