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Aunque nuevamente evitó afectar la importación de petróleo

EE.UU. impone sanciones financieras a gobierno de Maduro

Prohibición para comprar deuda venezolana contempla los primeros castigos económicos globales contra el gobierno de Caracas



Estados Unidos golpeó por primera vez al sistema financiero venezolano estableciendo nuevas sanciones económicas, aunque nuevamente evitó afectar la importación de petróleo, que es el núcleo de la economía del país suramericano.

La orden ejecutiva firmada por Trump prohíbe las “negociaciones en deuda nueva y capital emitidas por el gobierno de Venezuela y la petrolera estatal (PDVSA)”.

La Casa Blanca también detalló que son una medida de presión ante la “corrupción pública rampante” y la “represión y persecución, y violencia, contra la oposición política”. 
Además, precisó que busca “proteger” su sistema financiero de “complicidad en la corrupción de Venezuela y en el empobrecimiento del pueblo venezolano”.

Concretamente, la medida prohíbe las negociaciones de nueva deuda de PDVSA con un vencimiento mayor a noventa días y la deuda nueva del Gobierno de Venezuela con un vencimiento mayor a treinta días, o nuevo capital.

La prohibición afecta a las negociaciones hechas en EE.UU. o por una “persona de Estados Unidos“, término que, como precisa el Departamento del Tesoro, se refiere a los ciudadanos con esa nacionalidad, los residentes permanentes, entidades organizadas bajo la ley del país, cualquier jurisdicción en el país (incluidas filiales internacionales) o cualquier persona en Estados Unidos.

Respuesta a la Constituyente 

Acción Militar
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, no descarta una “acción militar” para restablecer la democracia en Venezuela. EFE/Michael Reynolds

El Gobierno Trump argumenta que estas nuevas sanciones responden a “recientes acciones del Gobierno de Venezuela“, como el establecimiento de una “ilegítima” Asamblea Nacional Constituyente (ANC) que “ha usurpado el poder” de la Asamblea Nacional (AN, Parlamento, de mayoría opositora) “elegida democráticamente” y de “otras ramas del Gobierno”.

Lo que busca además EE.UU. con estas sanciones es “proteger” su sistema financiero de “complicidad en la corrupción de Venezuela y en el empobrecimiento del pueblo venezolano”, indicó la Casa Blanca en una nota.

Preguntado en una rueda de prensa por las consecuencias políticas de las sanciones, el secretario del Tesoro, Steven Mnuchin, dijo que EE.UU. no pretende “cambiar el liderazgo (en Venezuela) ‘per se'”, sino que busca “restaurar el proceso democrático y el Estado de Derecho”.

En el marco de ese objetivo, el Gobierno de Trump no planea acciones militares contra Venezuela en “el futuro cercano”, según indicó en esa comparecencia el principal asesor de seguridad nacional de la Casa Blanca, el teniente general H.R. McMaster.

“No se anticipan acciones militares en el futuro cercano”, afirmó, tras ser preguntado por las declaraciones de Trump del pasado 11 de agosto, cuando dijo que no descarta una “opción militar” para atajar la crisis venezolana.

Detalle de una escultura en las inmediaciones del edificio de la sede principal de Petróleos de Venezuela (PDVSA). EFE

La medida ejecutiva de prohíbe las negociaciones de nueva deuda de PDVSA con un vencimiento mayor a 90 días y la deuda nueva del Gobierno de Venezuela con un vencimiento mayor a 30 días, o nuevo capital.

Asimismo, prohíbe las negociaciones de bonos emitidos por el Gobierno de Venezuela antes de la emisión de la orden ejecutiva y de “pagos de dividendos u otras distribuciones de beneficios al Gobierno de Venezuela de cualquier entidad poseída o controlada, directa o indirectamente, por el Gobierno de Venezuela” en EE.UU.

El Tesoro precisa que, a efectos de esta medida, el “Gobierno de Venezuela” se refiere también a cualquier subdivisión política, agencia u organismo oficial, incluyendo el Banco Central, PDVSA y cualquier persona que actúe en su nombre.

La Casa Blanca, en su nota, explicó que se buscará “mitigar el daño al pueblo estadounidense y venezolano” con la emisión de “licencias generales que permiten transacciones que de otra manera estarían prohibidas por la orden ejecutiva”.

Estas licencias incluyen “la financiación de la mayor parte de los intercambios comerciales, incluyendo las exportaciones e importaciones de petróleo, transacciones que solo involucran a Citgo (empresa estadounidense, la mayor filial de PDVSA fuera de Venezuela), las negociaciones de cierta deuda venezolana existente y la financiación de bienes humanitarios”.

Poco antes del anuncio, el vicepresidente estadounidense, Mike Pence, dijo en Twitter que su Gobierno no se quedará “de brazos cruzados mientras Venezuela se desmorona”.El pasado 9 de agosto, EE.UU. anunció la última lista de sanciones a funcionarios venezolanos, entre ellos, Adán Chávez, un hermano del fallecido presidente Hugo Chávez, en una nueva muestra de presión sobre Caracas tras la instauración de ANC, que considera “ilegítima”.

A partir de la elección de la ANC el 30 de julio, formada solo por chavistas y rechazada por la oposición, Estados Unidos dio el paso de denominar “dictadura” a Venezuela.

EE.UU. ha mantenido que las sanciones seguirán hasta que Venezuela vea “restaurada” su democracia, pero hasta ahora no se ha decidido a prohibir la importación de petróleo, el sector clave de la economía venezolana.