Opinión

El silencio de los multilaterales ante la crisis de Nicaragua

ProtestaManagua

¿Por qué no se pronuncian sobre la masacre que sufre el pueblo nicaragüense, supuesto beneficiario de ese millonario financiamiento?



En estos últimos tiempos,  se ha hablado bastante de la estrecha relación que mantuvo el sector privado con el Gobierno Ortega Murillo, la que se expresó especialmente, pero no únicamente, mediante el diálogo bilateral con el COSEP.  También se ha hablado de la ruptura de esa alianza a partir del 19 de abril. Sin embargo, poco se ha hablado del papel de los organismos multilaterales en su apoyo al Gobierno Ortega Murillo, el que aún, hasta donde sabemos, permanece inalterable.

Según el Informe de deuda pública externa enero – marzo 2018 del BCN, los organismos financieros internacionales son en este momento la principal fuente de financiamiento externo del Gobierno, después de la caída de la cooperación venezolana. Solamente en el año 2017 se desembolsaron 442 millones de dólares provenientes del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), Banco Mundial y Banco Centroamericano de Integración Económica (BCIE).

En el primer trimestre de 2018 se desembolsaron 52.7 millones de dólares, de los cuales 95.1 por ciento provino de fuentes multilaterales. Los acreedores que más recursos desembolsaron fueron: BCIE (55.3%), BID (29.9%) y Banco Mundial (7.2%).

Según el mismo informe, de enero a marzo 2018, el Gobierno contrató dos préstamos provenientes de fuentes multilaterales, el BCIE y el  Banco Europeo de Inversiones por la suma de 254.3 millones de dólares.

Más aún, a un mes de la insurrección cívica  iniciada el 18 de abril, la que contabilizaba a esa fecha casi 100 personas asesinadas por el régimen Ortega Murillo, lucha cívica en la que están involucrados distintos sectores del país: empresarios, estudiantes, sociedad civil, campesinos y la sociedad en general,  la Asamblea Nacional aprobó nuevos créditos de los organismos financieros internacionales. El Banco Mundial, a través de la International Development Association (IDA), por un monto de 60 millones de dólares para servicios de salud y un segundo crédito por 35 millones de dólares, que será administrado por el Ministerio de Transporte e Infraestructura (MTI). (Fuente: El 19 digital 22 de mayo de 2018).

Mi pregunta es por qué hasta la fecha, 21 de junio,  no hemos escuchado ningún pronunciamiento de los representantes de estos organismos sobre la masacre que sufre el pueblo nicaragüense, supuesto beneficiario de este financiamiento. ¿Será que los intereses que van a recibir por estos préstamos, o los ascensos burocráticos por haberlos colocado,  valen más que la vida de los y las nicaragüenses?

Escuchando una entrevista reciente con el ex Canciller Francisco Aguirre, quien comentaba que a Mobutu, dictador de Zaire, hoy República Democrática del Congo, en la etapa final de la lucha de su pueblo por destituirlo, la presión de tres países y los organismos financieros internacionales lo obligó a renunciar dándole un mes de plazo para hacerlo.  En Nicaragua, la valiente posición de la CIDH, Amnistía Internacional, y el Parlamento Europeo nos han llenado de esperanza de que la presión internacional puede ser un excelente factor en la presión para la salida del régimen Ortega Murillo.

Sin embargo, seguimos esperando que los organismos financieros internacionales, que tan prestos han estado a financiar al Gobierno Ortega Murillo, rompan por fin su silencio y se abstengan de otorgar créditos y desembolsos a un Gobierno genocida que está empeñado en mantener la represión contra el pueblo desarmado.  Lo menos que podrían hacer estos organismos después de más de 200 nicaragüenses asesinados por reclamar libertad, es detener el flujo de desembolsos y no otorgar ningún nuevo crédito al Gobierno Ortega Murillo. Sería un gran apoyo para los nicaragüenses que se abstengan de continuar otorgando financiamiento a un Gobierno que está utilizando esos recursos para reprimir al pueblo desarmado.

*Educadora, Directora del Centro de Investigación y Acción Educativa Social (CIASES); Vicepresidente de la Academia de Ciencias de Nicaragua (ACN)