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El proceso cognitivo de copiar y pegar

La copia desempeña un importante papel en el proceso de aprendizaje, siempre y cuando implique un proceso de estudio e investigación



Cortar, copiar y pegar es un proceso digital complejo y está asociado al modelo del procesamiento de la información, ampliamente explicados por los psicólogos Anita Woolfolk y John W. Santrock, teoría que tiene como modelo la computadora. La mente humana recibe información, ejecuta operaciones con ella para cambiar su forma y contenido, la almacena, la recupera cuando es necesario y genera respuestas ante ella.

El procesamiento de la información implica reunirla y organizarla en relación con los conocimientos previos (codificación), conservar la información (almacenamiento), y acceder a la información cuando se necesita (recuperación). Todo el sistema está guiado por un proceso de control que determina cómo y cuándo la información fluirá a través del sistema.

“Los niños (o usuarios, en nuestro caso) manipulan la información, la monitorean y elaboran estrategias a partir de ella. Como puntos centrales de este enfoque están los procesos de pensamiento y memoria”, dice John W. Santrock.

La analogía puede ser inversa: la computadora es como un cerebro adicional a través de la cual recuperamos pequeñas o grandes cantidades de información a nivel local y/o a través de la red. Esto implica un permanente proceso de lectura de revistas, libros y otros medios de información. Gran parte de esa información tenemos que comprenderla, resumirla y muchas veces darle nuestra propia interpretación.

La lectura de textos o información gráfica (incluso animada) es parte de la vida cotidiana de los profesores y estudiantes, tanto así, que estamos viviendo una larga etapa de saturación de información, de ahí la importancia de las bases de datos, de la capacidad de filtrar información, de copiar y pegar.

Al leer un texto en la web o libro digital, tenemos dos opciones:

a) Leer un párrafo y resumirlo mentalmente mientras escribimos

b) copiarlo, pegarlo y luego procesar el texto en caliente, es decir, reescribirlo

En la era digital esto puede hacerse igualmente con un video, un archivo de sonido, una imagen, cualquier gráfico, lenguajes de marcado (como Html y CSS) y con las diferentes opciones de códigos fuentes (código interpretado o compilado).

A nivel de texto podemos ir copiando y pegando e interpretando en caliente. También podemos ir agregando párrafos o ideas principales en el portapapeles de Office y una vez reunido todos los elementos textuales podemos resumirlo, como lo hacemos cuando leemos un libro de papel. También podemos pegar toda la información y reescribirla. Si lo resumimos mentalmente mientras vamos leyendo, tenemos más posibilidades de hacer una paráfrasis que al reescribirlo, porque con el primer método tenemos una mayor asociación de ideas que “reescribiéndolo”, pues el texto o el estilo del autor o fuente de información nos influyen con mayor fuerza.

Realmente nos enfrentamos al dilema de resumir o reescribir. La Rae define resumir como “reducir a términos breves y precisos lo esencial de un asunto o materia”, en cambio reescribir es “volver a escribir lo ya escrito introduciendo cambios, aunque este término tiene otra acepción y es “volver a escribir sobre algo dándole una nueva interpretación”. Pero aquí nos estamos refiriéndonos más a la primera acepción. Así que resumir y reescribir son dos cosas diferentes conceptualmente, y como hemos visto podemos resumir un texto en forma natural (como lo hacíamos antes de la era de la supercarretera de la información) o “tratando el texto” en la pantalla de un procesador de palabras (que conste, aquí estoy enfrentado a los dos procesos mentales al hacer uso del copy and paste de las definiciones online de la Rae).

Aunque desde luego, al reescribir un texto podemos convertirlo en resumen. En teoría, cuando leemos hacemos uso de la percepción sensorial de nuestro cerebro que tarda escasos segundos y de la memoria temporal o de trabajo, cuyo tiempo de retención es de 20 segundos en promedio. Lo que interesa se retiene en forma resumida o literal y se trasladan a la memoria de largo plazo a través de diversos mecanismos, como la repetición, uso de mapas mentales, etc., creando o reforzando redes de proposiciones, imágenes y esquemas en nuestra memoria de largo plazo.

Una red proposicional es un conjunto de proposiciones que pueden ser falsas o verdaderas. Es igual que una oración, toda expresión que tiene sentido completo, aunque no toda oración es una proposición.

Las computadoras han provocado una nueva forma en cómo los usuarios procesan la información. Me he plateado tres modos de codificar la información cuando nuestro cerebro interactúa con una computadora. Un proceso psicológico, mixto y digital.

Procesamiento psicológico: este modelo que se ajusta al procesamiento de la información, definido ampliamente por la psicología educativa. Cuando se lee en una pantalla de la computadora, si estamos realizando una investigación, se lee y se resume el texto usando la memoria sensorial y de trabajo del cerebro, para convertir lo que nos interesa en memoria de largo plazo. Es decir, usamos la pantalla del procesador de texto como libro y cuaderno. Normalmente, el usuario lee un libro, va entresacando frases usando su memoria de trabajo, y va resumiendo el texto de párrafo en párrafo o de un capítulo completo. Esto sería como ir escribiendo en un cuaderno (la pantalla), desarrollando las ideas principales de lo que vamos leyendo del libro o texto que tenemos en la computadora.

Procesamiento digital: se copia el texto de la web o libro digital y se pega instantáneamente en el procesador de texto, usando el portapapeles como memoria temporal. Una vez pegado el texto en forma íntegra en el procesador de texto, el usuario puede sustituir palabras por sinónimos o de un diccionario de ideas afines o reescribirlo recurriendo a su creatividad.

La otra opción es copiar todos los datos pertinentes, incluyendo imágenes, y luego reescribir las unidades de información uno a uno o el texto completo. Este es un usuario que usa en forma eficiente la computadora, ha pasado de ser un usuario tradicional a un usuario digital, ha extendido el procesamiento psicológico de la información auxiliándose de medios electrónicos-digitales.

Procesamiento mixto o psicológica-digital. Es un proceso intermedio. Se lee y se resume o parafrasea usando la memoria temporal del cerebro. El concepto de paráfrasis se usa aquí en el sentido de imitar un párrafo o texto original sin verterlo con escrupulosa exactitud. El procesamiento mixto o psicológico-digital quiere decir sencillamente que el usuario usa dos memorias, la del cerebro y la de la computadora, y trabaja en paralelo, aunque no por eso en forma más eficiente.

En cualesquiera de los procesamientos, las opciones que los usuarios tienen con los programas de computadoras son una puerta abierta a la creatividad: pueden resumir, parafrasear, ampliar, reducir, reelaborar el texto, cambiar palabras por sinónimos, hacer pastiche, hacer uso de un diccionario de ideas afines, hacer un nuevo texto, o simplemente copiar el original, en función de su costo de oportunidad o de la línea temporal (lejanía y cercanía de los exámenes, dominio o incomprensión del tema).

Es preciso resaltar aquí que la copia desempeña un importante papel en el proceso de aprendizaje, siempre y cuando signifique en alguna medida una lectura rápida o, en el mejor de los casos, un proceso de estudio e investigación. Al final todos somos copistas, consciente o inconscientemente.


Extracto de libro Copiando y Pegando. Puede consultar los libros del autor aquí.