Política

“Estoy muy fuerte porque estoy convencido que Nicaragua va a ser libre", asegura

Félix Maradiaga: “acusaciones de la Policía son descabelladas”

Policía Nacional vincula al director del IEEPP con una “peligrosa banda delincuencial”; el responde que no posee armas y que hay manipulación



El director del Instituto de Estudios Económicos y Políticas Públicas (IEEPP), Félix Maradiaga, rechazó las acusaciones de la Policía Nacional que lo vinculan con “una peligrosa banda delincuencial que se ha dedicado a sembrar el terror, asesinatos… y otros delitos”, en Managua.

“Quiero decir contundentemente que todas las acusaciones son falsas, no hay evidencia. Nunca he portado armas. Incluso, antes de haberme entregado a la causa de la sociedad civil y el emprendimiento, había dedicado diez años de mi vida al tema del desarme, de la no proliferación y del control de armas”, expresó Maradiaga a través de un video en su cuenta de Facebook, grabado desde Washington, donde participa en varios encuentros con la sociedad civil, que han coincidido con la Asamblea General de la Organización de Estados Americanos (OEA).

La acusación en contra de Maradiaga la dio a conocer el comisionado mayor, Luis Alberto Pérez Olivas, jefe de la Dirección de Auxilio Judicial (DAJ). Según la denuncia la “superestructura” delincuencial a la que asocian al director del IEEPP, estaba conformada por Cristian Josué Mendoza Fernández (Viper), señalado por la institución policial de ser un “sanguinario delincuente” que estuvo escondido en la Universidad Politécnica de Nicaragua (UPOLI).

“He sido perseguido… han atentado contra mi vida”

Maradiaga afirmó que nunca ha hablado con alias “Viper” y que el único contacto que ha tenido con esta persona, ha sido a través de su abuelita, cuando la encontró en la entrada a la Dirección de Auxilio Judicial (DAJ), junto a otras madres, que clamaban a las autoridades entregaran a sus hijos.

“Este anuncio descabellado pasaría desapercibido si no fuera porque desde hace días he sido perseguido. Ha habido dos atentados contra mi vida de los que he logrado escapar, y un sinnúmero de ataques por todas las vías que buscan desprestigiar esta lucha cívica y no violenta”, reafirmó.

El director del IEEPP argumenta que el video que utiliza la Policía como prueba para inculparlo (de tres segundos) y deslegitimar su causa justa y de solidaridad en las universidades, está siendo manipulado a conveniencia de la institución policial.

“Entré a la Upoli a dejar ayuda humanitaria. Salió un joven, Pio Arellano a abrir el portón y enseñó un arma y dijo que se la había quitado a alguien. Han tomado esos dos segundos, pero en el video completo se ve que yo llego junto a otros ciudadanos para dejar ayuda y poder sacar a los jóvenes heridos”, agregó.

Maradiaga manifestó que no se negocia con los terroristas, y aunque no sabía si iba a poder hablar en los próximos días, expresó que “me pueden matar, pero no se matan las ideas ni la libertad. La historia demuestra que los tiranos nunca salen por la puerta grande sino por la de atrás. Estoy muy fuerte porque estoy convencido que Nicaragua va a ser libre”, finalizó.

Los señalamientos de la Policía

Según la acusación, Maradiaga contrató a sicarios para la ejecución de asesinatos, tráfico de droga, armas y municiones. “Han venido desarrollando capacitaciones, entrenamiento para la ejecución de actos que atentan contra la actividad privada y pública, tales como saqueos, daños, incendios, todo para generar terror y pánico en nuestra población”, expuso el jefe de Auxilio Judicial.

Supuestamente el grupo delincuencial dirigido por “Viper” estaba conformado por Javier Carrillo, Humberto Áreas, Pio Arellano, quien era encargado de logística, y Antonio Gutiérrez, entre otras personas.

El viernes primero de junio la Policía Nacional emitió un comunicado alegando que “el jueves 31 de mayo, aproximadamente a las 7:00 de la noche, fueron capturados los sujetos Christian Josué Mendoza Fernández, Andrew Salvador Úbeda Martínez”.

Los familiares de Mendoza y Úbeda, negaron cualquier vínculo de sus conocidos con alguna actividad ilícita.