Confidencial

FDL planea crecer 12% en 2018

Julio Flores Coca, gerente general de la Financiera FDL, Confidencial | Carlos Herrera

La Financiera Fondo de Desarrollo Local (FDL) espera ser capaz de aprobar todos los requerimientos de la Superintendencia de Bancos y Otras Instituciones Financieras (Siboif), antes que termine 2019, para poder comenzar a manejar ahorros del público.

En 2019 “esperamos poder someter la solicitud de autorización”, aseguró Julio Flores Coca, gerente general de la Financiera FDL, al ser entrevistado para el segmento Cuentas Claras del programa de televisión Esta Noche, que se transmite por canal 12.

En 2016 “nos convertimos en financiera regulada por la Superintendencia, porque nuestra intención también es captar, hacer la intermediación financiera completa”, detalló Flores Coca.

La Financiera FDL tiene una amplia presencia en el sector rural, donde existe una alta demanda por parte de los clientes de un servicio de ahorro, lo que es un tema de inclusión financiera que “el Estado ha asumido como algo muy importante, y hasta el Fondo Monetario en su informe, habla de la inclusión financiera y bancarización de la familia”, citó.

“El tema del ahorro es crucial, porque a través del ahorro, un cliente puede hacer transferencias internas, transferencias externas, puede pagar sus créditos, puede pagar sus servicios básicos. Una cuenta de ahorro ancla una serie de servicios que bancariza a las personas”, insistió.

“La Superintendencia es muy cuidadosa en este tema de aprobar y autorizar las instituciones. Nosotros nos estamos preparando para hacerlo adecuadamente, y que a la vuelta de un año y medio, la Superintendencia pueda ver que somos una institución sólida, seria, que maneja las cosas adecuadamente, y que podemos manejar con responsabilidad, los ahorros de los clientes”, añadió.

Cada vez más tecnología

Lograr la aprobación de la Siboif requiere hacer “una inversión muy costosa” en sistemas, en tecnología, en productos financieros, etc. “Es un proceso que lleva algún tiempo”, aseguró, Flores, quien revelaba que esa entidad destina “fácilmente unos 800 000 dólares al año” entre licencias, software, hardware y otros elementos.

El uso de tecnología es clave para una entidad como la Financiera FDL, que tiene fuerte presencia en los sectores rurales (donde los clientes pueden estar dispersos en áreas más extensas que en las ciudades) y en los sectores urbanos, donde la actividad económica puede estar más diversificada.

“La tendencia moderna nos lleva a que la inclusión financiera tiene que basarse en tecnología. La tecnología celular, los teléfonos inteligentes son una herramienta necesaria para prestar el servicio”, asegura Flores Coca.

El gerente explicó que los oficiales de crédito de la Financiera ya usan tabletas como parte de sus herramientas de trabajo -aunque el smartphone es más cómodo- tanto para introducir una solicitud de crédito, como para calcular el monto de los préstamos o las cuotas de pago.

“Eso ya se está usando, pero también, a los clientes se les facilita hacer sus transacciones, y por eso es importante tener una cuenta para hacerlas desde el teléfono. Eso ya es el futuro”, aseguró.

Otra opción muy común es “el corresponsal no bancario, donde los clientes pueden ir a un negocio, un supermercado, a pagar la cuota del préstamo. Son plataformas que ya existen en el mercado, y nosotros las estamos usando para disminuir el costo de transacción de los préstamos”, explicó.

La empresa también destaca en el rubro de los microseguros, sean estos pólizas de vida; pólizas por incapacidad total o temporal; pólizas para gastos funerarios, o para enfrentar una quiebra repentina: algo así como esos seguros de desempleo, lo que le valió ser reconocida como el mayor vendedor de microseguros (24,237 pólizas en 2017) en Centroamérica y el Caribe.

En 25 años de existencia, la Financiera FDL –que nació como un programa que era parte del Instituto de Investigación Nitlapan, adscrito a la Universidad Centroamericana (UCA) – ha atendido a clientes en las ciudades y en el campo, tanto varones como mujeres, dedicados a la actividad agropecuaria y al comercio entre otras.

Al evaluar su desempeño, el impacto de FDL se siente fundamentalmente “en la atención al sector rural, y no solo con financiamiento: en los últimos diez años nos hemos enfocado en ofrecerles habilitación de capital de corto plazo, y crédito de inversión”, dijo Flores Coca.

En el caso del café, eso significa que puedan renovar sus cafetales; en el caso de la ganadería, reparar, invertir y mejorar sus fincas. Cuando es para granos básicos y otros cultivos, también implica crédito para inversión.

Entre la cuarta y la quinta parte de estos productos van acompañados de asistencia técnica para que mejoren su actividad productiva, eleven su rentabilidad, y que desarrollen una actividad que sea sostenible ambientalmente.

En ese sentido, la empresa de microfinanzas incluye en su portafolio un tipo de préstamos denominados ‘productos verdes’. “El año pasado atendimos a 2000 productores ganaderos con ese ‘paquete verde’, que es crédito de inversión, acompañado de asistencia técnica en sistemas silvopastoriles”, explicó el administrador.

La meta general es que el productor pueda hacer un uso más intensivo de la actividad ganadera -y no extensivo, que es depredador del medio ambiente- lo que implica tener más ganado en menos área sembrando pastos mejorados, además de sembrar árboles y proteger las fuentes de agua, lo que es mejor para el medio ambiente.

En el occidente del país, la empresa ofrece un producto que se llama ‘Ecomicro’, diseñado para apoyar la adaptación al cambio climático, comenzando con la ‘cosecha’ de agua, que en los últimos dos años no fue muy necesaria porque hubo buenos inviernos.

También se incluye el desarrollo de sistemas silvopastoriles, en especial recordando los efectos de la sequía que afectó a occidente en 2014, con cantidad de ganado muerto por falta de comida. Las mejoras incorporadas por los productores, (que incluyen pequeños equipos de riego, e inversiones en la mejora de los pozos de las fincas), permite que en verano tengan alimentación para sus animales, para que no se repita la crisis de 2014 y 2015, cuando se quedaron sin agua por las sequías.

Desde 2002, la empresa incorporó los ‘grupos solidarios’, lo que les permitió llegar a más de 30 000 mujeres de bajos ingresos entre 2001 y 2007.

“Luego de las crisis del 2007, y la del 2008 a 2010, reajustamos nuestra estrategia. Seguimos atendiendo mujeres rurales, y en este momento, 34% de nuestros clientes son mujeres del sector rural, en actividades agropecuarias, de pequeño comercio y servicios, e incluso en actividades de consumo, así que nuestra clientela incluye unas 23,000 mujeres del sector rural”, dijo Flores.

Cubrir ael campo y la ciudad

La tecnología debería permitir a Financiera FDL, redondear una cartera de 124 millones de dólares, lo que implica “un crecimiento moderado de 12%”, según Julio Flores, su gerente general.

La empresa prevé mantener una estructura donde un tercio de la cartera esté concentrada en el sector agropecuario; otro tercio en el comercio, servicios y pequeña industria, y el tercio restante en crédito para mejoramiento de vivienda y para consumo, tanto urbano como rural.

El crecimiento de la cartera llevará aparejado un aumento de 6 000 clientes en 2018, cerrando en 76 000 “de tal manera que el monto promedio de créditos se mantendrá similar a los años anteriores”, dijo Flores.