Política

Encuesta Borge: 64.7% dice “vamos en la dirección equivocada”

Mayoría reconoce que la crisis se debe a la represión y el abuso de poder del régimen, y que su solución pasa por diálogo y elecciones antes de 2021

A once meses de la masacre y la represión oficialista contra la protesta ciudadana que exige la renuncia de la pareja presidencial, sin que a la fecha haya una salida a la crisis social, política y económica que aqueja al país, casi siete de cada diez nicaragüenses consideran que Nicaragua va en la dirección equivocada, mientras crece la opinión desfavorable sobre Daniel Ortega, según la encuesta más reciente de Borge & Asociados.

Nicaragua enfrenta un Estado policial de facto, una crisis que ha dejado al menos 325 muertos confirmados, más de 3000 heridos, decenas de desaparecidos, unos 800 presos políticos, más de 60 000 exiliados y 457 000 desempleados, mientras el Gobierno pregona la normalidad e impone reformas tributarias y a la Seguridad Social de carácter “confiscatorio”, según la empresa privada, asalariados y consumidores.

Bajo estas condiciones, el estudio de opinión pública revela que el 64.7% de los nicaragüenses considera que el país va en la dirección equivocada, contra un 19.7% que estima va por el rumbo correcto.

La firma encuestó cara a cara a 1021 hombres y mujeres nicaragüenses mayores de 16 años del Pacífico, Centro y Norte del país, entre el 14 de febrero y el 4 de marzo, y ofrece un margen de error de +/- 3.1% y un nivel de confianza del 95%.

Sí hay crisis, afirman nueve de cada diez

Contra el discurso oficialista que pregona la “normalidad”, nueve de cada diez nicaragüenses reconoce que si hay una crisis política en el país, contra un mínimo 6.2% que considera que no hay tal situación.

Entre el 84.% que identifica esta crisis política, un 39.2% considera que se trata de “una situación muy severa”.

Para el 39.7% de los encuestados, el origen de esta crisis es la represión del Gobierno de Ortega y Murillo (21.6%) y el exceso y abuso de poder de parte del Gobierno (18.1%). Un 22.6% considera, a tono con el discurso oficial, que la crisis es “una conspiración golpista de la derecha y de Estados Unidos”, seguido de un 19.4% que considera que la razón es un conflicto político “entre sandinistas y de la derecha”.

Entre los encuestados, un 36.9% considera que el problema más urgente que enfrenta Nicaragua es la situación económica, seguido de un 23.9% que señala el desempleo, y un 11.6% que identifica la crisis política.

Como responsables de la crisis, Ortega y Murillo juntos, y Murillo por separado, obtienen los más altos puntajes de culpabilidad con 28.4% y 30.5, respectivamente, mientras un 25.2 responsabiliza a los estudiantes universitarios y un 24.7% al Consejo Superior de la Empresa Privada, Cosep (con quien el Gobierno mantuvo una estrecha relación de “consenso”, hasta el estallido social.

Diálogo y elecciones anticipadas

En mayo de 2018, a un mes de la brutal represión que para entonces sumaba casi 60 asesinados, el Gobierno de Ortega y Murillo aceptó entablar un Diálogo Nacional con la Alianza Cívica por la Justicia y la Democracia, que reúne a estudiantes, campesinos, miembros de la sociedad civil y el sector privado. El intento fracasó en julio, ante la falta de voluntad política del régimen para cesar la represión y ordenar el reporte de paramilitares.

Siete meses después, el pasado 27 de febrero, se reinstaló una mesa de negociación entre la dictadura y la Alianza Cívica. Tras tres impases, y bajo la presión internacional que amenaza con más sanciones en contra del orteguismo, el Gobierno aceptó esta semana liberar a todos los presos políticos en un plazo de noventa días, y discutir una agenda de negociación que incluye la discusión de reformas electorales, aunque el Gobierno ha rechazado de entrada el adelanto de las elecciones presidenciales previstas para 2021.

Según la encuesta de Borge & Asociados, para la mayoría de los nicaragüenses (49.6%) la solución a la crisis pasa por un diálogo, que además busque reformas políticas para adelantar las elecciones antes de 2021.

Otro 37.6% de los encuestados estima que el diálogo y las reformas pueden ser para que el Gobierno actual continúe hasta el término de su período.

Reafirmando la vocación pacífica de la mayoría de los nicaragüenses, tras una insurrección popular armada en los años setenta y una guerra civil que desangró al país durante los años ochenta, solo un 2.9% opinó que la solución es tener más Policía, Ejército y otras fuerzas de seguridad “para neutralizar a los manifestantes”, y un 2.3% expresó que la opción es la rebelión armada para que el Gobierno no continúe en el poder.

Cae la base política de Ortega

La base política de Ortega también continúa en picada. El siete veces candidato presidencial por el FSLN, gobernó el país en los años ochenta y regresó a la presidencia en 2007 con un 38% de los votos válidos. Sin embargo, si las elecciones fueran el día en que los ciudadanos respondieron la encuesta, solo un 22.3% votaría por él.

Cinco años atrás, en 2014, Ortega obtenía una intención de voto del 54.8%. Y cuando estableció una dictadura dinástica tras su tercera reelección junto a su esposa como vicepresidente, en 2016, marcó un 44%.

El porcentaje de nicaragüenses que sostienen que no saben o no responden por quien votarian en una elección, domina la opinión pública con 50.1%

La simpatía por el FSLN también se ha reducido, frente a un incremento del porcentaje de nicaragüenses que asegura no identificarse con ningún partido político. En 2016, un 57.4% afirmó simpatizar con el FSLN, ahora, la cifra que se ha reducido al 41.6%. En cambio, el 32% que en 2016 aseguró no simpatizar con ningún partido, se elevó a 49.7% en 2019

Un 49.1% de los nicaragüenses encuestados, estima que el sandinismo seguirá siendo un partido político fuerte, aun sin Ortega y Murillo.

También, un 11.7% cree que Ortega y Murillo representan al orteguismo y no tienen ninguna asociación con el sandinismo. Sin embargo, para un 22% la pareja presidencial y el FSLN “son la misma cosa”.

Credibilidad y liderazgo

La encuesta también consultó a los nicaragüenses su opinión sobre la confianza y liderazgo de unas quince personalidades de la vida nacional, entre las cuales figuran varios líderes de la protesta cívica, presos y exiliados, y también periodistas

Los nicaragüenses encuestados expresaron una mayor opinión favorable por los periodistas Carlos Fernando Chamorro (26.9%) y Miguel Mora (24.7%), seguidos por Lesther Alemán (22%) y Medardo Mairena (21.8%).

Para los nicaragüenses, el director de Confidencial y Esta Semana también es el liderazgo que genera más confianza, con un 23.8%, seguido nuevamente por el director de 100% Noticias, con un 21.9%, y el líder campesino Medardo Mairena (20.4%).

Otros de los personajes por los cuales consultó sobre los niveles de confianza son: Lesther Alemán (19.2%), Félix Maradiaga (12.4%), José Adán Aguerri (12.0%), Francisca Ramírez (11.2%) , Violeta Granera (10.2%), Mónica López (9.6%), Juan Sebastián Chamorro (8.0%), y Amaya Coppens (8.0%)

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