Economía

Un pequeño grupo de empresas controla la importación, distribución e impone precios de combustibles

“Gasolinazo”: Jugosas ganancias para distribuidoras

Distribuidoras

Distribuidoras de combustibles obtienen 70 millones de dólares en ganancias por lo que economista califica como “precios de rapiña”



En Nicaragua no existe un libre mercado en los combustibles. A juicio del economista y exdiputado Enrique Sáenz, el poder político y unas cuantas distribuidoras controla el negocio, desde la importación, el transporte, la distribución y fijación de los precios de los hidrocarburos.

Información del Comité de Cooperación de Hidrocarburos de América Central, demuestra que en la primera semana de enero de 2017 la diferencia de precios que existía entre Nicaragua y los demás países de la región era pronunciada.

En la cuarta semana de julio, la distancia continuó siendo grande, respecto a los demás países centroamericanos. Y en la primera semana de septiembre prevalecieron las diferencias entre los precios.

Sáenz destacó que tomando en cuenta la información del Comité de Cooperación de Hidrocarburos, se puede afirmar que las empresas que controlan el negocio de los combustibles en Nicaragua, son las que se están quedando con grandes márgenes de ganancias, imponen el precio y se “embolsan” el aumento de lo que el llama el “garrotazo” a los consumidores.

“Yo hice un pequeño cálculo. El Banco Central de Nicaragua (BCN) publica el consumo por cada uno de los combustibles. Está en barriles, lo convierten a galones y ahí tienen una primera unidad. Luego saqué el promedio entre El Salvador y Guatemala para establecer el diferencial con Nicaragua. ¿Cuánto es lo que se embolsan, no como ganancias ordinarias, sino como resultado de esos precios de rapiña? En el primer semestre, 70 millones de dólares. Esto sin incluir los dos garrotazos de septiembre”, aseguró el economista.

El principal argumento que ofrecieron las empresas distribuidoras de combustible en el país, fue que el aumento en el precio se debió al impacto que tuvo el huracán Harvey en Houston. La empresa Puma Energy emitió un comunicado asegurando que tras el paso del fenómeno natural, algunas refinerías salieron de servicio, dejando de producir 2.5 millones de barriles diarios.

Sáenz no se fía de este argumento y basa su palabra en los datos ofrecidos por el BCN, los que reflejan un descenso en el precio del petróleo y que demuestran que en el mes de septiembre, solo se ha movido 0.1%. “Esos precios y esa información desnudan la patraña que el aumento es por el impacto de precios internacionales”, explicó el economista.

Bayardo Arce, asesor presidencial para asuntos económicos del Gobierno, criticó el alza en los precios del combustible. “Lo que se requiere (para enfrentar las alzas) es realmente impulsar la solidaridad en la sociedad, que no haya vivianes (oportunistas) que se aprovechen de una crisis natural que ha golpeado al mundo”, declaró Arce.

Impacto en la economía

El aumento en los precios de los combustibles en el país es un duro golpe para el bolsillo de los nicaragüenses. El último incremento –van dos consecutivos–, que se registró el pasado domingo y fue de más de doce córdobas en el galón de la gasolina súper, no solo afecta el costo del transporte público y privado, sino  la mayoría de las actividades económicas de la nación.

Enrique Sáenz explicó en el programa televisivo Esta Noche, que el impacto es en la totalidad de bienes que se tienen que transportar. El aumento en la gasolina o diésel obliga a los grandes y pequeños productores a incrementar los costos de producción que podrían ser absorbidos por ellos y por los consumidores.

“El aumento de los costos globales disminuye la competitividad de la producción nacional frente a los competidores extranjeros. Lo que pegaron ahorita fue un ‘garrotazo’, pero esto lo han venido haciendo año con año”, manifestó Sáenz.

Un estudio de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal), evaluó la evolución de los  márgenes de ganancias de la gasolina y el diésel desde el año 1999 hasta el 2012. En la siguiente gráfica, Nicaragua está representada por la línea roja.

combustibles

“Se puede observar cómo a partir de que el Gobierno de Ortega está gobernando, se comienza a disparar la tasa de sobreprecios. Todos los países van con un ritmo uniforme, pero en nuestro caso, el margen aumenta”, explicó el economista.

Golpe a los consumidores

Confidencial preguntó a varios ciudadanos que no usan el transporte urbano de la capital y que se movilizan en taxis para llega a sus centros de trabajo. La mayoría respondió que temen que el precio de la “carrera” que usualmente pagan, se aumente por la noticia en el alza de los combustibles.

Reynaldo Bermúdez, presidente de la Unidad de Cooperativas de Taxis de Managua, hizo un llamado de conciencia a los transportistas para no afectar al usuario. Consideró que si bien existe un aumento, el impacto no es tan grave y puede solventarse con algunas “carreras” extras.

“El promedio de consumo del servicio en ocho horas es de cuatro galones. Eso traducido a 12.49, que es el alza por galón, se aproxima a los 50 córdobas. Hay un promedio de 32 usuarios que hacen uso de taxi cada turno. Si el transportista quisiera aumentar diez córdobas estaría aprovechándose de la situación económica del trabajador, que es el más afectado”, reflexionó Bermúdez.

Ejecutar un aumento en las tarifas de precios de taxis, por lo menos en la capital, no es lo más viable debido a la sobreoferta que existe. El impacto, según Bermúdez, debería ser absorbido por el conductor sin tanto agobio, pues el alza no es para pegar el grito al cielo.

“No es un impacto que te va a desequilibrar. Cincuenta córdobas que vos aumentés en el consumo de combustible no es algo que te va a dejar sin dinero en la bolsa. Hay que pensar en positivo. Hacer un análisis de la situación. Además no creo que el alza sea permanente, esto debe ser temporal”, expresó Bermúdez.

Por el momento, las cooperativas de taxis no consideran pedir un subsidio al Gobierno. Lo que los dirigentes han manifestado es que, tomando como referencia la unidad de servicio que tienen a disposición en Fenicotaxi, las ventas de combustibles han bajado y los conductores expresaron que no llenan su tanque tan seguido porque existe una leve disminución de usuarios que usan taxis.

INE, un ente regulador ausente

El Instituto Nicaragüense de Energía (INE) debería publicar semanalmente el detalle de la estructura de precios de los combustibles, de tal forma que no exista ninguna duda para el consumidor, de que está pagando lo justo. Sin embargo, esto no sucede.

Benito Uriarte, presidente de la Liga de Defensa al Consumidor, manifestó que se violan los derechos de los consumidores cuando las entidades públicas como INE, no informan sobre las alzas en rubros como los combustibles. Recordó que la Ley 842, Ley de defensa de los consumidores, respalda a la ciudadanía para exigir información clara y necesaria.

“Se supone que los entes reguladores deben defender al consumidor, pero estos voltean a ver a otro lado cuando las personas llegan a plantear abusos. Este tipo de aumentos están fuera de lugar porque no están consensuados con los ciudadanos”, explicó Uriarte.

El impacto en el alza del combustible, según Uriarte, se traslada al núcleo familiar. Desajusta los presupuestos, pues este incremento no solo afecta el sector transporte, sino que encarece todos los servicios y los alimentos de la canasta  básica.

“¿Qué nos queda a los consumidores? Nos corresponde protestar, darnos cuenta que han sido patrañas y  es un atraco. Tenemos que darnos cuenta de lo que ocurre y exigir que todo vuelva a precios razonables. Esta gente no se va a mover si no protestamos”, dijo Enrique Sáenz.