Economía

Espaldarazo de Taiwán a la dictadura: 280 millones de dólares

Inyección de recursos a las finanzas públicas oxigenan al Gobierno hasta el mes de abril, pero incrementa la deuda externa del país

Dos fuentes diplomáticas, que han tenido acceso a altas autoridades del Gobierno, confirmaron que Taiwán comprará los 9035.6 millones de córdobas en Bonos de la República  –más de 280 millones de dólares– emitidos por el Banco Central de Nicaragua (BCN), para cubrir la caída de los ingresos del Gobierno, ocurrida durante la crisis económica provocada por la crisis política del régimen durante los últimos seis meses.

Este martes se publicó en el Diario Oficial La Gaceta 204, el acuerdo presidencial 147-2018, ordenando la “emisión… de valores gubernamentales en monedas extranjeras”, lo cual serviría de base legal para la colocación (en dólares, para que pudieran ser comercializados fuera del país) de los 9035.6 millones de córdobas en Bonos de la República, autorizados por la Asamblea Nacional durante la reforma presupuestaria de agosto pasado.

La estrategia de financiamiento oficial contempló, desde hace varios meses, encontrar uno o varios grandes compradores que estuvieran dispuestos a adquirir los bonos, otorgándole un espaldarazo económico a la dictadura, en un acto de respaldo político. En medio del creciente aislamiento internacional, la escuálida lista de aliados del régimen la encabezan los restos de la Alianza Bolivariana, Venezuela, Cuba y Bolivia, y la vociferante Rusia, pero ninguno de estos países cuenta con la solvencia económica para ofrecer un salvavidas a Ortega, cuando la economía nacional se encuentra al borde del colapso.

La “diplomacia de la chequera”

El vacío será llenado por Taiwán, un país en disputa con la República Popular China, que solamente cuenta con el reconocimiento diplomático de ocho naciones en el mundo, todas ubicadas en el hemisferio americano: Paraguay, Guatemala, Belice, Honduras, Nicaragua, y las caribeñas Haití, San Cristóbal y Nieves y Santa Lucía. Como parte de su política pragmática conocida como “la diplomacia de la chequera”, Taiwán está dispuesta a otorgar generosas compensaciones económicas a los países que mantienen su reconocimiento diplomático, sin reparar en distinciones entre dictaduras, democracias, o violadores de derechos humanos.

Rosario Murillo, Daniel Ortega y el embajador de Taiwán, Jaime Wu, en un evento a principios de octubre. Archivo | Cortesía

En agosto de este año, El Salvador asestó un fuerte golpe a la diplomacia de Taiwán al romper sus relaciones para establecerlas con la República Popular China. De inmediato, Taiwán premió la lealtad del régimen de Ortega, trasladando seis proyectos que tenía en El Salvador por un monto de 2.9 millones de dólares.

Ante el estrechamiento de las relaciones entre Taiwán a la dictadura de Ortega, Confidencial consultó a la embajada de Taiwán en Managua sobre la eventual compra del paquete de bonos. Una fuente de la sede diplomática dijo que “eso no es cierto”, pero las fuentes diplomáticas que mantienen acceso con el Gobierno de Nicaragua, aseguran que el acuerdo será oficializado en los próximos días.

Mas deuda externa

Al denominarse en dólares los Bonos de la República y ser adquiridos por una nación extranjera, pasa a ser deuda externa y a deteriorar los ratios de manejo de ese indicador, lo que seguramente será uno de los temas a negociar con la Misión del Fondo Monetario Internacional (FMI), que este miércoles se reunió con las autoridades económicas del Gobierno.

Según el Informe Trimestral de Deuda Externa, al 30 de junio el sector público debía 5644.8 millones de dólares, equivalente al 39.9% del PIB. La colocación de estos 268 millones adicionales representa un incremento de más de dos puntos del PIB, si se toma en cuenta que el PIB se encogerá en -4.0% en el presente año.

La emisión de esa suma permitiría a la Administración Ortega reflotar las finanzas del Poder Ejecutivo “al menos hasta el mes de abril de 2019”, indicó un economista consultado por Confidencial.

Desde la propuesta de Presupuesto 2019, se intuía que la Administración tenía un comprador para sus Bonos, explicó la fuente, para quien “otro aspecto que resalta, es que se mantiene sin modificación el monto de C$12 190.6 millones en emisión de Bonos de la República 2018, equivalentes a 368 millones de dólares”.

El presupuesto original aprobado en diciembre 2017, autorizaba la emisión de 3155 millones de córdobas en Bonos, a los que la reforma de agosto, adicionó 9035.6 millones de córdobas, equivalentes a US$268 millones.

De esa suma, se destinarían 4937.1 millones de córdobas, (equivalentes a US$156.5 millones), para financiar el déficit del INSS, según el presupuesto reformado.

“El hecho que se mantenga invariable este monto de emisión de Bonos de la República a las puertas de una visita de la Misión del FMI, puede interpretarse en términos de que la colocación de los mismos estaría, en lo fundamental, asegurada”, indicó la fuente.

Sin la inyección de recursos que representa la compra de estos Bonos, el Gobierno habría tenido que retirar casi 270 millones de dólares más de sus depósitos en el BCN, lo que hubiera colocado las reservas internacionales en un nivel inmanejable.

La colocación de esos montos hará que ya no sea necesario reducir más el gasto presupuestado, y alejará el fantasma del incumplimiento de los pagos de la deuda interna, incluyendo el financiamiento del déficit del INSS.

Recursos para la inversión pública

Contar con esos recursos, le permitirían a la administración financiar el componente local de los proyectos de inversión que aparecen reflejados en el Presupuesto, muchos de los cuales tuvieron que descontinuarse este año, y posponerse para el próximo, o como mínimo, disminuir significativamente sus niveles de ejecución.

Consultado sobre la eventualidad de que se produzca esta compara de bonos, el economista Néstor Avendaño, presidente de Consultores para el Desarrollo Empresarial (Copades), descartó que la razón para buscar esos recursos sea para pagar la planilla y los gastos del día a día de la burocracia estatal.

Basa su certeza en un hecho matemático simple: los impuestos directos e indirectos que aún recauda el Ejecutivo, son mayores que el gasto corriente y que el gasto de consumo del Gobierno.

“El nivel de ahorro del Gobierno se ha reducido grandemente: si antes equivalía al 3% del PIB, ahora es solo el 1%”, lo que tiene su explicación en la caída de los impuestos, pero aun con esa caída, la recaudación es mayor que el gasto público, así es que el pago de la planilla está financiado con los impuestos”, insistió.

El experto considera que el comprador de esta deuda podría ser el gran capital nacional, “sin descartar que haya un comprador internacional”.

Avendaño alertó del error que sería usar los recursos provenientes de esta nueva deuda pública interna para financiar el gasto del Gobierno, e instó a usarlos de forma específica para los proyectos de inversión, porque eso garantiza el pago futuro al generar más inversión, más ingresos, mayor recaudación, etc.

El impacto en reservas e INSS

Sin esos 280 millones de dólares, “las Reservas Internacionales Netas Ajustadas se habrían reducido en un monto equivalente, debido a que el Gobierno hubiera tenido que retirar un monto igual de sus depósitos en el BCN, generando posiblemente una severa crisis cambiaria en los próximos meses”, dijo un economista que solicitó mantenerse en el anonimato.

Añadió que “al privarse de esa fuente de financiamiento, se vería aún más limitado de recursos y tendría que hacer un recorte aún más drástico del gasto público, de casi 5,000 millones de córdobas, empeorando la recesión, y con ello la caída de la recaudación, lo que con toda probabilidad aumentaría la incertidumbre, la salida de depósitos y la restricción crediticia”.

Sin financiamiento para cubrir el déficit del INSS, el Gobierno “tendría que adoptar reformas paramétricas draconianas a muy corto plazo, aumentando fuertemente las tasas de cotización, aumentando la edad de jubilación, aumentando (quizás duplicando) el numero de semanas necesario para poder jubilarse, reduciendo hasta en un 30% el monto de las pensiones de los que se jubilen en lo adelante”, detalló.

Las reformas siempre serán necesarias a largo plazo, pero “acceder a estos recursos le gana tiempo al Gobierno”. Por otro lado, si de todas maneras se hacen las reformas a corto plazo, entonces se ahorraría tener que financiar el déficit, y tendría una disponibilidad adicional de mas de 4,000 millones de córdobas”. Otra opción es que “con este financiamiento, Ortega podría hacer reformas más graduales, reduciendo el costo político de las mismas”, en un momento en que el Gobierno atraviesa por su peor crisis de legitimidad, analizó.

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