Economía

Economía se contraerá entre un 5.2% y 8.7 % en 2019

Funides: 417 000 trabajadores han perdido su empleo

Aunque el Gobierno busque una salida política a la crisis, es “demasiado tarde para contrarrestar el impacto negativo de la crisis en 2018”



La economía nacional se contraerá entre un 5.2% y 8.7% en 2019, pronosticó la Fundación Nicaragüense para el Desarrollo Económico y Social (Funides), que reiteró la “importancia de que exista voluntad política por parte del Gobierno para buscar una salida pacífica a la crisis”. Este año el Producto Interno Bruto (PIB) caerá un 4%, según proyecciones de organismos nacionales e internacionales, como el BM y FMI.

Funides contempla dos escenarios para 2019. Uno el que “la economía continúa ajustándose a la nueva realidad, con desempeños similares al del último trimestre de 2018. En particular, la construcción continúa su disminución, la industria de manufactura se ajusta gradualmente y el comercio, hoteles, restaurantes y sistema financiero se comportan de forma similar a lo esperado en el último trimestre de 2018”. De cumplirse esto, la caída económica sería de 5.2%.

“Un segundo escenario supone que la incertidumbre aumenta, con lo que la manufactura experimenta una disminución, la construcción continúa su contracción, y la actividad de comercio, hoteles, restaurantes y sistema financiero se reduce aún más en comparación con el primer escenario”.  Funides prevé que en ese contexto la economía se desplomará un 8.7%.

De cumplirse este último escenario la Nicaragua de 2019 se parecerá al país que estaba en guerra en los años ochenta, cuando la economía se vino a pique y registró decrecimientos de dos dígitos. En esa década, el país también era gobernado por Daniel Ortega.

Muy tarde para 2018

En una nota, titulada Proyección de la Actividad Económica para 2019, Funides indicó que “a seis meses de iniciada la crisis de derechos humanos en Nicaragua, la economía y el desarrollo del país continúan experimentando los efectos negativos producto de la misma. Actualmente, las fluctuaciones en la actividad económica son resultado de la incertidumbre de los consumidores e inversionistas y la percepción de inseguridad en diferentes ciudades del país”.

Prosiguió que “en este contexto, se vislumbra que el Gobierno no buscará una solución política en lo que resta del año y aunque así lo hiciera, sería demasiado tarde para contrarrestar el impacto negativo de la crisis en 2018. En particular, se espera que la incertidumbre entre los agentes económicos incremente en el cuarto trimestre, afectando en mayor medida al comercio, los servicios y la actividad del sistema financiero”.

La contracción del 4% en la actividad económica de este año tiene un impacto negativo en la calidad de vida de las familias nicaragüenses. Funides calcula que desde el inicio de la crisis, en abril pasado, a septiembre, 417 mil personas han sido despedidas o suspendidas de sus empleos, de las cuales, 127 mil se encuentran en el desempleo. Esa diferencia de 290 mil, según expertos del Funides, son ciudadanos que logrado colocarse en la economía informal.

En el comercio han sido despedidos 172 mil trabajadores; de hoteles y restaurantes han corrido a 65 mil personas; seguidos de los sectores agropecuarios, silvicultura y pesca con 62 mil; en construcción hay 53 mil; de establecimientos financieros son 15 mil.

Aumenta la pobreza

“La pérdida de empleos y la reducción de los ingresos de las familias han provocado un aumento de la pobreza en el país. Funides estima que la pobreza general en 2018 aumentará hasta 38.9%, es decir, un incremento de 9.3 puntos porcentuales con respecto a la estimación oficial de 29.6% en 2014”, según la nota.

El aumento de las personas en situación de pobreza podría continuar si la crisis se extiende a todo 2019. “Existen alrededor de 1.2 millones de personas que, aunque no son pobres, están en riesgo de caer en situación de pobreza si llegan a perder su empleo o si su ingreso se reduce el próximo año”.

Para evitar una mayor catástrofe económica, el Funides insistió en la “importancia de que exista voluntad política por parte del Gobierno para buscar una salida pacífica a la crisis de derechos humanos actual. Una vez que se encuentre una salida sostenible a la crisis, es importante ejecutar acciones que permitan restablecer la confianza de los consumidores, los inversionistas, los turistas locales y extranjeros y los depositantes en el sistema bancario”.