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Estudiantes denuncian persecución del Gobierno

Estudiantes de la UNAN - Managua, en el programa Esta Noche. Carlos Herrera | Confidencial

El régimen de Daniel Ortega ha desatado una cacería en contra de las personas que han participado en las manifestaciones que exigen el fin de la dictadura, principalmente hacia jóvenes universitarios que desde abril han estado demandando la salida del Gobierno.

Alejandra Centeno, líder universitaria de la Universidad Nacional Autónoma de Nicaragua (UNAN-Managua), manifestó en una entrevista en el programa televisivo Esta Noche, que en el gremio estudiantil existe una gran preocupación, pues aunque el Gobierno quiere vender una aparente normalidad, estamos en una etapa de criminalización de la protesta, detenciones y secuestros selectivos, que transgreden el derecho y la norma.

Este fin de semana el Gobierno ejecutó capturas selectivas en varias ciudades del país. En León la mayoría de secuestrados son estudiantes activos de la UNAN Managua y UNAN León. Los muchachos permanecen en las celdas de la Dirección de Auxilio Judicial (DAJ) mejor conocidas como El Chipote.

No nos permiten verlos, se han presentado varios recursos de exhibición pero todo lo que sabemos es que están siendo maltratados, torturados. El sábado fue día horrible para la comunidad universitaria”, señaló Centeno.

Algunos jóvenes como Jonathan López, dirigente universitario de la UNAN-Rucfa, tienen que estar en casas de seguridad encerrados, pues están siendo perseguidos por simpatizantes del Gobierno para su posterior secuestro.

“Esta situación la vivimos varios, nos hemos  movido constantemente de casa debido al asedio. Otros se han tenido que ir del país por esta situación. En Costa Rica aguantan hambre, es algo triste lo que vivimos los jóvenes. Estamos siendo maltratados solo por decir que somos universitarios. Para el Gobierno somos criminales”, manifestó López.

No hay garantías para regresar a las aulas

Las autoridades gubernamentales han tratado de imponer un ambiente de normalidad en el país. Las principales dirigencias de las universidades públicas se han sumado a lo propuesto por el Gobierno y recientemente han anunciado la continuidad del ciclo universitario.

Centeno explicó que los universitarios que han protestado contra Ortega no tienen las garantías mínimas de seguridad para poder reincorporarse a las aulas de clases. La normalidad de la que habla el Gobierno, insiste la dirigente estudiantil, no se refleja en los despidos masivos en contra del personal docente que no está alineado al régimen o a la línea de pensamiento de las autoridades.

“Las universidades han levantado listas de alumnos no gratos. Si alguno de los muchachos se presenta a la universidad las mismas autoridades podrían ayudar a la Policía a apresar injustamente. No existen condiciones para la reinserción”, declaró Centeno.

Los estudiantes universitarios han planteado como método de protesta, la desobediencia estudiantil. De acuerdo a López la mayoría de alumnos están de acuerdo en aplicar esta medida, tal y como se ha visto en León, donde los estudiantes no han regresado a las aulas de clases.

“Las autoridades no nos representan. En la UNAN se tenían que hacer elecciones de rectoría y decanatura, y lo que sucedió es que ellos mismos se pusieron en los cargos. Para el reintegro a clases lo mínimo que exigimos es una verdadera autonomía para que podamos escoger a nuestras autoridades administrativas y estudiantiles, y claro, seguridad física”, resaltó el líder estudiantil.

Centeno es vocera de las facultades organizadas en el recinto universitario Rubén Darío. Esta organización es parte de la articulación de movimientos de la Coordinadora Universitaria por la Democracia y la Justicia. Insistió que para entender la desobediencia académica hay que ver más allá de una asistencia a clases.

“No es que no queramos estudiar, es que no hay condiciones. Estamos exigiendo la autonomía universitaria, no solo en lo económico, sino en todos los sentidos. La autonomía docente y simbólica, que es esa estrecha vinculación del estudiante con los procesos sociopolíticos del país. Y lo que vimos en las autoridades de la UNAN es que en ningún momento querían permitir que nosotros fuéramos actores de cambio dentro de estos procesos a los que no podemos ser ajenos, porque nos han enseñado que somos el futuro de la nación, crecimos creyendo que éramos el futuro de Nicaragua, y cuando queremos hacer algo, nos limitan, no encierran y nos persiguen”, afirmó la joven universitaria.

Sobre la libertad de Cátedra y los despidos masivos a los docentes, López expresó que repudian el asedio y acoso contra los profesores que se pronunciaron a favor de los estudiantes que decidieron luchar por la autonomía.

“En el Rucfa hace una semana supimos que cuatro de los profesores más capaces en el recinto fueron despedidos. A nosotros eso nos duele y nos llena de rencor porque no es posible que personas que deberían defender nuestros derechos, nos están atacando. Según la ley de autonomía y sus estatutos, el protestar no es un derecho sino un deber del estudiante, porque como futuro del país tenemos ese deber cívico de salir y exigir que se respete la autonomía o los derechos humanos en general”, dijo López.

“Y hay que señalar que no están despidiendo a cualquier profesor, sino a los más capaces, los más especializados y con más trayectoria en las universidades. Los más capaces para formar a futuros profesionales. En la UNAN nos están limitando la formación de capital social para Nicaragua”, agregó Centeno.

Los estudiantes continuarán con su plan de desobediencia estudiantil, aunque no descartaron otras medidas de presión, como la toma nuevamente de los recintos universitarios.

“De cierta forma podría ser un riesgo pero habemos muchos que estamos dispuestos a hacerlo, no es algo que estamos planeando, pero si llega a suceder muchos nos sumaremos a estos actos. Por el momento seguimos pensando en más opciones, la desobediencia estudiantil está en marcha y también desconocer a las autoridades administrativas”, finalizó López.