Confidencial

Migrantes cubanos arriban a EEUU

La comunidad cubana en Miami (EEUU) se prepara para acoger este fin de semana al primer grupo de isleños varados en Costa Rica que cruzó por estos días la frontera con México después de una travesía de semanas por Centroamérica. Con las palabras “Bienvenidos a la libertad”, el cubano Alejandro Ruiz recibió el jueves y viernes a algunos de ellos en la ciudad de Laredo (Texas).

Ruiz, de 49 años y con 25 años en EEUU, creó hace unos dos años el grupo Cubanos en Libertad para orientar y ayudar a sus compatriotas inmigrantes.”Ellos llegan y lo primero que quieren es un baño”, explicó a Efe el cubano emocionado de poder recibir a los primeros refugiados que desde mediados de noviembre enfrentaron trabas políticas y migratorias en su periplo hacia Estados Unidos.

“Me siento feliz, es un sueño hecho realidad, es maravilloso sentirse libre, expresarse y hacer cualquier cosa… Es la libertad que todos los cubanos estamos buscando”, señaló a Efe Orlando Priede García, de 32 años, uno de estos inmigrantes.

Los primeros 180 de cerca de 8,000 cubanos varados en Costa Rica llegaron a Texas procedentes de México, en su mayoría en autobuses, y algunos en avión. “‘Soy cubano y quiero asilo político’, es lo único que tienen que declarar en las oficinas de Inmigración”, relató sobre el proceso de refugio Ruiz, quien después los conecta con La Cubanísima, un negocio que les ofrece el transporte “a la puerta de su casa” en los diferentes destinos en Estados Unidos.

Un viaje desde Laredo hasta Miami puede, por ejemplo, costar hasta 300 dólares, con baño y comida incluida, explicó Ruiz. De esta forma, en pocas horas, la mayoría de estos refugiados emprendieron su viaje principalmente a Florida, pero también a California, Nueva Jersey y Kentucky, contaron algunos de ellos.

Mientras tanto, familias cubanas en Miami se preparan para dar la bienvenida a estos parientes que protagonizaron un drama de por lo menos dos meses, desde que Nicaragua les prohibió el pasado 15 de diciembre el paso por su territorio aludiendo riesgos a la seguridad y soberanía. Esta negativa provocó que se acumularan en Costa Rica unos 7,800 cubanos que huyeron de la isla caribeña a Ecuador y otros países de Latinoamérica con destino final a Estados Unidos.

El gobierno de la ciudad de Miami y las autoridades escolares del condado Miami-Dade han instado al gobierno federal a ayudar con recursos para socorrer a estos nuevos inmigrantes, que se prevé llegarán en su mayoría al sur de Florida. Alberto Carvalho, superintendente de las Escuelas Públicas del Condado Miami-Dade, dijo este jueves que desde julio pasado el distrito escolar ha recibido a unos 4.000 niños cubanos e instó al gobierno federal a apoyar “su educación”.

El distrito escolar tiene “una responsabilidad moral y legal” de recibir a estos menores inmigrantes'” aseguró Carvalho. En el mismo sentido se ha pronunciado el alcalde de Miami, Tomás Regalado, quien advirtió que no dispone de fondos para acoger a los refugiados cubanos.

El pasado año fiscal, entre el 1 de octubre de 2014 y el 30 de septiembre de 2015, más de 43.000 cubanos llegaron a EEUU, lo que supuso un aumento de más del 77 % con respecto del periodo anterior, según la Oficina de Aduanas y Protección de Fronteras (CBP).

Estos inmigrantes llegaron a través de los cruces fronterizos con México, y también a través de otros puntos de entrada, entre ellos Miami y Tampa, en Florida; Búfalo, en Nueva York, y Seattle, en Washington. Sin embargo, la mayoría (30.966) entró a través de la frontera sur con México, en El Paso y Laredo (Texas), Tucson (Arizona) y San Diego (California). De ellos, en su gran mayoría llegaron por la ciudad de Laredo, según CBP, de lo que ha sido testigo Ruiz y su organización sin fines de lucro Cubanos en Libertad durante los últimos meses.

El cubano recuerda especialmente el caso de una pareja a la que no lograba animar en su llegada a EEUU. Ellos luego le confesaron que tanto la mujer como su esposo fueron violados por miembros del cártel de Los Zetas en México. De igual forma rememora la “valentía” de una joven de unos 23 años que llegó sola con su bebé de apenas unos meses tras recorrer por tierra el duro trayecto de Ecuador a México.

Sin embargo, es la primera vez que Ruiz recibe a un grupo de cubanos que encontraron tantas trabas en Centroamérica. “Bienvenido a la libertad, muchacho”, le dice a Erik Montero, de 24 años, a su salida de inmigración. “Otro joven feliz y contento del grupo de los 180 que acaba de salir de la oficina de migración porque ya es un hombre libre y puede disfrutar de la oportunidad de este gran país”, publicó Ruiz en su Facebook.

Montero, como el resto de estos refugiados, fue trasladado en vuelos de Costa Rica a El Salvador, desde donde viajaron en autobuses a México para luego llegar a Estados Unidos.

Fracasa bloqueo de Ortega a migrantes

La intervención de México fue clave para encontrar una solución a la crisis creada en Centroamérica por más de siete mil migrantes cubanos varados en Costa Rica, que intentaban llegar a Estados Unidos, después de que el gobierno de Daniel Ortega se negará a facilitar su paso por territorio nicaragüense.

El canciller costarricense, Manuel González, afirmó que el plan piloto para el traslado de migrantes cubanos desde su país hasta México concluyó con éxito, tras 13 horas de viaje. Según indicó el diplomático, la logística cumplió su cometido y se logró efectuar en los tiempos estimados y con la plena seguridad de garantizar la integridad de las 180 personas del primer grupo.

“Nuestra opinión, que tendrá que tomar en cuenta la de otros países, es que se ha cumplido con todas las expectativas. Las personas han llegado bien, saludables, contentas y a tiempo. Todo ha transcurrido muy bien y esperamos que esto sea lo que también diga la región”, expresó González.

El canciller tico felicitó a El Salvador, Guatemala y México por la flexibilidad mostrada y añadió que continuarán trabajando “arduamente a favor de todos los migrantes cubanos que quedan en el país”.

Fuentes oficiales de Costa Rica aseguraron que este llamado “plan piloto” fue posible gracias a la disponibilidad del gobierno de México y la intervención de Estados Unidos, países que participaron en las negociaciones con el resto de naciones centroamericanas para garantizar la salida de los cubanos de la región.

El embajador de México en Nicaragua, Miguel Díaz Reynoso, confirmó que la próxima semana los países a cargo del plan piloto para transportar a los cubanos se reunirán para evaluar vieja del primer contingente de isleños que llegó a suelo azteca esta semana.

México expidió a los cubanos un permiso de 21 días para cruzar su territorio, dijo el diplomático acreditado en Managua en una entrevista para el programa Esta Semana.

“El Instituto Nacional de Migración se hace cargo del primer grupo de cubanos, les pusieron a la orden el albergue cerca de la frontera y los apoyan con coordinación a quienes no tienen dinero para tomar un autobús y seguir por su cuenta”, dijo Díaz Reynoso.

El embajador dijo que el permiso expedido a los cubanos no es diferente al que le otorgan a los migrantes centroamericanos que buscan Estados Unidos, y quienes no poseen el beneficio de la ley del reajuste.

“No hay tratamiento distinto con el permiso. El módulo de trasladado de cubanos es excepcional, temporal. A todos los migrantes se le revisa la documentación y si cumplen los parámetros se les da el permiso para que pasen a la otra frontera”, dijo el embajador.

Asimismo, aseguró que a los migrantes centroamericanos como a los cubanos se les atienden en caso de violación a sus derechos humanos en su tránsito a causa del crimen organizado. El diplomático dijo que esta labor recae básicamente en ONG que trabajan en las rutas habituales, porque tienen una gran capacidad, y luego informan al Estado mexicano que documenta los casos.

Díaz Reynoso dijo que México está atento a la migración y que el tema de los cubanos “debemos verlo regionalmente y no de forma bilateral para analizarlo (…) por eso México da facilidad de tránsito de los cubanos hacia Estados Unidos”.

El economista español Pedro Caldentey del Pozo, quien trabajó como asesor del Fondo España-SICA y es experto en el tema de integración centroamericana, catalogó de “estupenda” la intervención de México en la solución de crisis. “Estoy sorprendido gratamente, porque en diciembre, justo después de la cumbre, no hubiese previsto que México, Honduras, El Salvador, Guatemala y Costa Rica hubieran tomado decisiones para desbloquear el asunto. Me parece estupendo que México haya dado opciones. Esta respuesta es positiva. Lo que no sé es si Costa Rica va a aprovechar para replantear las cosas”, dijo en referencia al anuncio de San José de suspender su participación en los órganos políticos del SICA.

“A mí me parece que el conflicto dentro del SICA no es sinónimo de mal funcionamiento. La integración lo que hace es gestionar conflictos, es una gestión de intereses que a veces coinciden y a veces chocan (…) Lo que es frustrante es que ante un problema como éste –aunque no sea competencia del SICA– los líderes centroamericanos no sean capaces de encontrar una solución”, dijo Caldentey.

A pesar de que la crisis parece llegar a su fin, no está claro si se traducirá en un entendimiento entre los estados miembros del SICA para fortalecer a esa institución. El presidente de Costa Rica, Luis Guillermo Solís, afirmó que el SICA debe enfrentar a una reforma por la que su país ha abogado sin éxito.

El mandatario dijo que la ausencia de esa reforma, más la falta de un acuerdo regional para solucionar la crisis de migrantes, fue lo que llevó a su decisión de diciembre pasado de suspender la participación de su país en el SICA a nivel político.