Economía

Advierten necesidad de atender el inicio del ciclo agrícola

Economistas: 650 millones de dólares en pérdidas

Pérdidas económicas Nicaragua

Datos del Banco Central revelan una corrida de 5.8% de los depósitos del público; inflación anual puede cerrar en 10%



Los daños acumulados de cuatro semanas de inestabilidad política suman 650 millones de dólares, mientras que la banca reporta una pérdida del 5.8% de los depósitos en 36 días, según un análisis preliminar efectuado por el economista Néstor Avendaño, presidente de Consultores Para el Desarrollo Empresarial (Copades).

“Calculo que el 50% de la actividad económica nacional se ha perdido. Solo está operando el 50% de la capacidad instalada. El porcentaje de pérdida es mayor en sectores como comercio, hoteles y restaurantes, que han perdido hasta 80%; transporte pierde 40% (por los tranques), mientras los servicios comunales y personales están también a 50%”, detalló.

La generación de energía eléctrica también ha disminuido, porque las empresas están comprando menos electricidad ante la decisión de efectuar cierres escalonados para que sus empleados lleguen seguros a sus casas. La construcción privada ha caído en 50%, mientras que el 75% a 80% de la construcción pública, está paralizada.

Por su parte, la actividad agropecuaria reporta un 10% de daño en este momento, pero podría elevarse a 15% o 20% si no se resuelve pronto. “Si la producción primaria resulta afectada, el procesamiento industrial también lo será”, advirtió el economista.

En el apartado de los depósitos en la banca, Avendaño dijo que hasta el 15 de mayo, el público ha retirado 241 millones de dólares, lo que representa el 5.8% del saldo registrado al 12 abril, por lo que recomendó “evitar la corrida de depósitos”, y esforzarse por “generar certidumbre financiera entre inversionistas, prestamistas y prestatarios”.

Por su parte, el economista Mario Arana, director de la Asociación de Productores y Exportadores de Nicaragua (APEN), reveló que Funides prepara un estudio detallado para cuantificar el daño, para lo cual está “hablando con los sectores para precisar números, porque hemos hecho estimaciones bien gruesas”, admitió.

Esas estimaciones, que por ahora solo incluyen la afectación potencial de cuatro semanas de rebelión cívica “porque es bien difícil determinar con precisión qué es lo que está ocurriendo”, le permite calcular daños por unos 600 millones de dólares “si incluimos inversión extranjera directa, pero sin eso pensaría en unos 250 millones”, declaró.

Crisis ‘asfixia’ a todos por igual

El análisis del economista Adolfo Acevedo muestra que “los pocos datos disponibles a marzo de 2018 indican que la desaceleración económica se había venido profundizando y que se mantenía la política monetaria y fiscal restrictiva. Por supuesto, la actual situación está provocando un impacto adicional de deterioro económico”.

La represión, las movilizaciones masivas de protesta, la inseguridad e incertidumbre provocada por la violencia contra los manifestantes, y la actitud de connivencia -cuando no de colaboración estatal con fuerzas paramilitares o abiertamente delictivas- “se han reflejado en la afectación de dos motores importantes del actual modelo de crecimiento económico, la inversión extranjera directa y el turismo”, señaló.

“La fuerte caída del consumo, resultante de un comportamiento precautorio de la población, ha tenido un efecto de paralización de las ventas, que está asfixiando principalmente a las micro unidades económicas de sobrevivencia, así como a las pequeñas y medianas empresas, y golpea al sector comercial en su conjunto”, añadió.

Inflación puede llegar a dos dígitos

Avendaño ve cómo continúa deteriorándose la situación macro, con más desaceleración económica y menor gasto inversionista de parte de los empresarios extranjeros, como del Gobierno, que si bien cuenta con recursos (préstamos o donaciones) para los proyectos, se ha visto a obligado a paralizarlos a causa de los tranques de carreteras, y para no poner en riesgo al personal que labora en ellos.

El director de Copades también dijo que esa entidad elevó su estimado inflacionario para el presente año: si la predicción elaborada en enero indicaba que la inflación acumulada a lo largo de todo el año sería de 7.23%, el cálculo actual la eleva hasta el 8%.

“Los acontecimientos recientes elevan las previsiones: sin la crisis, nuestros nuevos cálculos indicaban que la inflación cerraba en 8%, (por el alza en los precios internacionales del petróleo), pero esta situación le agrega otros dos puntos porcentuales para llegar a 10% este año, siempre y cuando haya una rápida solución”, urgió.

Estadísticas oficiales del Banco Central de Nicaragua (BCN), muestran que la inflación acumulada durante todo el 2017 fue de 5.68%; que el acumulado al mes de abril de 2018 es de 0.92%, casi la mitad del 1.81% reportado en el mismo mes del año pasado.

El sector externo también trae malas noticias por el lado de la colocación de nuestros productos en los mercados internacionales. Avendaño avizora que el volumen de las exportaciones de bienes y servicios crecerá menos, a causa de una menor disponibilidad de productos y de la menor capacidad de trasladar las mercancías hacia los puertos, lo que conlleva a atrasos en el cumplimiento de contratos.

Junto con la disminución del volumen de las exportaciones, el experto prevé un mayor déficit en cuenta corriente de la balanza de pagos, y mayor necesidad de endeudamiento externo, que no solo será más reducido a causa del incremento del riesgo país, sino que de todos modos, ya se preveía que el dinero será más caro y escaso porque están subiendo las tasas de interés, y porque hay un flujos de capitales regresando a Estados Unidos.

El economista dijo que se mantiene la tendencia a que continúe la reducción del gasto de consumo, en especial, el de las familias, lo que tendrá un efecto multiplicador en muchos rubros y marcará un comportamiento negativo para el presente año.

Atender el ciclo agrícola

Los principales indicadores económicos crecen menos que en años anteriores: el producto interno bruto, las inversiones, la recaudación de impuestos, las exportaciones, el crédito, el consumo. Si bien todos esos elementos pueden resolverse trabajando duro, hay uno que, de no atenderse, causaría un daño catastrófico a una economía tan dependiente del campo, como lo es la nuestra: el inicio del ciclo agrícola.

“Lo que está sucediendo no solo tendrá efectos sobre el desempeño económico de 2018: también sobre 2019”, adelantó 

“Estamos en el inicio de lo que para nosotros es nuestro año económico: el ciclo agrícola, y cualquier atraso contranatura es fatal para la economía. Yo preveo que la situación de 2019 se está gestando muy complicada desde este momento”, añadió el experto.

La razón es que “se están sentando las bases para lo que puede ser la prolongación de la debacle económica, porque no escucho [en el Diálogo Nacional] un mensaje positivo para resolver los problemas planteados”, consideró.

El inicio de la temporada lluviosa sin que los campesinos preparen las tierras, obtengan los insumos, los créditos y la asistencia técnica que se requiere en esas zonas productivas, puede llevar a una disminución sensible de la cosecha, que será distinta para cada lugar, en dependencia de las condiciones locales.

Avendaño reveló que hay una desaceleración en el financiamiento productivo, lo que será especialmente dañino para un rubro tan importante como el café, que ya arrastraba un serio problema desde antes de la rebelión de abril. De continuar esa problemática, “se agravará el problema de los cafetaleros”, que seguirán siendo incapaces de pagar sus deudas, y el sistema financiero verá elevarse la mora de ese sector.