Denuncias

No "permiten un beso" entre dos mujeres

Discriminación en The Reef

Camila Quintana denunció en su Facebook la discriminación que sufrió en un discobar en Managua



A continuación dejamos íntegra la denuncia de la joven Camila Quintana: 

“Imagínense que son una mujer de 22 años, van a un bar de Managua por el cumpleaños de una amiga, están sentadas frente a la chavala que les gusta hablando por un rato y luego están besando a esa misma chavala.

El flyer del evento que describe Camila Quintana.
El flyer del evento que describe Camila Quintana.

Entonces llega un mesero del lugar a decirle algo a la chavala en voz baja y al oído. Y entonces: DE LOS CREADORES de “es de cochoncitos orinar con la puerta cerrada” el nuevo éxito de The Reef: “la esposa del dueño le dijo al gerente que no podía permitir que estuvieran ‘haciendo eso’ y entonces él mandó a alguien a decirles que se fueran”. (En una ocasión al actor Roberto Lechado lo obligaron a salir del baño, y le dijeron que “no podía orinar” con la puerta cerrada).

Exactamente a como lo leen, eso me pasó anoche en ese bar nefasto donde ya más de un atropello ha sucedido.

Irónicamente (¿o hipócritamente?) si se van al Facebook de este lugarcito pueden ver que precisamente ayer había un evento donde estaban publicitando con los cuerpos de unas modelos internacionales. Lo que me dice esto es que las mujeres podemos existir en tanto seamos carnada para venderle guaro a los hombres. Nada nuevo, básicamente es el mensaje por defecto: si no le servís a los hombres, no servís del todo. Me rehuso a asumir eso como mi realidad.

A raíz de esto me pregunto un par de cosas: ¿será que los dueños/esposa del dueño/gerente serán igual de diligentes al ver a un hombre aprovechándose (por no decir abusando) de una chavala intoxicada en su local? ¿Será que un prejuicio personal de la dueña merece que se le arrebate la autonomía al gerente que es quien maneja el bar? Porque por lo que me dieron a entender ayer (y les creo), el mesero no nos habría ido a decir nada si no fuese porque ella se quejó.

¿Qué enfermedad social es esa que hace que dos mujeres expresando afecto sea desagradable pero hombres acosando a otras mujeres sea aceptable?

Así que ya saben, si quieren un día hacer el abominable acto de ser una mujer que quiere besar a otra mujer, ese lugar no es un espacio seguro

(Solamente con el propósito de mostrar la doble moral mierda de este local, les dejo el flyer del evento de ayer)”.