Política

Presencia de Funes y Rabbé, investigados por corrupción, causa polémica e indignación

¿Funes y Rabbé se “refugian” en Nicaragua?

Funes es investigado por supuesto enriquecimiento ilícito y otros cuatro delitos, además por su relación con el empresario "Mecafé"



Una semana antes de que Mauricio Funes concluyera su presidencia en El Salvador (junio de 2009 a junio de 2014), el diario digital El Faro publicó una investigación sobre los beneficios que el empresario salvadoreño Miguel Menéndez, conocido en aquel país como “Mecafé”, obtuvo durante el gobierno del ahora expresidente refugiado en Nicaragua. Funes es íntimo amigo de “Mecafé” y la investigación también revela los favores y relaciones de ambos para Ada Luz Sigüenza Rodríguez de Guzmán y su hija Ada Mitchell Guzmán Sigüenza o “Michy”, la actual pareja de Funes, que lo acompaña en Nicaragua, donde ambos se movilizan protegidos por escoltas de la Policía Nacional.

Funes es investigado por supuesto enriquecimiento ilícito y otros cuatro delitos durante su gestión (2009 – 2014) y según el fiscal general de El Salvador, Douglas Meléndez, Funes ha solicitado asilo en Nicaragua.

El exmandatario negó la versión a través de su cuenta de Twitter y aseguró que brinda una “consultoría”, sin precisar de qué tipo, para quien la hace ni durante cuánto tiempo.

Además de Funes, el fin de semana anterior también fue visto y fotografiado en un supermercado de Managua el diputado y expresidente del Parlamento de Guatemala, Luis Rabbé, investigado por el Ministerio Público y la Comisión Internacional contra la Impunidad (Cicig) por la supuesta creación de plazas fantasmas en el Parlamento de Guatemala. Se cree que Rabbé contrataba a personal que nunca laboró en la institución, pero que cobraba salarios de más de dos mil dólares.

El diputado también es cuñado y está considerado como el hombre fuerte en Guatemala del empresario Ángel González, propietario del monopolio televisivo en ese país, que en Nicaragua opera como contraparte de la familia Ortega Murillo, en el duopolio televisivo, que controla más de nueve canales de televisión.

La presencia de Rabbé y Funes en Nicaragua ha generado una gran polémica en sus respectivos países, donde son requeridos por la justicia, y también entre ciudadanos nicaragüenses que cuestionan el papel que juega el gobierno de Ortega, principalmente cuando una estricta política migratoria bloquea el paso a migrantes cubanos, africanos y haitianos, e incluso restringe el ingreso de devotos y misioneros religiosos.

El caso de Funes

Óscar Martínez, reportero de la redacción de El Faro —galardonada este año con el Premio Gabriel García Márquez a la Excelencia Periodística, de la Fundación Nuevo Periodismo Iberoamericano—, conversó sobre el caso del expresidente de su país en el programa de televisión Esta Semana, con Carlos Fernando Chamorro.

Martínez recibirá este año el Premio María Moors Cabot, de la Universidad de Columbia, en Nueva York, como un reconocimiento a su extraordinaria labor como cronista de investigación sobre los migrantes centroamericanos, el mundo de las maras y la violencia en el Triángulo del Norte, que también ha publicado en varios libros.

El periodista salvadoreño explica que por el momento no hay ninguna orden de captura contra el expresidente Mauricio Funes ni existe una acusación penal. Sin embargo, describe el origen de las investigaciones que dirige el fiscal Meléndez.

“Cada presidente, al salir de su período, presenta un informe (patriomonial) y es en este informe de cuentas que la Sección de Probidad de la Corte Suprema de Justicia detecta que Funes no puede justificar más de trescientos mil dólares. Es decir, le dicen: usted se gastó todo lo que ingresaba como su salario, a pesar de eso logró ahorrar 150 mil dólares y logró deshacerse de un préstamo de 200 mil dólares que tenía. Amparado en eso, la Fiscalía ha abierto una serie de investigaciones en esa dirección y otra basada en la publicación de El Faro, titulado El presidente Funes, una cadena de favores y un spa, relata Martínez.

En las semanas anteriores, los medios salvadoreños y las redes sociales han ahondado en detalles sobre los allanamientos a varias propiedades de Mecafé, incluyendo una que Funes usaba como residencia. Un costoso coche para bebé, un busto de Funes en la entrada de su casa y una caja de puros etiquetados con su nombre, que le habrían regalado en Nicaragua, fueron expuestos tras las inspecciones.

El fiscal Meléndez justificó que los allanamientos se apresuraron porque Funes “prácticamente desde Nicaragua estaba haciendo vida permanente”.

“Tuvimos información de que el expresidente Funes estaba tramitando asilo político en Nicaragua desde hace tiempo y que a estas alturas ya le habían dado un tema de residencia o algo así”, detalló Meléndez. En Twitter, Funes respondió al fiscal que “se necesita residencia y permiso de trabajo para laborar en otro país (Nicaragua)”.

Martínez afirmó que en El Salvador desconocen qué tipo de nexos políticos, empresariales o profesionales podría tener Funes en Nicaragua.

El exmandatario ha descalificado las investigaciones en su contra. Según Funes se trata de un “ataque de la derecha, auspiciado por Estados Unidos”. Sin embargo, Martínez indica que Funes no tiene pruebas de eso y que hasta ahora no hay ningún indicio de que el fiscal general tenga algún vínculo partidario con la Alianza Republicana Nacionalista (Arena) o el mismo Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional, que llevó a Funes a la presidencia.

Martínez también mencionó que el fiscal ha iniciado otras cinco investigaciones, entre ellas una por la tregua entre pandillas, también durante el gobierno de Funes. El exmandatario ha dicho que él solo fue un facilitador, pero el fiscal busca la relación que podría existir entre Funes y las maras.

Ortega, “cómplice y protector”

Al ex vice canciller nicaragüense Víctor Hugo Tinoco no le sorprende la presencia de personajes políticos polémicos en el país. Antes, Ortega ya ha recibido e incluso asilado a guerrilleras de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) y al indígena peruano Alberto Pizango. Además, ha recibido y acreditado como representantes diplomáticos de Nicaragua al ex primer ministro tailandés, Thaksin Shinawatra, prófugo de la justicia de su país, y al político puertorriqueño Rubén Berríos.

Sin embargo, Tinoco asegura que sí le llama la atención que en este caso se trate de dos políticos centroamericanos “huyendo de la investigación y la justicia” en sus países, y sobre todo del guatemalteco investigado por la Cicig.
El ex vice canciller estima que Ortega actúa como si tratara de “contrarrestar” el papel del organismo, cuyas investigaciones obligaron a las renuncias del entonces presidente guatemalteco Otto Pérez Molina, y su vicepresidenta Roxana Baldetti, acusados por delitos vinculados a la red de defraudación aduanera, conocida en el país chapín como “La Línea”.

A juicio del exfuncionario, “si a Ortega no le importa dificultar u obstaculizar el trabajo de organismos que tienen mucho prestigio en el combate a la corrupción, en ese sentido se vuelve cómplice y protector de los actos de corrupción que se están tratando de combatir en Centroamérica”.

La experta en Derecho Constitucional y dirigente del Movimiento Autónomo de Mujeres (MAM), Azahálea Solís, tampoco está sorprendida por la presencia de Funes y Rabbé.

Según Solís, el ingreso y estadía de ambos “entra en la lógica de la actuación oficial de que este es mi patio y entra quién yo quiero y se va quien yo quiero”.

El diputado guatemalteco Luis Rabbé, fotografiado en un supermercado de Managua. Cortesía | Guatevisión
El diputado guatemalteco Luis Rabbé, fotografiado en un supermercado de Managua. Cortesía | Guatevisión

Rabbé, “el hombre de Ángel González”

Al diputado guatemalteco Luis Rabbé, también visto en Managua, lo investigan el Ministerio Público y la Cicig, por la supuesta creación de plazas fantasmas durante su presidencia en el Parlamento (2015 – 2016), en un proceso por el cual fue despojado de su inmunidad el pasado 18 de agosto, y por el que ya está en prisión su hermano y también exdiputado, Alfredo Rabbé.

El periodista Martín Rodríguez Pellecer, relató en un artículo de la revista digital guatemalteca Nómada, que Luis Rabbé, “es un personaje clave dentro del sistema de corrupción e impunidad” de ese país y describió su relación con Ángel González.

Según Rodríguez, “González ha transado con todos los políticos desde las dictadoras militares y con el retorno a la democracia en 1986. El trueque es sencillo: pauta publicitaria ‘gratuita’ para los candidatos principales como anuncios y disfrazada de ‘notas periodísticas’, y cobertura servil cuando llegan al poder a cambio de contratos millonarios de publicidad y la renovación de su concesión televisiva y radial de manera gratuita. Sí, gratuita”. Además, afirma que Rabbé fue electo como presidente del congreso por influencia de González.

La periodista Lourdes Hércules, del noticiero Guatevisión, afirmó a Confidencial que Rabbé “ha utilizado los medios de González como una forma de negociación con partidos políticos”.

Sin embargo, asegura que tampoco tiene una pista sobre porqué Rabbé escogió Nicaragua como destino de refugio, porque originalmente se dijo que había dejado Guatemala rumbo a México. “Hasta el momento —comentó— Ángel González sigue siendo el patrón que conduce su paradero”.