Política

Dictadura llena de banderas nacionales a las instituciones y autobuses

Edwin Carcache: Régimen perdió los colores azul y blanco por sus crímenes

Edwin Carcache

Líder estudiantil llama a la unidad de los universitarios para hacer frente a los esfuerzos del Gobierno por apropiarse más de los recintos



El régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo lanzó esta semana una campaña para recuperar los colores azul y blanco de la bandera nacional. Ha llenado con la enseña las instituciones públicas y autobuses del servicio urbano colectivo de Managua. Sin embargo, para el líder estudiantil Edwin Carcache, la dictadura “perdió” los colores azul y blanco cuando empezó a “asesinar a nicaragüenses”.

Durante una entrevista en el programa Esta Noche, el preso político excarcelado advirtió de que la campaña es una “trampa” del régimen para continuar con las detenciones ilegales de opositores, y decir que “todo está bien en Nicaragua”.

Carcache, representante del sector estudiantil en el consejo directivo de la Alianza Cívica por la Justicia y la Democracia, aseguró que el principal desafió de esta agrupación es “unir a la oposición en Nicaragua, y evitar lo que ocurre en Venezuela, donde se están dividiendo”.

También dirigente de Acción Universitaria, el joven opositor destacó que unas 14 organizaciones estudiantiles desarrollan acciones que apuntan a una verdadera autonomía universitaria, y mayor participación de la juventud en la sociedad nicaragüense.

¿Cuál es el balance del paro vehicular, que se convocó y realizó el martes contra la dictadura?

Ha sido exitoso. Muchas personas se han sumado a esta iniciativa ciudadana, una alternativa de protesta, que permite decirle al régimen que continuamos en este proceso de protesta cívica.

El régimen ha destinado a algunos empleados del Gobierno, algunos vehículos para contrarrestar esta campaña. Al igual, utiliza siempre el estado policial y estaban deteniendo vehículos sin ninguna causa, para mostrar que había vehículos en la calle; pero muchos ciudadanos anduvieron en bicicleta, otros caminaron y otros utilizaron el transporte público.

En los últimos días el régimen ha orientado a sus seguidores y las instituciones desplegar la bandera azul y blanco, que ha sigo criminalizada y perseguida durante estos meses de represión. ¿Qué es lo que está pasando?

Es una campaña engañosa. Como siempre el régimen con su doble discurso. Vemos que a un sector de la población, a la oposición en Nicaragua, si andamos con una bandera nos encarcelan, o en ocasiones te golpean, ofenden y reprimen. Vemos ahora que en todos los autobuses de transporte público y algunas instituciones están llenas de banderas. Es una campaña con la que el régimen pretende decir que en Nicaragua todo está normal, que no hay presión por eso. Pero en la práctica nos damos cuenta de otra cosa, porque están encerrando a los ciudadanos que estamos en contra del régimen.

Ellos quieren venir y usurpar estos colores, que nosotros hemos defendido. Ellos se han encargado de manchar estos colores azul y blanco, con la bandera roja y negra.

Desde la oposición tenemos este desafío. Continuamos con nuestra bandera con el escudo hacia abajo, en símbolo de resistencia, en exigencia de la libertad de los presos políticos, de las libertades públicas, sobre todo en cumplimiento de los acuerdos en el diálogo nacional. Vamos a seguir insistiendo, como oposición sólida, en el tema de la unidad por medio de la única bandera que nos representa, que es la azul y blanco.

Es una trampa del régimen para seguir encerrando personas, para decir que todo está bien en Nicaragua. Estos colores los perdieron desde que empezaron a asesinar nicaragüenses.

La Alianza Cívica anunció una reestructuración y la creación de un consejo directo, del que vos formas parte. ¿Cómo van a lograr la unidad de las diversas fuerzas políticas de oposición?

El consejo ejecutivo de la Alianza pretende organizar y dar seguimiento a todas las acciones que se aprueben dentro del pleno de la Alianza. De todas las estrategias que aprueben, este comité ejecutivo tiene como principal orientación ejecutarlas tanto a nivel nacional como a nivel internacional.

Sobre todo seguir en esa insistencia que queremos en temas de derechos humanos, en temas de inclusión. El principal desafío que tenemos como Alianza Cívica es unir a la oposición en Nicaragua y evitar lo que ocurre en Venezuela, donde la oposición se está dividiendo.

Estas comisiones pretenden solidificar y sobre todo darle esta visión ejecutiva a la Alianza, dar un paso contundente y mostrar ese músculo, que nos ha hecho falta en tiempo reciente. Un desafío bastante enorme, pero que si queremos continuar trabajando, mejor organizados.

En esas comisiones hay una de comunicación, de reforma electoral, de verificación, pero no se distingue claramente si hay o no, una comisión para recuperar el derecho a la movilización de las calles. ¿Cómo se va a coordinar la Alianza con la Unidad Nacional Azul y Blanco y los diferentes movimientos, estas acciones de movilización como la que se llevó ayer?

Hay una comunicación directa de parte de la Alianza con la Unidad Azul y Blanco, en el grupo Siete más Siete. En este aspecto, las comisiones van a solidificar estas estrategias que se van a compartir con la Unidad Azul y Blanco.

La próxima semana la Alianza va a presentar una propuesta política electoral, que es nuestra posición en la mesa de negociación. Es algo que se seguirá trabajando.

La idea es que la comisión de inclusión va a permitir agregar nuevos sectores a la Alianza, bajo los parámetros y la visión de la misma, para ser más contundente y seguir organizados, porque el régimen va apostar a que esto no se desarrolle; va a seguir con la represión, pero nosotros debemos estar conscientes que este paso se debe dar.

¿Cómo puede renacer el movimiento estudiantil bajo el estado de militarización que viven las universidades públicas?

Estamos en un estado policial, y eso no es solamente en las calles de Managua, de Matagalpa o de los departamentos de todo el país, sino que también dentro de los recintos universitarios. El régimen está trabajando con los CDL, CPC y otras organizaciones del partido, que están penetrando y buscando más alternativas para apropiarse más de las universidades.

Estamos tratando de llegar a un consenso 14 organizaciones estudiantiles, donde vamos hacer actividades que apunten a la autonomía universitaria, que apunten a la participación de la juventud en la sociedad nicaragüense. Ver de qué forma superamos esas barreras, dar pasos contundentes, el tema de la inclusión es muy fundamental, sobre todo la participación de todos estos movimientos que estamos organizándonos para ser más sólidos y definirnos mejor ante la política nacional e influir como agentes de cambio en el país.

Ortega dijo a un grupo de activistas norteamericanos que en Nicaragua hay plena libertad de expresión. ¿Qué reacción tienen desde el movimiento estudiantil a estas declaraciones?

Al día siguiente de la entrevista nos damos cuenta que encarcelaron a seis ciudadanas nicaragüenses que andaban colocando una manta. Vemos como se contradice el régimen. Dice que hay libertad de expresión y hasta la fecha hay 126 presos políticos. Nos damos cuenta que están encarcelando a la gente, criminalizando las protestas, ni siquiera nos permiten ir a misa tranquilos.

Es una actitud incoherente lo que está mencionando. Por ejemplo cuando Ortega dice que el pueblo lo protege a él, pero en una fotografía del pasado Repliegue a Masaya, se puede ver cómo va militarizado, que lleva un ejército total de policías. Habla un sinnúmero de incoherencias, con su discurso se ha vendido como cristiano, y de cristiano no tiene nada.

¿Qué esperanza tiene la población de que podamos ir a un reforma electoral y verdaderamente a elecciones libres?

El desafío es enorme y hay bastantes barreras. Sin embargo, Nicaragua el año pasado tomó una decisión, y la juventud jugamos un papel enorme, un papel clave en este proceso. Invito a todos los jóvenes a que nos organicemos en todos los departamentos de Nicaragua, mostrar ese brazo sólido y decir: “aquí estamos preparados para este nuevo proceso”.

Esperar esa etapa donde tengamos que consolidarnos como fuerza opositora y decir vamos por el cambio de Nicaragua, y apostar por este proyecto, pero sobre todas las cosas participar en todo momento de ese proyecto. El régimen hará de todo para evitar la organización opositora. Van a seguir ocupando algunos partidos satélites y partidos zancudos, que van a insistir en hacer ruido. Nosotros tenemos que ser muy cuidadosos en estos temas.