Economía

FMI vino, vio, escuchó, y se fue

Emprender reformas estructurales —que son inevitables para salvaguardar la sostenibilidad fiscal— “requiere obtener un amplio apoyo”, dice FMI

A diferencia de sus recientes visitas, cuando llamaban a conferencias de prensa al concluir su trabajo, la última misión del Fondo Monetario Internacional (FMI), que estuvo en el país la semana pasada, evitó brindar recomendaciones para salir de la crisis, ya que, según algunos economistas, solo vinieron a recabar información. Sin embargo, esperan que para la próxima consulta, en la primera mitad de 2019, el resultado sea diferente e indiquen públicamente las directrices sugeridas al Gobierno.

En un escueto comunicado, Roberto García-Saltos, quien encabezó la misión, señaló que “el principal desafío para 2019 y los años siguientes es preservar la estabilidad macroeconómica y financiera. Abordar los desafíos fiscales a mediano plazo y emprender reformas estructurales —que son inevitables para salvaguardar la sostenibilidad fiscal— requiere obtener un amplio apoyo”.

Néstor Avendaño, presidente de Consultores Para el Desarrollo Empresarial (Copades), indicó que esta misión del FMI se dedicó “exclusivamente” a examinar la situación del país, ya que Nicaragua es “muy distinta al país de febrero pasado”, cuando el organismo multilateral propuso nuevamente al Gobierno crear un “colchón fiscal” equivalente al 1.6% del PIB, reducir las exoneraciones y realizar reformas al Instituto Nicaragüense de Seguridad Social (INSS).

El cumplimiento de esta última recomendación fue el origen de las protestas cívicas, que han derivado en una crisis política por la brutal represión del régimen orteguista, que ha asesinado al menos a 325 ciudadanos, según la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH).

Para el economista Alejandro Aráuz, el objetivo de la misión era una “valoración in situ” de la situación en Nicaragua, ya que les interesa que la crisis en el país no contamine al resto de la región. “Ellos mantendrán una monitoreo permanente”, añadió.

Diego Vargas, expresidente de la Cámara de Comercio Americana de Nicaragua (AmCham), señaló que el FMI vino a Nicaragua a “validar una lectura de lo qué tiene de Nicaragua, y eso fue gran parte de lo que se encontró: el costo de lo que ha sido esta crisis y el costo de lo que pueda ser el proceso de reinstaurar la economía en Nicaragua. Es cómo el fondo puede entender realmente, como mejor manera nos puede ayudar”.

La causa política de la crisis

“Varios choques están afectando a la economía nicaragüense. La inestabilidad política desde abril afectó la confianza de consumidores e inversionistas”, indicó brevemente el FMI en su comunicado. Para los economistas y el empresario, la mención del tema político ha sido un logro.

Aráuz comentó que el comunicado del FMI menciona los mismos problemas y desafíos que tiene el país desde hace años, aunque agregó un elemento adicional: “que el inicio de esta crisis no es económico, sino político. Es importante que ellos lo señalen”.

Para Avendaño, el comunicado recoge los elementos cruciales de la crisis y va en sintonía del lenguaje cauteloso y diplomático que a veces usan. Sin embargo, la “sola” insinuación del tema político, le “sorprendió”.

Restablecer la confianza con empresarios

En su comunicado el FMI resaltó que “las políticas para restablecer la confianza del sector privado y evitar la creación de ciclos de retroalimentación negativos resultantes de una menor actividad y empleo, el deterioro en la calidad de los activos, la contracción del crédito y las salidas de depósitos son esenciales para promover la recuperación económica y compensar los efectos sobre la pobreza”.

El presidente del Consejo Superior de la Empresa Privada (Cosep), José Adán Aguerri, aseguró que la recuperación de la confianza está vinculada a la demanda de la población y la comunidad internacional de una salida a través de un proceso electoral, que “sea realmente creíble y transparente, y que permita que las reformas que se habían trabajado y acordado con la OEA se puedan dar”.

También se requiere el cese de los secuestros y la represión, la salida de todos los prisioneros políticos y el respeto a los derechos humanos, “mientras eso no se tenga, desafortunadamente la recuperación de confianza de parte del inversor no va a pasar”, aseguró Aguerri.

Guillermo Jacoby, presidente de Apen y directivo del Cosep, comentó que la presión económica dará paso a una presión social, que llevará al Gobierno a un diálogo. “Ese entendimiento hará que poco a poco la economía retome su curso”.

Caída del 4%

“La misión proyecta una contracción del cuatro por ciento del Producto Interno Bruto para 2018. La caída en el ingreso disponible originada en menores niveles de empleo y de financiamiento se proyectan que lleven a menor consumo e inversión. El déficit del sector público consolidado (SPC) se pronostica que aumentará en 2.4 puntos porcentuales hasta 4.6 por ciento del PIB”, según el comunicado del FMI.

A inicios de octubre, en su informe “Perspectivas de la economía mundial octubre 2018”, el FMI pronosticó que el PIB de Nicaragua se contraería un 4% este 2018 y 1% en 2019. Antes de la crisis, que ha dejado además más de 2 000 heridos, el Gobierno de Daniel Ortega calculaba que la economía crecería al menos 4.5%.

“Aunque algunos sectores, como el transporte, el comercial y el de servicios resultaron inicialmente los más afectados por las disrupciones, otros sectores, como el turismo y la construcción experimentan efectos más duraderos debido a la reducción en la demanda. La caída en el empleo del sector formal, la reducción en la inversión extranjera directa, y la disminución en el crédito al sector privado podrían contribuir a exacerbar los efectos de estos choques”, detalló .

La misión vio algunos “signos positivos” en la economía. “Los esfuerzos de las autoridades para apoyar el mantenimiento de la liquidez en los bancos comerciales son encomiables. Las medidas para contener la expansión del gasto público para compensar parcialmente el déficit de ingresos fiscales debido a la contracción económica también son positivas”.

El FMI llevará a cabo la siguiente consulta de Artículo IV durante la primera mitad de 2019, en la que, según los economistas estará obligado a indicar públicamente algunas recomendaciones.


Funides: 417 000 trabajadores han perdido su empleo

Economía se contraerá entre un 5.2 y 8.7 % en 2019

La economía nacional se contraerá entre un 5.2 y 8.7 por ciento en 2019, pronosticó la Fundación Nicaragüense para el Desarrollo Económico y Social (Funides), que reiteró la “importancia de que exista voluntad política por parte del Gobierno para buscar una salida pacífica a la crisis”. Este año el Producto Interno Bruto (PIB) caerá un cuatro por ciento, según proyecciones de organismos nacionales e internacionales, como el BM y FMI.

Funides contempla dos escenarios para 2019. Uno el que “la economía continúa ajustándose a la nueva realidad, con desempeños similares al del último trimestre de 2018. En particular, la construcción continúa su disminución, la industria de manufactura se ajusta gradualmente y el comercio, hoteles, restaurantes y sistema financiero se comportan de forma similar a lo esperado en el último trimestre de 2018”. De cumplirse esto, la caída económica sería de 5.2 por ciento.

“Un segundo escenario supone que la incertidumbre aumenta, con lo que la manufactura experimenta una disminución, la construcción continúa su contracción, y la actividad de comercio, hoteles, restaurantes y sistema financiero se reduce aún más en comparación con el primer escenario”.  Funides prevé que en ese contexto la economía se desplomará un 8.7 por ciento.

En una nota, titulada Proyección de la Actividad Económica para 2019, Funides indicó que “a seis meses de iniciada la crisis de derechos humanos en Nicaragua, la economía y el desarrollo del país continúan experimentando los efectos negativos producto de la misma. Actualmente, las fluctuaciones en la actividad económica son resultado de la incertidumbre de los consumidores e inversionistas y la percepción de inseguridad en diferentes ciudades del país”.

La contracción del cuatro por ciento en la actividad económica de este año tiene un impacto negativo en la calidad de vida de las familias nicaragüenses. Funides calcula que desde el inicio de la crisis, en abril pasado, a septiembre, 417 000 personas han sido despedidas o suspendidas de sus empleos, de las cuales, 127 000 se encuentran en el desempleo. Esa diferencia de 290 000, según expertos del Funides, son ciudadanos que logrado colocarse en la economía informal.

En el comercio han sido despedidos 172 000 trabajadores; de hoteles y restaurantes han corrido a 65 000 personas; seguidos de los sectores agropecuarios, silvicultura y pesca con 62 000; en construcción hay 53 000; de establecimientos financieros son 15 000.

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