Nación

Alianza protesta por agresión a líder campesino

Dictadura ordena saqueo a casa de campesino que regresó del exilio

"Si el Estado de Nicaragua busca el retorno de quienes se marcharon, debe dialogar con los exiliados y no acosarlos", demanda CIDH



Apenas tres días después de hacer público su ‘Programa sobre el Retorno Voluntario Asistido de los Nicaragüenses en el Exterior’, supuestos policías, auxiliados por fuerzas paramilitares, hostigaron e intentaron detener al líder campesino de El Jícaro, Nueva Segovia, Javier Carmona, quien regresó del exilio recientemente.

“La Alianza Cívica por la Justicia y la Democracia condena el acoso, intimidación y saqueo del cual ha sido víctima el líder campesino Javier Carmona y su familia el 18 de abril”, dijo la Alianza en un comunicado.

“Carmona es uno de los líderes campesinos que regresó del exilio para continuar con la lucha cívica, anunciando su lucha junto a esta Alianza Cívica en enero de 2019. La persecución en su contra es una muestra clara de la falsa garantía del mecanismo para la repatriación anunciado por el régimen Ortega-Murillo”, añadió el documento.

Incluso, un grupo de eurodiputados instó al exilio nicaragüense a no escuchar esos cantos de sirena, mientras que el Mecanismo de Seguimiento para Nicaragua (Meseni), recomendó al “Estado de Nicaragua” (que por Ley, encabeza Ortega), que si quiere convencer a los exiliados, debe dialogar con ellos, en vez de atacarlos.

Se refieren al anuncio unilateral hecho el lunes pasado, en el que la Administración de Daniel Ortega informó dentro y fuera del país, su decisión de activar un programa para facilitar el retorno de quienes hubieran salido del país “en el contexto de los hechos acaecidos a partir del 18 de abril de 2018”.

Aunque Carmona regresó a Nicaragua mucho antes que se anunciara ese plan, su involucramiento en la lucha cívica, lo convirtió en uno de los blancos que han sido acosados –y hasta encarcelados- por el régimen, tanto si se trata de líderes universitarios, como de ciudadanos autoconvocados, o líderes rurales.

El Movimiento Campesino ha sido una de las principales víctimas de la represión del gobierno de Daniel Ortega desde que este asumió el poder en 2007”, señalando cómo se ha incrementado la represión en su contra, en especial, “a raíz de las protestas de abril de 2018 que desencadenaron la actual crisis política”.

En realidad, el antagonismo de la pareja presidencial en contra del Movimiento Campesino se intensificó a raíz de la creación del Consejo Nacional en Defensa de Nuestra Tierra, Lago y Soberanía, que llegó a organizar casi un centenar de marchas de protesta en contra de las leyes canaleras que otorgaban parte de la soberanía nacional a Wang Jing.

El producto de esa estrategia es que “los principales líderes del Movimiento Campesino son presos políticos del gobierno de Daniel Ortega, entre ellos nuestros compañeros Medardo Mairena, Pedro Mena, Lenner Fonseca y Freddy Navas; otros siguen siendo perseguidos en el territorio nacional y muchos se han tenido que ir al exilio”, especificó el texto de la Alianza.

El programa anunciado por el Gobierno “garantizará el retorno voluntario asistido de los hermanos nicaragüenses en el exterior, asegurando que sean recibidos con fraternidad, cordialidad, y solidaridad, contribuyendo positivamente con la paz, tranquilidad, seguridad y reconciliación de todos los nicaragüenses”, aunque su credibilidad es escasa.

Igual que con los acuerdos del 29 de marzo pasado, Ortega necesitó poco tiempo para demostrar que no le interesa cumplir lo pactado.