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Exgerente retira millonaria demanda contra el diario La Prensa

Desistimiento formal en el juzgado; periodistas alertaron temor de “una quiebra con demanda que se suma a la asfixia económica que el régimen de Ortega

El exgerente general de La Prensa, Hugo Holmann Chamorro, retiró este miércoles una demanda millonaria que había interpuesto contra cuatro empresas, incluyendo la del periódico que, según denunció el equipo de redacción, amenazaba con quebrar el rotativo más antiguo del país.

El también accionista del diario La Prensa interpuso a través de su abogado Manuel de Jesús Martínez un escrito ante el Juzgado Segundo de Distrito de Trabajo y de la Seguridad Social de la circunscripción Managua, en la que desistió “formalmente” de la demanda en contra de las cuatro empresas, pidiendo “que se archiven” todas diligencias.

Holmann, que fue despedido como gerente general de La Prensa en diciembre de 2019, había demandado por la vía laboral a las empresas Editorial La Prensa S.A, Inversiones Mayales S.A., Brighton Place Inc., y Editorial La Prensa LLC, por un monto de 2.31 millones de dólares en concepto de pago por prestaciones sociales, liquidación, indemnización por cargo de confianza, y pagos de horas extras.

Ya había sido liquidado con 445 000 dólares

La Prensa, fundado el 2 de marzo de 1926, había explicado en un editorial que despidió a su gerente general “porque cometió faltas contra principios éticos que la familia Chamorro defiende”, y que uno de ellos es “el respeto a la dignidad de nuestros trabajadores que fue atropellada de diversas formas por el señor Holmann”.

Además, aseguró que otorgaron a Holmann 445 000 dólares en concepto de liquidación, más el seguro de vida, seguro de salud y una camioneta valorada en 120 000 dólares, y que luego aceptó un nuevo contrato ajustado a la realidad del negocio.

Pero después de “comprobarse que solo llegaba cuatro horas a la semana y maltrataba al personal, fue despedido en diciembre de 2019 con la invitación de hacer un finiquito que no quiso aceptar y cortó toda documentación” y luego presentó la demanda, según el rotativo.

El equipo de redacción cerró filas con la Junta Directiva de La Prensa, y corroboró los maltratos que recibía del anterior gerente general, a quien acusaron de querer “quebrar a la empresa mediante una millonaria demanda, que se suma a la asfixia económica que el régimen de Daniel Ortega ha impuesto al periódico en los últimos años”.

La Prensa y Hoy, que pertenecen al Grupo Editorial La Prensa, son los últimos diarios impresos de circulación nacional que quedan en Nicaragua.

La crisis económica en La Prensa

Desde febrero pasado, La Prensa lanzó un SOS para sobrevivir debido a que el Gobierno mantuvo retenido por 500 días su papel y puso en peligro su versión impresa, en el marco de la crisis social, política, de derechos humanos y económica que vive Nicaragua desde abril de 2018.

La retención del papel, más la asfixia económica estatal y la caída de la publicidad privada a raíz de la crisis económica, obligó a La Prensa a disminuir la cantidad de páginas, cerrar suplementos, entre ellos el satírico semanal “El Azote”, el más popular entre sus lectores.

El presidente de Editorial La Prensa, Jaime Chamorro Cardenal, ha reconocido que la actual es la peor crisis que ha sufrido La Prensa en sus casi 95 años de historia, y que han tenido que despedir a más del 70% de sus periodistas.

La Prensa ha denunciado que “el peor enemigo que ha tenido este diario en sus 94 años de existencia ha sido Ortega”, quien lleva 13 años consecutivos en el poder desde 2007 y que también coordinó una Junta de Gobierno entre 1979 y 1985 y gobernó el país de 1985 a 1990.

Según Luis Sánchez Sancho, editorialista de ese diario, “matar a La Prensa ha sido un viejo delirio totalitario” de Ortega y los sandinistas desde que gobernaron por primera vez Nicaragua.

La crisis de los años 80

El libro “Lo que se quiso ocultar, 8 años de censura sandinista”, de Roberto Cardenal, señala que los sandinistas, tras derrocar al dictador Anastasio Somoza Debayle, el 19 julio de 1979, ofrecieron a los dueños de La Prensa “convertirlo en el órgano oficial de la Revolución”, y al no lograrlo, lanzaron una “conjura” desde adentro que dividió la redacción y una parte fundó el ahora desaparecido El Nuevo Diario.

Para entonces, narra Cardenal en su libro, los sandinistas convencieron a una de las tres familias Chamorro dueñas del diario a estar al servicio de la revolución, y con el apoyo de una parte de los redactores planearon la toma de las instalaciones físicas y declarar una huelga indefinida, pero no lograron ninguno de sus objetivos: cambiar la línea editorial, controlarlo o cerrarlo definitivamente.

Cuatro décadas después, otro miembro de la familia Chamorro, Hugo Holmann, abrió otro capítulo en la historia de La Prensa, señaló un reporte de la agencia EFE, al demandar por la vía laboral a la empresa de su familia en la que solicitó 2.3 millones de dólares por indemnización.

Periodistas de La Prensa denuncian maltrato

El equipo de redacción del diario La Prensa, expresó el pasado 15 de octubre su temor a perder sus empleos debido a la millonaria demanda laboral promovida por el exgerente general, a quien además señalaron de maltrato.

“El equipo de redacción de La Prensa rechaza el intento del exgerente general de este medio de comunicación Hugo Holmann de quebrar a la empresa mediante una millonaria demanda, que se suma a la asfixia económica que el régimen de (Daniel) Ortega ha impuesto al periódico en los últimos años”, denunció el grupo en una declaración pública.

Para el equipo redacción del diario, la “exigencia monetaria” de Holmann pone en riesgo la sostenibilidad de La Prensa, “y por ende el sustento económico de decenas de familias, pero sobre todo la posibilidad de que sigamos informando y denunciando las arbitrariedades de la dictadura contra el pueblo nicaragüense”.

Agregaron que “en su demanda, Holmann basa su queja en supuestas violaciones laborales y de derechos humanos, muchas de las cuales también cometió contra periodistas, fotógrafos, editores y todo el personal que integra el equipo”.

Durante su gestión, detallaron, Holmann maltrató verbal y psicológicamente al personal de redacción, al punto que su sola presencia en las oficinas generaba temor y tensaba el ambiente laboral.

Señalaron que Holmann también arrebató gradualmente todos los beneficios que por años esta empresa dio a sus trabajadores, como regalías de fin de año, atención médica, canastas básicas, redujo a cero la repartición de utilidades.

Pero, además, Holmann quitó de los nuevos contratos laborales el pago de horas extras fijas, pese a que exigía al personal trabajar más de 8 horas diarias, “aduciendo que afuera había gente sin empleo”, añadió.

El equipo de redacción de La Prensa sostuvo que “Holmann humillaba a los editores y periodistas. Exigía resultados de más ingresos sin crear condiciones y sin motivar al personal periodístico, que trataba con gritos y agresiones verbales”, criticó el grupo en la declaración.

“Es por esa y otras razones que rechazamos este intento por quebrar La Prensa y expresamos nuestro respaldo a la junta directiva en esta lucha que sabemos es desigual y que la dictadura sabrá sacar provecho por intenciones mezquinas y perversas de una persona”, finalizó la declaración.

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