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Nación

Un año que evidenció la ferocidad del cambio climático y la negligencia del gobierno de Ortega

El drama de la sequía en Nicaragua

Los arroceros también contribuyeron a esta crisis que dejó con sed a miles



Tres años de sequía golpearon duramente a las poblaciones de Nicaragua. Escasez de agua, fuentes superficiales agotadas y una falta de política de Estado que obligue a los empresarios que usan del recurso hídrico a pagarlo, se refleja en un reportaje de cinco entregas publicado en Confidencial. 

La primera entrega del reportaje es una muestra del impacto de la sequía en Nicaragua y la situación que viven varias familias que ven como sus fuentes hídricas se van secando y cada día dependen más de la voluntad de las personas que sí tienen el recurso.
https://www.youtube.com/watch?v=Ov_sC0lo4w8
La segunda entrega aborda la situación de las familias que viven cerca de fincas arroceras. Se comprueba cómo los empresarios han secado las fuentes superficiales como el río Malacatoya. También se demuestra que no pagan ni un centavo por extracción de agua subterránea y la ineficiencia del Estado para generar una Ley de Cánones que obligue a estos empresarios a pagar por el servicio. También se cuenta la realidad de los ciudadanos, que deben pedir agua a los dueños de estas fincas para poder saciar la sed.
La tercera parte es un llamado de alerta por el Lago Cocibolca, considerada la única fuente superficial que puede abastecer de agua potable a Nicaragua y Centroamérica. La situación de este manto acuífero, si bien no es deplorable, es preocupante, pues los arroceros piensan en sustraer agua para el riego del producto. Expertos opinan sobre la importancia de proteger el lago. La cuarta entrega es la confirmación que la hipótesis del reportaje.
Finalmente el presidente de los empresarios arroceros confiesa que no pagan ni un centavo por el agua extraída y culpa al cambio climático por la falta de agua potable y el estado de los cuerpos hídricos.
La quinta y última entrega es la prueba de que el gobierno, a través de la Autoridad del Agua, es negligente ante la situación de la sequía en el país. En lugar de tomar medidas en el asunto, se dedica a otorgar más concesiones a proyectos privados.