Opinión

El imperio del Chapo

Estamos frente a un texto con distintas puertas de entrada, recorrido singular que muestra las agallas de un conjunto de reporteros



La captura del narcotraficante Joaquín El Chapo
Guzmán podría estar más cerca de tener éxito
después que el capo del narcotráfico mexicano
resultara herido en la pierna y el rostro en uno
de los operativos con los que las autoridades
intentan cazarlo en el noroeste de México.
Culiacán, México-Efe/18 de octubre 2015

La leyenda del Chapo Guzmán continúa creciendo, su fuga el 11 de julio de 2015 propinó un revés contundente al gobierno del presidente mexicano Enrique Peña Nieto. Su evasión elevó su estatura y mitificó aún más su figura dentro del universo del hampa mundial. En términos comparativos sobrepasa a Pablo Escobar. Aunque menos sangriento es igual de mujerero. Compra voluntades, soborna políticos, corrompe funcionarios a todos los niveles, amigo de alianzas, fiel a su terruño, ayuda a manos llena a los más necesitados; empresario exitoso, forjador de un imperio cuyos límites financieros se desconocen, la revista Forbes lo colocó en el listado selecto de los más grandes millonarios del planeta, sus operaciones siguen en permanente expansión por todos los confines del orbe. Sus estructuras siguieron intactas después de haber sido aprehendido en febrero de 2001. Entonces algunos expertos sentenciaron su declive y la marcha inexorable hacia su extinción definitiva.

Podría suponerse que ante la ola creciente de corrupción ya no quedan funcionarios probos. Una sociedad desencantada como la mexicana debido a la impunidad con que actúan los narcos todavía cuenta con reservas morales. En Puente Grande varios custodios se negaron a montarse en el carro prebendario de la corrupción. En enero del año 2000 empezaron a quejarse de recibir presiones y violaciones a sus derechos humanos por no transigir con el resto de funcionarios del centro penitenciario de alta seguridad. En contraposición a sus demandas trataron infructuosamente de ser persuadidos a que desistieran. Lo impensable viene a ser que quienes trataban de disuadirlos eran miembros de la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH). ¡Insólito verdad! La paga a cambio de deponer su actitud consistía entre dos mil o dos mil quinientos pesos al momento de ser presentados ante el Chapo y sus compinches. La fuga que ocurrió después era de esperarse. Campeaba la podredumbre.

Una mirada de conjunto a la larga historia delictiva (El imperio del Chapo, Booket, México, septiembre 2015) permite corroborar las andanzas del Chapo y la centralidad de su persona dentro de la historia contemporánea del país azteca, según acredita la compilación realizada por Rafael Rodríguez Castañeda, gracias a los trabajos sistemáticos y oportunos realizados por el equipo de reporteros del Semanario Proceso. El coletazo político que produjo su segunda fuga en otro penal de máxima seguridad estremeció los cimientos de la política mexicana al extremo que los efectos de su remezón todavía se sienten en Los Pinos. La obra ingenieril para lograr su fuga constituye una lección indigerible para quienes combaten el narcotráfico en México. Todavía anoche me solazaba viendo de nuevo un capítulo de La Reina del Sur transmitida por Telemundo Internacional (Canal 32). Sandra Ávila —digo— Teresa Mendoza, contrata en España un experto en táctica y logística para trasegar la droga.

Estamos frente a un texto que ofrece distintas puertas de entrada, recorrido singular que muestra las agallas de un conjunto de reporteros que no cesan en su terquedad

Estamos frente a un texto que nos ofrece distintas puertas de entrada, recorrido singular que muestra las agallas de un conjunto de reporteros —aparece un trabajo del nicaragüense Roberto Fonseca— que no cesan en su terquedad y deseos por revelar diversas formas operativas y los supuestos vínculos de los gobernantes del Partido de Acción Nacional (PAN), empeñados en proteger las acciones delictivas del Chapo. Vicente Fox y Felipe Calderón aparecen con nombre y apellidos. Al extremo que Jorge Carrasco Araizaga expresa que desde que se fugó de Puente Grande, el 19 de enero de 2001, el narcotraficante sinoloense ha transitado a sus anchas por el país, al amparo de un gran aparato de protección. Añadiendo sin desparpajo que el Chapo Es el prófugo más famoso de las presidencias panitas. La protección recibida fue corroborada por la National Public Radio (NPR) en Washington y por The New York Times. El Cartel de Sinaloa apenas había sido tocado durante los mandatos de ambos presidentes.

Cuando el Chapo se casó con Emma Coronel Aispuro — 2 de julio de 2007— los medios informativos mexicanos y las cadenas de noticias internacionales registraron el evento. Para ratificar la fidelidad que guardan a sus políticas informativas los medios no podían pasar por alto su disputa por el cetro en su ciudad. La reina de Canelas, Durango, se convirtió en su tercera esposa. No deja de ser controversial la forma que se desarrolló el evento. Con apenas dos mil habitantes Emma fue electa reina de la Gran Feria del Café y la Guayaba 2007. La celebración fue digna de una reina. Doscientos motorizados con asientos para dos personas con pasamontañas negras, metralletas y pistolas de grueso calibre se apostaron en las 10 entradas de Canelas. Avionetas de cinco plazas aterrizaron, de una de ellas bajó el Chapo, vestía pantalón mezclilla, chamarra, fusil de asalto AK47 cuerno de chivo y una pistola al cinto. Antes había enviado a Los Canelos de Durango, para festejar a su majestad.

Para defenderse de los señalamientos de la prensa estadounidense el presidente Felipe Calderón —una acusación similar lanzaron en su contra Los Zetas desplegando 44 mantas en 26 ciudades de 7 Estados— contra-acusó afirmando que el jefe del Cártel de Sinaloa vivía en Estados Unidos. En entrevista concedida a The New York Times, cuando se le preguntó por qué Emma había parido gemelas —el 15 de agosto de 2011— en el Hospital Antelope Valley de Lancaster, California, sin ser perseguida y después de haber regresado a México con sus gemelitas, Calderón respondió Eso habría que preguntárselo a las autoridades aduanales de ese país. La aduana que cruzó para ingresar a Los Ángeles fue la de Estados Unidos, no la de México. (Algunos medios registraron que el Chapo estuvo en el hospital). Todavía agregó: Si el Chapo estuvo en Los Ángeles yo me pregunto: los americanos por qué no lo atraparon. Lo sorprendente para el presidente mexicano era que el Chapo y Emma estaban “tan tranquilos en Estados Unidos”.

Con gran sentido de oportunidad los periodistas de Proceso aprovecharon la segunda fuga del Chapo para incluirla como último capítulo alusivo a esta larga tragedia. (La primera edición de El imperio del Chapo fue en 2012). La Fuga abre sus alas relatando la captura del Chapo la mañana del 22 de febrero de 2014 en Mazatlán. La revista fundada por Julio Scherer García trae dos versiones sobre la captura. La primera —La PGR hizo a un lado a Gobernación— se debe a José Gil Olmos publicada un día después de haber sido hecho prisionero. Su mujer declaró a UnivisionNoticias.com que el Chapo se entregó para evitar una balacera. Emma dice convencida que su marido lo hizo para protegerlas. El gobierno de Peña Nieto se sintió jubiloso. El procurador Jesús Murillo Karam dijo en conferencia de prensa que el Chapo había sido detenido por marinos. El funcionario afirmó que miembros de la Secretaría de Marina detuvieron a Joaquín Guzmán Loera en la ciudad de Mazatlán, junto con un colaborador.

La otra versión —Disfrazada, fue la DEA la que lo pescó en 2014— firmada desde Washington por J. Jesús Esquivel contradice lo dicho por el procurador Murillo Karam. Dos funcionarios del gobierno estadounidense revelaron a Proceso cuáles fueron las razones por las cuales su captura fue realizada por agentes de la DEA y de la Oficina Federal de Alguaciles (US Marshals), disfrazados con uniformes de marinos mexicanos. Los agentes estadounidenses mantuvieron al margen de la operación a casi todas las demás instancias que luchan contra la narcoactividad en México. Temían que la información se filtrara por distintas goteras. Como ocurrió con Pablo Escobar los perseguidores localizaron al Chapo a través de una señal satelital. Con sus declaraciones dejan en mal predicado a las autoridades mexicanas. Sus motivaciones saltan a la vista. Desde marzo de 2014 habían advertido al gobierno que el Cártel de Sinaloa planeaba la fuga de su líder. El hacedor del imperio todavía sigue libre.