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FMI: salvar INSS y una “reforma fiscal progresiva”

Edificio central del Instituto Nicaragüense de Seguridad Social, en Managua. Confidencial | Carlos Herrera

La misión del Fondo Monetario Internacional (FMI), terminó su visita a Nicaragua, presentando una serie de recomendaciones para hacer frente a la crisis del sistema de pensiones, a la vez que mantuvo su sugerencia de junio del año pasado, tendiente a crear un ‘colchón financiero’ que permita enfrentar una eventual debacle externa.

Oficialmente, los economistas del FMI nos visitaron “para revisar las estadísticas macroeconómicas del 2017, y ver las perspectivas” para 2018, explicó el presidente del Consejo Directivo del Banco Central de Nicaragua, Ovidio Reyes.

El jefe de misión, Fernando Delgado, dijo que en 2017, “el dinamismo económico de Nicaragua” fue “superior al que habíamos estimado”, con un crecimiento del PIB real de 4.9% impulsado sobre todo por la demanda externa, proyectando para el 2018 un crecimiento del 4.7%.

Ese impulso proviene principalmente del crecimiento de las exportaciones, (agrícolas y agroindustriales); y de un fuerte incremento del turismo y las remesas, lo que sirvió para reducir el déficit de cuenta corriente, y permitir un ahorro de reservas, mejorando la capacidad del país para enfrentar “posibles choques externos”.

Esos “posibles choques externos” están en el centro de la preocupación de los expertos del Fondo, que durante esta visita insistieron en la recomendación hecha hace seis meses: si en aquel momento sugirieron crear un ‘colchón financiero’ que fuera equivalente al 1.6% del PIB, esta vez entraron en más detalles acerca del cómo.

Todas esas ideas fueron presentadas al gobierno e instituciones públicas, a los empresarios, las organizaciones sindicales, y los centros de pensamiento. José Adán Aguerri, presidente del Consejo Superior de la Empresa Privada (Cosep), aseguró que las cámaras empresariales estudiarán las propuestas del Fondo antes de emitir una opinión, pero condicionó la aprobación de cualquier medida, a la certeza de que no se dañaría la economía.

Delgado dijo que “mantenemos la idea de reformas fiscales, pero que afecten lo menos posible el crecimiento económico y la competitividad de los productos nicaragüenses, y si es posible, que sea justa: que no recaiga una mayor carga sobre los estamentos sociales que menos tienen, sino sobre los que más tienen, o sea, que sea progresiva”.

¡Cobren el IVA!

Aunque hay varias alternativas, el experto se centró en “las exenciones al IVA, que desde nuestro punto de vista, no son progresivas, porque quien más se beneficia es quien más tiene, así que eliminarlas o reducirlas podría dar una rentabilidad fiscal importante. Podría asegurar la estabilidad fiscal, financiar el programa de inversión pública, e ir creando ese colchón de resistencia, a la vez que se solucionaba un problema de inequidad”, detalló.

Añadió que la medida de focalizar los subsidios en la energía “nos parece muy positiva. Nos parece que va en el camino correcto: mantener los subsidios a quien realmente los necesita, pero a quien puede pagarlo, que pague lo que cuesta la energía. Se debería hacer lo mismo con otros subsidios que todavía existen en esta economía. De esa manera, se podrían obtener nuevos recursos fiscales, sin afectar la actividad económica”.

En referencia a la situación del sistema de pensiones, Delgado explicó que se entregó un paquete de recomendaciones, recordando que la decisión pertenece al gobierno de Nicaragua, en consulta con los estamentos sociales que se verán afectados.

Aunque el aumento en la edad de jubilación sigue siendo la propuesta estrella, el experto reconoce que quizás no sea políticamente viable. Por suerte, “hay muchas más medidas. Diría que aumentar la edad es una solución técnica que nos parece muy buena, pero entendemos que puede ser imposible”, admitió.

“Hay otras medidas no tan buenas que pueden dar una solución similar. Se puede recortar las pensiones y el efecto es el mismo. Lo que hay que hacer es equilibrar: lo que reciba el INSS, no puede ser menos de lo que tiene que dar”, ilustró.

“O recibe pensión por menos tiempo, o recibe menos pensión, o cotiza por más tiempo. Hay muchas medidas. Dentro de esos grandes lineamientos que estamos proponiendo, lo que hemos hecho en esta ocasión es cuantificarlos más, y ver las alternativas: cuánto sería necesario extender la edad de jubilación, en comparación con cuanto sería necesario reducir la pensión”, añadió.

Al acusar recibo de esas propuestas, el titular del BCN, Reyes, insistió en que “todas las decisiones de esta naturaleza se llevan a la mesa del diálogo. Nosotros recibimos estas recomendaciones del Fondo Monetario, para estudiar cuáles podrían implementarse. Algunas son posibles, otras no, pero es en esa mesa donde se tomarán esas decisiones”.

Desempeño y perspectivas

La evaluación del Fondo Monetario Internacional indica que en 2017, “el PIB real aumentó aproximadamente 4,9%, sustentado por un auge de las exportaciones agrícolas, el turismo y las remesas. El nivel general de inflación aumentó a 5,7% como reflejo del alza de precios del petróleo y de los alimentos”.

“El déficit externo en cuenta corriente se redujo drásticamente a 6,1% del PIB (8,6% del PIB en 2016) y las reservas internacionales brutas (RIB), se elevaron en US$297 millones, ubicándose en US$2,593 millones, con una cobertura de alrededor de 4,2 meses de importaciones”.

“El crecimiento del crédito al sector privado… se desaceleró ligeramente a 17%”, mientras que la cartera en mora “se mantuvo moderada en 1,2%”.

En el renglón de perspectivas para 2018, los expertos proyectan “un crecimiento del PIB por encima de su potencial, en el 4,7%. Se prevé asimismo un fortalecimiento de la demanda interna, sustentado en un fuerte incremento de proyectos de inversión en infraestructura pública”.

“Se espera que las exportaciones reaccionen favorablemente ante la reactivación del crecimiento en Estados Unidos, amortiguando parcialmente el impacto que tendría el alza de los precios del petróleo. Se espera que la inflación y el déficit en cuenta corriente aumenten a 6,3% y 7,7% del PIB, respectivamente. Las RIB aumentarán a US$2,667 millones, y la cobertura se reducirá a unos cuatro meses de importaciones”.