Nación

Estados Unidos deporta a 63 nicaragüenses indocumentados

Unos veinte nicaragüenses que partieron a Estados Unidos para huir de la persecución del régimen orteguista están desaparecidos tras su deportación



Las autoridades migratorias de Estados Unidos deportaron este miércoles a 63 nicaragüenses indocumentados, de los cuales algunos pasaron meses detenidos en el país norteamericano a la espera de su retorno, informó el Ejecutivo de Nicaragua a través de medios oficiales

Los deportados llegaron este miércoles al Aeropuerto Internacional Augusto C. Sandino de Managua, en un vuelo directo del Servicio de Inmigración de Estados Unidos.

Los 63 deportados fueron recibidos por funcionarios del Ministerio de la Familia, de Gobernación, de Salud, de la Policía Nacional, y al llegar recibieron alimentos y artículos de aseo personal, de acuerdo con la información oficial.

Además, dinero (pasaje) para trasladarse a sus lugares de origen.

Cerca del 20 por ciento del total de la población nicaragüense, calculada en 6.3 millones de habitantes, vive en el extranjero, principalmente en Estados Unidos y Costa Rica, y la mitad de ellos lo hacen indocumentados, según diversas fuentes.

Casi la mitad de los nicaragüenses estaban dispuestos a irse de su país, principalmente por razones económicas, antes de la crisis sociopolítica que ha dejado cientos de muertos desde abril, rumbo a Estados Unidos, Costa Rica, Panamá y España, según encuestas.

Unos 20 deportados están desaparecidos

Al menos veinte nicaragüenses que partieron rumbo a Estados Unidos para huir de la persecución del régimen orteguista, tras la represión a las protestas ciudadanas que iniciaron en abril, habrían sido deportados en semanas anteriores. Sin embargo, la Comisión Permanente de Derechos Humanos (CPDH) de Nicaragua, en Miami (Florida), sostiene que están desaparecidos, tras su entrega a las autoridades nicaragüenses.

El temor de los familiares de los deportados, según la denuncia publicada por el diario La Prensa, es que las autoridades nicaragüenses trasladan a los deportados a las cárceles de El Chipote, para interrogarlos sobre su participación en las protestas.