Emergencia Coronavirus

Gastos y maltrato: el difícil y costoso retorno de los nicas varados por la pandemia

El caso de dos nicaragüenses en Europa que no pudieron abordar su vuelo de Avianca, pese a que habían enviado los resultados de sus pruebas de covid-19

Volver a Nicaragua bajo los términos que estableció el Gobierno es una odisea que, para muchos, parece nunca acabar. No solo los tiempos establecidos para presentar las pruebas son casi imposibles de cumplir; también la falta de información por parte de las aerolíneas hacia sus pasajeros, complica cada viaje y multiplica excesivamente los gastos para poder volver al país.

Dos mujeres nicaragüenses que intentaban volver a su hogar en Granada, luego de haber quedado atrapadas por la pandemia en Alemania, vivieron esa odisea en carne propia. “Ellas vinieron de visita el 18 de febrero (2020) y hasta la fecha, no habíamos encontrado opciones para su regreso. Y cuando al fin la encontramos, en el aeropuerto de San Salvador, les impidieron abordar”, contó un nicaragüense que reside en Gottingen, Alemania, cuya identidad y la de sus familiares se omite por seguridad.

Esta era la segunda vez que su mamá iba de visita. Ella es “una persona humilde para quien viajar de por sí representa una complicación. Hemos vivido momentos de mucha tensión, mucho estrés. Hemos gastado más de 2000 euros y la cuenta subió mucho más, porque al quedar varadas en El Salvador, tuvimos que repetir la prueba de covid-19”, explicó el joven, quien también asegura que pese a haber solicitado confirmación de la aerolínea cuando envió la documentación requerida para el viaje de sus familiares, nunca le comunicaron que hubiera un problema antes del vuelo.

Nicaragua exige a las líneas aéreas que presenten un protocolo sanitario para enfrentar la covid-19 con al menos 72 horas antes de realizar el vuelo, más un certificado de fumigación, y la lista “detallada de pasajeros ingresando y saliendo, con copia de sus pasaportes”, así como las especificaciones y limitaciones de operación de la compañía y certificado médico de los tripulantes.

Adicionalmente, exige otros requisitos ordinarios como la licencia de tripulación, póliza de seguro, certificado de operador aéreo, certificación de aeronavegabilidad y matrícula, además del formulario de sobrevuelo y aterrizaje.

Obstáculo tras obstáculo

El principal problema al que se enfrentó esta familia, fue la restricción horaria: Para viajar tenían que realizar la prueba de covid-19 máximo 72 horas antes de su viaje y no solo eso; los resultados tenían que enviarlos en un tiempo máximo de 36 horas antes del vuelo. Esto les dejó un rango de alrededor 12 horas para hacer la prueba, obtener el resultado, que no fue entregado con inmediatez, y enviarlo.

El joven cuenta que tras una serie de dificultades —como viajar al aeropuerto de Frankfurt, que está a dos horas de distancia de su actual residencia y esperar más de 10 horas para obtener el resultado—; lograron conseguir la prueba y enviarla cinco horas antes del límite.

“La situación es de incompetencia de la aerolínea, porque en Avianca no tienen un sistema para que el pasajero sepa que ya su información fue recibida en el tiempo establecido. Y tampoco se hacen responsables del error de su sistema. Yo tengo pruebas de que envié la información 41 horas antes, pero ellos dicen que enviamos la información tarde”, comenta. Además se queja del trato que recibió por parte de la aerolínea tanto por correo electrónico, como en persona con sus familiares.

El personal de Avianca, agrega, accedió a reprogramar el vuelo inicial de El Salvador a Nicaragua, para este 15 de octubre, sin costo “gracias a unas conexiones que yo tengo en Nicaragua, que tienen contacto con la aerolínea”, explicó. Sin embargo, la aerolínea no acepta su error.

“Los de Avianca me han enviado un correo electrónico como respuesta a mi reclamo, pero es un insulto a la inteligencia. La operadora no entiende que entre Alemania y Nicaragua hay ocho horas de diferencia a mi favor. Así que, según ellos yo envié el correo (con los resultados de la prueba covid-19) a las 23:30 hora local de Nicaragua. Daré un plazo de 72 para una revisión. Luego, iré por la vía legal”, advierte el afectado.

Avianca: “Es responsabilidad de los pasajeros”

Una de las pasajeras a las que se les impidió volar a Nicaragua, asegura que fue el personal de Avianca quien no envió la información a Migración de Nicaragua, “y eso lo supimos porque nosotros llamamos a Migración, cuando en el aeropuerto nadie nos daba respuesta. Y lo peor es que somos nosotros quienes tenemos que responder por los errores de ellos”.

“Hemos confirmado que lo que nos separa de nuestras casas no es la distancia, no son los kilómetros, si no los atropellos, la mala atención y la irresponsabilidad de las aerolíneas y de nuestro Gobierno. De Migración y la Embajada de Nicaragua que no nos apoyan, por más que nosotros cumplimos los requerimientos que se nos piden. Después de lo que vivimos, no pudimos hacer nada. Tantas veces que me repitieron eso, que ya me quedó grabado”, afirmó.

Avianca es la única línea aérea comercial que ha reactivado sus operaciones en Nicaragua, las demás —TACA, COPA, Aeroméxico, American Airlines, United y Spirit— mantienen suspendidos sus vuelos desde marzo pasado. Además, la presidenta de la Cámara Nacional de Turismo (Canatur), Lucy Valenti, ha advertido que temen que la aerolínea colombiana vuelva suspender sus llegadas ante los “reclamos de viajeros”, que se han quedado sin abordar a causa de las restricciones que exigen las autoridades nicaragüenses.

CONFIDENCIAL contactó a Avianca. La respuesta de la aerolínea fue que es “la aerolínea es respetuosa de los lineamientos que los diferentes países a los que volamos han establecido”.

“Recordamos que es responsabilidad de los pasajeros revisar y cumplir con los requisitos de ingreso a su país de destino”, comentó un vocero de la oficina de comunicaciones para Sudamérica y Centroamérica de Avianca Holdings.

El vocero añadió que invitan a sus pasajeros “a revisar nuestra web y redes sociales donde se publica información actualizada sobre los requisitos que los países solicitan”. Mientras tanto, las nicas encontraron una mano amiga en El Salvador que accedió a hospedarlas para esperar el vuelo de retorno a su país, que finalmente se dio este 15 de octubre. Aunque la mala experiencia que vivieron y los atropellos que sufrieron por parte de la aerolínea, no se olvidarán fácilmente.

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