Economía

Entidad costarricense opera con Enatrel nueva empresa de telecomunicaciones

Empresarios alertan por ingreso del ICE a Nicaragua

ENATREL

Sector privado cataloga como “amenaza” a la inversión privada operación de compañía TECOMUNICA, conformada por dos entidades públicas



El Instituto Costarricense de Electricidad (ICE) y la Empresa Nacional de Transmisión Eléctrica (Enatrel) conformaron una empresa denominada TECOMUNICA, creada para operar en el mercado nicaragüense de las telecomunicaciones, lo que generó alarma en ese sector.

La principal preocupación expresada por varios representantes de diversas compañías adscritas a la Cámara Nicaragüense de Internet y Telecomunicaciones (Canitel) es que tanto el ICE como Enatrel son empresas estatales de comunicación de Costa Rica y de Nicaragua, lo que les ofrece ventajas que los demás no tienen.

“El ICE ha anunciado su interés de entrar al mercado centroamericano. Esa decisión es una amenaza a la inversión privada, siendo que ellos, como empresa estatal, operan con fondos blandos que le consigue el gobierno de su país”, dijo el representante local de una empresa internacional de telecomunicaciones que opera en Nicaragua.

Otro representante local de una transnacional del sector, opinó que “no es saludable que empresas estatales estén brindando este tipo de servicios, porque pueden acceder a fondos públicos para abaratar los precios y hacer dumping. Eso desincentiva al sector privado a invertir en esos ámbitos”, explicó.

Una tercera fuente del sector dijo que TECOMUNICA es un ‘joint venture’, una empresa conjunta integrada por dos entidades estatales, lo que deja abierta la puerta a creer –o al menos sospechar– que esa empresa podría gozar de favores por parte de las instancias oficiales, que le permitan competir con ventaja contra el resto de empresas del sector.

Otra fuente que conoce de cerca el funcionamiento de la Cámara relativizó la reacción de los asociados, al explicar que “cada vez que viene un ‘nuevo’, las empresas se ponen nerviosas. Les entra una dinámica como de gallinero. Así fue con Yota. También con Tigo”.

Confidencial buscó a las autoridades de ambas empresas estatales, sin obtener respuesta, más que un lacónico “el ICE no se va a referir a este asunto”, expresado vía correo electrónico por Isabel Ovares, Asesora de Comunicación de la entidad tica.

ICE: Una “amenaza”

Las empresas del sector de telecomunicaciones no saben (o no quieren decir), qué fue lo que impidió que TECOMUNICA invadiera sus espacios y tratara de sacarlos del negocio. En vez de eso, la empresa de propiedad binacional se quedó “trayendo el tráfico” (o sea, dando señal) a los parques que ofrecen acceso gratuito a Internet.

“No sé si se detuvieron por la presión que hicimos, o cuál fue la razón, pero creo que lo que ocurra con ellos dependerá de que logremos cerrar alguno de los acuerdos que estamos buscando con el gobierno”, dijo a Confidencial un directivo de la Cámara.

La fuente explica que ellos no ven a TECOMUNICA como una amenaza sino al ICE, porque “TECOMUNICA necesita el acceso internacional” para hacer negocios, “de modo que no es nada sin el ICE, que es el operador dominante en Costa Rica, con acceso a conexiones internacionales, así que puede, si quiere, poner ese acceso internacional a costo cero” para favorecer al producto de su ‘joint venture’ con Enatrel.

Evitando el Cafta

Los empresarios privados del sector de las telecomunicaciones saben desde hace tiempo que el ICE quería entrar al mercado nicaragüense, y conocían los rumores sobre una posible alianza entre el ICE y Enatrel, aunque no sabían qué tipo de arreglo y qué tipo de alianza era la que podían llegar a establecer.

Una de las fuentes explica que “el Cafta (el tratado de libre comercio entre Estados Unidos, Centroamérica y República Dominicana) tiene un capítulo sobre telecomunicaciones y sobre competencia, y tanto la Cámara como el resto del sector, consideraba que el ICE, por ser estatal, violaría lo acordado en el Cafta. Se hicieron varias consultas con los abogados, pero no sé en qué quedó”.

La creación de TECOMUNICA (que es propiedad de ambas empresas a partes iguales), tendría la intención de evitar roces legales con el texto del Cafta, especialmente en lo que se refiere a la imposibilidad de ser quienes ofrezcan el servicio al usuario final, pero también, porque el acuerdo comercial indica que “los países van a depender de la inversión privada en el tema de telecomunicaciones”, explica una de las fuentes.

Junto a ese escollo legal está el argumento de las ventajas que podría tener TECOMUNICA al ser 50% propiedad de la estatal Enatrel, empresa que administrará el préstamo de US$50 millones otorgado por el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), para ampliar la red de banda ancha.

“Eso incluye la instalación de la ‘última milla’ (la parte de la red que llega al usuario final), en 72 municipios del país, donde habitan más de 400,000 personas, o sea, casi 7% de la población del país”, explicó otra fuente.

De manera específica, las empresas del sector temen que Enatrel asigne a los ISP (Proveedores de Servicios de Internet), el papel de simples comercializadores del servicio (vendedores de routers, atención al cliente, etc.), lo que los desmotiva como empresas y hace que disminuya su interés por invertir en el negocio.

De todos modos, tampoco creen que Enatrel les dé un precio competitivo que les permita hacer negocio, por lo que intuyen que, a la larga, las ISP no participarán de la parte del proyecto que se les asigne.

Dos mundos distintos

Como cualquier otro, el éxito en el negocio de las telecomunicaciones depende de poder establecerse en mercados con alto potencial adquisitivo que permita llevar el producto o servicio a la mayor cantidad de clientes.

Eso explica en parte, que los gobiernos tengan que otorgar algún tipo de subsidio o incentivo para que la empresa privada pueda ofrecer sus productos o servicios a los ciudadanos que habitan las zonas rurales.

Otra manera para ofrecer el servicio en las zonas rurales es cobrar más en las ciudades para subsidiar al campo. Los ISP temen que si se le permitiera a TECOMUNICA ofrecer el servicio en las ciudades en un panorama de competencia desleal, (porque cuenta con el apoyo y la cooperación del ente regulador (Telcor) y el Estado), obligaría a los privados a bajar los precios en las ciudades, poniendo en peligro la operación en las zonas rurales.

Las fuentes consultadas creen que las empresas privadas que ya están en el mercado nicaragüense no tienen posibilidad de competir con TECOMUNICA, porque esa empresa cuenta con el apoyo de dos estados, lo que les facilita acceso a créditos en condiciones ‘blandas’.

Entre TECOMUNICA y nosotros “existen unas asimetrías inmensas, mayores que las asimetrías reales que existen entre Telefónica y Enitel versus el resto de operadores independientes, porque TECOMUNICA cuenta con el apoyo de dos empresas estatales”.

La fuente señala que el comportamiento de cualquier operador privado, “incluso uno tan grande como América Móvil, obedece a una lógica de rentabilidad previsible. En el aspecto más elemental de la inversión privada y del esquema de sostenibilidad comercial de una operación empresarial, todos están sujetos a las mismas reglas que las demás empresas: tenemos que generar ingresos para poder reinvertir y sobrevivir”.

“Esa exigencia de continuidad rentable, esa sostenibilidad no es una exigencia para estas empresas públicas. Evidentemente, no lo ha sido, y viene a asociarse con una operación netamente estatal (Enatrel), que habría que ver si tiene el perfil de sostenibilidad y rentabilidad. Hasta donde sabemos, Enatrel está endeudada con el BID, y no se sostiene por sí misma en lo financiero, porque el gobierno decide cómo parte el ‘pastel’ eléctrico, para beneficiarla”.

La Cámara está cerrada

Hace un año, el costarricense Claudio Bermúdez, ex gerente de Telecomunicaciones del ICE, y Gerente de TECOMUNICA en Nicaragua, se dirigió a Canitel para solicitar su adhesión a la misma.

2016 se fue y llegó 2017, pero TECOMUNICA no es parte de la Cámara. Varios miembros de la junta directiva consultados por Confidencial dieron distintas versiones.

“Nosotros no los rechazamos, pero sí decidimos sopesar su solicitud, porque queremos entender qué intereses representa: si representa los intereses del Estado, o los del sector privado. En la Cámara velamos por los intereses del sector privado”, sentenció uno de ellos.

Otra fuente recordó que “se decidió que en ese momento no se estaban aceptando nuevos socios. Algo importante desde el punto de vista operativo, es que ellos habían planteado su interés en un momento en el que estábamos revisando los estatutos de cara a la Ley de Cámaras, así que resolver para unos complejizaba las cosas para varios que estaban pidiendo entrar. No era el mejor momento”, aseguró.

Una tercera fuente dijo que “la Cámara nunca ha rechazado la aplicación de nadie. Si podés demostrar que sos una empresa privada que está en telecomunicaciones, entrás. Se evalúan las escrituras para confirmarlo. El temor es que una empresa (privada o estatal que tenga vínculos con el gobierno) infiltre al sector privado”, admitió.