Centroamérica

Magistrado Ramiro Lobo asegura que OEA intervino para presentar primer informe

En Honduras: “La tendencia se revirtió cuando se cayó el sistema”

Magistrado hondureño considera sospechosas las caídas en transmisión de datos, y advierte que tendencia a favor de Nasralla se revirtió luego de una



Es magistrado suplente pero es, después del presidente del Tribunal Supremo Electoral (TSE) de Honduras, el más visible de los cuatro que componen el pleno. No tiene voto, pero sí voz y se ha encargado de que se escuche. Marco Ramiro Lobo fue nombrado por el Congreso hondureño hace tres años, y hoy es quien más parece estar resistiendo las decisiones del presidente David Matamoros. Exige una investigación a fondo de las dos caídas del sistema de transmisión de datos que sucedieron la noche de la elección y admite que el TSE es el principal responsable de la crisis política y social que, una semana después de la votación, atraviesa Honduras.

El Tribunal está compuesto por un magistrado, el presidente David Matamoros, proveniente del oficialista partido Nacional; un representante del Partido Liberal, Erick Rodríguez; uno del diminuto partido Demócrata Cristiano, Saúl Bonilla; y por Lobo, que proviene del también diminuto Partido de Unificación Democrática, UD. El Congreso se negó a nombrar a un representante del Partido Libre o del Partido Innovación y Unidad, PINU, los dos que componen la Alianza Opositora encabezada por Salvador Nasralla y Mel Zelaya, y que ahora denuncia un fraude.

Sin representantes en el seno del árbitro electoral, los opositores han contado con la resistencia del magistrado Lobo para legitimar sus cuestionamientos al proceso electoral. Pero en el pleno del TSE, dice Lobo, hay una división clara por diferencias de criterios: por un lado él y Rodríguez; por el otro Matamoros y Bonilla.

Después de una semana sin resultados oficiales, y desatada la violencia en las calles, el TSE tenía programado comenzar este domingo al mediodía el recuento especial de votos, a partir de unas mil actas enviadas a monitoreo especial; pero lo hará sin observadores de la Alianza Opositora, que se niega a avalar el proceso mientras no haya un compromiso de revisar otras cinco mil actas ya procesadas, y cuyas cifras sospecha que fueron alteradas en la etapa de transmisión de datos. El magistrado Lobo insiste en que estas demandas deben ser satisfechas o la declaratoria final de ganador carecerá de credibilidad.

Ramiro Lobo, Magistrado del Tribunal Supremo Electoral de Honduras. Foto: Fred Ramos | El Faro

¿Cómo explica usted este caos?

Mire, en el pleno del tribunal habíamos definido que con 750 actas y una muestra estable daríamos el primer escrutinio. Pero no lo hicimos.

Pero el presidente del TSE, David Matamoros, dijo el 26 en la noche que no tenían una muestra estable… ¿A qué le llaman ustedes muestra estable?

Es una representación proporcional de todas las regiones del país. Esa noche ya teníamos una muestra estable. La tendencia se incrementaba a favor del candidato Nasralla. El presidente del Tribunal no quería salir porque su partido iba perdiendo.

Cuénteme un poco de esa noche. De la discusión para que Matamoros saliera.

Dos magistrados, Erick Rodríguez y yo, queríamos salir a dar los avances. Los otros dos decían que el resultado era demasiado ajustado. Teníamos ya el 57 por ciento de las actas, y eso marcaba ya una tendencia estable. A la una de la madrugada (del lunes 27) hubo un acuerdo con mediación de la OEA. Vinieron dos personas de la OEA: Gerardo de Icaza y Gerardo Vázquez. Era necesario salir a decir algo. Creo que ese es justamente el origen de ese conflicto, porque ese plazo de diez horas de silencio generó una duda enorme. Y se ha mantenido la diferencia de criterios al interior del Tribunal.

¿El suyo y el de Rodríguez en contraposición con el de Matamoros y Escobar?

Sí.

Pero usted es suplente, no tine derecho a voto. Por tanto son dos contra uno.

Tengo voz y participo en todos los plenos, pero no voto. De todos modos, hasta hoy no hemos votado nada.

¿No han votado nada? ¿Quién decide, por ejemplo, qué demandas de la Alianza se admiten y cuáles no?

En todo este proceso no hemos tenido votaciones. Eso lo ha manejado la presidencia. Supongo que consultará con los otros dos magistrados pero conmigo no.

Allá afuera hay mucha gente denunciando un fraude. ¿Hay un fraude?

Hay dudas. Muchas dudas. Primero el silencio del Tribunal. Segundo la suspensión del escrutinio al siguiente día. Luego la primera caída del sistema, el miércoles a las 9 AM. Se cayó durante cinco horas. El sistema regresó pero estuvo intermitente hasta que se volvió a caer el jueves en la madrugada. Se habilitó, otra vez, cinco horas después. Eso genera una gran duda, incluso a mí.

¿Y cómo justifican esas caídas?

Nos han dicho que el sistema se cayó porque la memoria se llenó y cuando ampliaron la memoria el sistema comenzó a fallar. No soy técnico para determinar qué pasó, pero esto genera más dudas porque antes de caerse el sistema Nasralla tenía una ventaja que ya marcaba tendencia. Pero cuando el sistema se cayó, al volver, ya la tendencia se había revertido y no ha vuelto a cambiar. Invertimos millones para tener un sistema confiable. Nos dijeron que si ocurría una catástrofe había servidores de respaldo… Debe verificarse la base de datos del tribunal y las bitácoras. Hemos pedido una auditoría.

¿Usted cree que las caídas del sistema fueron un accidente?

Tengo dudas de si fue un accidente o si fue a propósito. Por eso necesitamos una investigación.

Ramiro Lobo, Magistrado del Tribunal Supremo Electoral de Honduras. Foto: Fred Ramos | El Faro

Pues o hay un fraude o este es un Tribunal muy incompetente. ¿Hay una tercera opción?

Un tribunal politizado que representa intereses de partidos. Creo que la gran falla del tribunal es que está politizado con posturas claras en relación a su tendencia política.

¿Y cuál es la suya?

Yo llegué proveniente de la UD, un partido muy pequeñito. Pero mire, no debió haber afectado en absoluto la politización, porque ya estaban claramente definidos los protocolos. No fallaron los protocolos, sino la voluntad política del Tribunal para seguir estos protocolos.

¿La lentitud en el procesamiento de datos es producto de la politización?

El TSE ha tenido un gran éxito en la transmisión de resultados. A las 7 p.m. Ya teníamos una transmisión de actas desde los centros de votación mucho mejor que la que esperábamos. Ese no fue el problema sino, como le dije, el silencio del Tribunal a pesar de que ya teníamos la información.

Salvador Nasralla ha denunciado irregularidades en la transmisión de actas.

Cualquier solicitud de alguien con dudas tenemos la obligación de evacuarla. Lo importante es que cuando demos la declaratoria oficial lo hagamos sin dudas. Debemos resolver las denuncias. No son difíciles de resolver.

¿Y por qué no se resuelven entonces?

Hemos iniciado ya reuniones con la Alianza Opositora. Ellos agregaron a sus solicitudes la de acceso a la bitácora de la base de datos. Estamos definiendo el mecanismo para facilitar esta información.

¿Y la solicitud de volver a contar cinco mil actas transmitidas desde el Infop, que ellos sospechan que fueron alteradas?

Yo creo que deben revisarse estas cinco mil actas.

¿Hay desacuerdo en esto?

El pleno no ha podido reunirse para tomar esta decisión.

¿Cuánto tardaría satisfacer esta solicitud?

Probablemente en tres o cuatro días podríamos evacuar estas cinco mil actas.

¿Han recibido alguna presión externa?

Solo le puedo responder por mí. Yo no he recibido ninguna presión de nadie. No le puedo responder por los demás magistrados porque esas cosas no las conversamos.

¿La calle no es un agente de presión para ustedes?

Sí. Cuanto más se tarde esto, más tenso es. Hay hondureños muertos sin ninguna necesidad. Si hubiéramos hecho las cosas correctamente…

Pero no las hicieron correctamente.

No.

Con tantos accidentes, si declaran ganador a Juan Orlando Hernández mucha gente no les creerá.

Va a ser difícil. Muy difícil. Cualquier resultado será muy complicado por más explicaciones que demos. La duda va a permanecer.

*Esta entrevista se publicó primero en El Faro.