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EE.UU.: “No hay un acuerdo con Ortega”

El embajador de Estados Unidos ante la OEA, Carlos Trujillo. Wilfredo Miranda | Confidencial

Washington, Estados Unidos-. El embajador de Estados Unidos ante la Organización de Estados Americanos (OEA), Carlos Trujillo, negó que su representación “haya pactado” con el gobierno de Daniel Ortega en este organismo interamericano para emitir una “declaración” en el marco de la 48 Asamblea General, la cual no especifica la responsabilidad del régimen en la masacre que deja 127 muertos y más de mil heridos hasta ahora.

Este lunes se conoció de forma sorpresiva que Nicaragua presentaba junto a Estados Unidos un proyecto de “declaración”, en la que no condena la masacre perpetrada por el régimen, y se compromete al “fortalecimiento de las instituciones democráticas en Nicaragua”, a través de la Secretaría General de la OEA.

Según Trujillo, la negociación del texto de esta “declaración” fue la “única forma” que Estados Unidos tuvo para que en la Asamblea General de la OEA, que se realiza en Washington, “se hable” de la crisis nicaragüense. “Nadie más que Estados Unidos lo hubiera hecho”, aseguró.

El diplomático negó que la Administración Trump soslaye la responsabilidad del régimen sobre la brutal represión. Aunque no lo mencionan en la “declaración” por cuestiones diplomáticas y para obtener la anuencia de Ortega, dijo que Estados Unidos está claro que “la violencia es del Gobierno”. “Ellos tienen el poder y tienen que proteger a la sociedad civil y a los estudiantes”, declaró a Confidencial la tarde de este martes, a pocas horas de que la declaración sea aprobada por consenso en el plenario de la OEA.

Pláticas entre El Carmen y la Casa Blanca

Horas antes, la vocera del Departamento de Estado en Español de los Estados Unidos, Lydia Barraza, dijo a Confidencial que el gobierno de Ortega solo se comprometió a implementar “las reformas democráticas y el fortalecimiento de las instituciones” y no prometió nada sobre la demanda de justicia de los familiares de las víctimas. De hecho, en toda la “declaración” consensuada no aparece la palabra “justicia”.

Según Barraza, Estados Unidos está claro de que el tema de las reformas democráticas ha sido superado por el clamor de justicia de los nicaragüenses, pero alega que accedieron a adoptar esta “declaración” para tener un punto de partida de negociación con el gobierno de Ortega. Sin embargo, la postura de su país se mantiene intacta, dijo, y citó los diferentes comunicados que el Departamento de Estado en los que condenan del uso de la violencia “por parte del régimen”.

Barraza aseguró que las negociaciones sobre la crisis nicaragüense también se han “dado al más alto nivel”: desde la Casa Blanca a El Carmen, donde despacha Daniel Ortega y su vicepresidenta.

El embajador Trujillo coincidió con Barraza y dijo que por eso la “declaración” resalta el informe final de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) que será presentado en las próximas semanas.

Aprueban declaración de la OEA

La Asamblea General de la Organización de Estados Americanos (OEA) aprobó por consenso la “declaración” en “apoyo al pueblo de Nicaragua” que presentaron el régimen de Daniel Ortega y Estados Unidos.

No hubo siquiera votación porque todo ya estaba decidido de antemano.  Argentina, Chile, Colombia Perú y Costa Rica respaldaron la “declaración” mientras que el embajador estadounidense endureció el tono contra el gobierno de Ortega, aunque no quedó plasmado en el documento aprobado dado fines diplomáticos.

El embajador norteamericano, Carlos Trujillo, dijo en el plenario de la Asamblea General que esta declaración “marca el comienzo de la participación de los Estados miembros de la OEA en la grave situación en Nicaragua”. Según él, ese compromiso y escrutinio debe estar dirigido a poner fin a la violencia “perpetrada contra la población por el gobierno y sus partidarios y al eliminar las prácticas antidemocráticas que el gobierno ha instituido en la última década”.

“Seamos claros”, pronunció. “El gobierno nicaragüense tiene la responsabilidad principal de cumplir con el llamado de la declaración del ‘cese inmediato de actos de violencia, intimidación y amenazas contra el público en general’. “Es el gobierno nicaragüense el que ha cometido crímenes graves contra manifestantes pacíficos y contra la propiedad”, afirmó el diplomático.

Trujillo recomendó al  régimen de Ortega ordenar a su Policía que detenga la represión y respete los derechos humanos. “Reiteramos que debe haber una investigación inmediata por parte del grupo interdisciplinario independiente de expertos sobre las muertes y la violencia en Nicaragua”, dijo, algo que ya está trabajando la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH).

“Esta declaración es un primer paso necesario para que la OEA responsabilice a la administración de Ortega por sus acciones y ayude a apoyar el diálogo genuino y la restauración de la democracia en el país. Pero no es una solución a los crímenes que se cometen allí. Seguiremos presionando por la democracia en Nicaragua y la rendición de cuentas por las violaciones de los derechos humanos”, enfatizó Trujillo.

“Nosotros tenemos un compromiso con el pueblo de Nicaragua y no con el gobierno (…) El gobierno de Estados Unidos puede actuar de otra manera y lo van hacer. Esta no es la última acción del gobierno americano. Es la primera acción aquí, en la OEA”, dijo Trujillo en una entrevista con Confidencial.

Reclamamos elecciones anticipadas

Embajador, ¿cómo nace la idea de una “declaración conjunta” entre Estados Unidos y Nicaragua, que ha sorprendido a muchos?

No es una declaración conjunta con Nicaragua. Cualquier país puede apoyar una declaración. Sabemos que el gobierno de Nicaragua que lo que quiere es tratar de tranquilizar las cosas. Pero para que quede clara la posición de Estados Unidos: Que el pueblo sepa que estamos apoyando al pueblo y a la sociedad civil. Estamos reclamando al gobierno de Nicaragua que tenga elecciones libres, anticipadas; que sean celebradas de manera democráticas y que las instituciones sean reforzadas para que las elecciones se puedan celebrar. Eso tiene que quedar claro.

El tema de Nicaragua no se ha abordado en 45 días. Estados Unidos presentó el tema y queremos que todos los cancilleres tengan que votar no solo en reporte de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), sino sobre las elecciones anticipadas y la preocupación por la violencia. Nosotros tenemos un compromiso con el pueblo de Nicaragua y no con el Gobierno. La gente tiene que confiar con el compromiso que Estados Unidos ha tenido con el pueblo nicaragüense.

Pero en esta “declaración” eso que dice usted no queda claro. En primer lugar no se menciona la responsabilidad del Gobierno de Ortega en las 127 muertes que han sido confirmadas hasta ahora.

Sí, pero eso es un procedimiento. Tenemos que tener en cuenta que, primero, para poder aprobar una resolución necesitamos 18 países que la apoyen. Nosotros no somos los primeros pero tenemos que buscar a los otros. Lo más importante: En el reporte va a ver un informe de la CIDH. Eso va a ser en la OEA. Ese es el grupo técnico que fue a Nicaragua. Yo no soy experto, no he ido a Nicaragua. Este grupo nos va a dar ese informe que se va a correr en los próximos treinta días. Es un procedimiento bastante difícil pero tienen que tener paciencia porque este informe viene, y viene por los medios apropiados; personas expertas en violaciones a los derechos humanos. Para los que han visto saben lo que contiene. Esperamos que se presente aquí en la OEA. Esta es la primera resolución esperamos que no vaya a ser la última.

¿Cómo fue esta negociación con el gobierno de Ortega? Quien lee esta “declaración” interpreta que equiparan la violencia que ha ejercido el régimen en estos cuarenta días con la resistencia cívica que hay en las calles…

Y lo tomamos en cuenta… ahora que pasemos adelante a declarar lo vamos a tomar en cuenta. La violencia es del gobierno. Ellos tienen el poder y tienen que proteger a la Sociedad Civil y a los estudiantes. Nosotros presentamos la resolución. Nicaragua dijo ‘estamos de acuerdo con algunas de las partes’, y me imagino que van a apoyarlas también. Tenemos que tomar en cuenta que todos los países deben apoyar. Si nosotros lo hacemos solo y el resto de los países están en contra, no pasa nada. Estamos reconociendo en la OEA la violencia que ocurre en Nicaragua, y el reporte de la CIDH que tomamos en cuenta, y que las elecciones se tienen que celebrar en un tiempo anticipado. Y eso le estamos reclamando en la declaración. La gente piensa que hay una solución para todos los problemas, pero eso no existe. Este es el primero de varios pasos que vamos a tomar.

El embajador Trujillo en la 48 Asamblea General de la OEA. Cortesía:OEA

¿Entonces el gobierno de Ortega se negó a que todo esto que usted dice quedara plasmado por escrito en la declaración?

Bueno, si ves todas las resoluciones de la OEA no hablan tan claro. Lo que hacen es crear la avenida y las conversaciones para el futuro. Y lo que vamos a tener, dice la declaración, es un informe de la CIDH. Y eso va a quedar bastante claro. Han pasado 45 días y si no fuera por el compromiso de Estados Unidos, este tema no se aborda en la Asamblea General. ¿Cómo no lo vamos a abordar? Sabemos que no es perfecto. No es lo que todos queremos. Pero tenemos que tomar en cuenta que es el principio, no el final.

¿Es decir que es una iniciativa de Estados Unidos?

Sí, de Estados Unidos.

¿Y cómo es que Nicaragua decide sumarse? Fuentes diplomáticas latinoamericanas afirman que hubo un acuerdo…

Para que quede claro: ¡No hay ningún acuerdo! Esto es una declaración de la OEA. El gobierno de Estados Unidos puede actuar independiente de esto y lo va a hacer. Esto es solo la misión de Estados Unidos en la OEA y un grupo de miembros. El Gobierno de Estados Unidos puede actuar de otra manera y lo va a hacer. Esta no es la última acción del gobierno americano. Es la primera. Aquí, en la OEA, presentamos la declaración y tenemos que negociar el lenguaje para que tengamos el apoyo para que los países puedan apoyar o abordar el tema.