Nación

Miles de jóvenes migrantes de Nicaragua podrían ver su sueño truncado con el fin de DACA

Golpe a más de 3,500 “dreamers” nicas en Estados Unidos

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Donald Trump asesta una estocada al "sueño estadounidense" de cientos de miles de jóvenes que estudian y trabajan en EE UU



En una de las decisiones más controvertidas de su mandato, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump ha acabado con la Acción Diferida para los Llegados en la Infancia (DACA). La cancelación de este programa impulsado en 2012 por el expresidente Barack Obama, afecta a unos 800.000 indocumentados, conocidos como “dreamers”, y según cifras del Servicio de Ciudadanía e Inmigración de EE.UU.(USCIS), entre ellos se encuentran, 3590 nicaragüenses.

El fin de esta política migratoria dejará en el limbo a los llamados “dreamers” (soñadores), personas que llegaron a Estados Unidos siendo niños, y crecieron en ese país. DACA garantizaba a los jóvenes indocumentados que entraron al país antes de los 16 años, un permiso especial para trabajar y estudiar de manera legal, y además los protegía de ser deportados. Fue instaurada en 2012 y es catalogada como una de las mayores victorias del expresidente Barack Obama.

Este cinco de septiembre, el fiscal general, Jeff Sessions, uno de los miembros del ejecutivo más sobresalientes por su discurso antiinmigrante, anunció en una conferencia de prensa la suspensión de DACA, que se hará efectiva dentro de seis meses, mientras el Congreso encuentra una alternativa.

Además de los más de 3,500 nicaragüenses inscritos en el programa DACA, se encuentran 67, 448 salvadoreños, 46,084 guatemaltecos y más de 43 mil hondureños. México es el país que encabeza la lista de origen de los “dreamers” con más de 622 mil personas.

Después del anuncio oficial, miles de “dreamers” y las organizaciones que trabajan en pro de los derechos de los migrantes se manifestaron en las calles y en las redes sociales, calificando la decisión del gobierno de Trump como “cruel e inhumana”.

La Coalición por la Inmigración en la ciudad Nueva York (NYCIC) expresó que “el cinco de septiembre de 2017 será recordado como un día oscuro en la historia de EE.UU.”

“Estados Unidos no será más seguro ni más rico privando a casi un millón de jóvenes de su libertad, despedazando a 700.000 trabajadores de nuestra fuerza de trabajo o robando a la economía estadounidense 460.000 millones de dólares, que los “dreamers” aportan al PIB. Esto es un acto sin sentido y contraproducente que se opone a los principios que verdaderamente hacen a América grande: oportunidad y justicia para todos”, dijo Steven Choi, director ejecutivo de la NYCIC.

Aunque la cancelación de DACA no entrará en vigor hasta el cinco de marzo de 2018, desde hoy no habrá más solicitudes al programa, y solo los “dreamers” que tengan un permiso que expire entre septiembre y marzo de 2018, podrán solicitar una renovación de dos años.

“Ellos quedan en un limbo jurídico, están un estrés personal muy alto. Trump no ha medido las consecuencias. El efecto macro afecta a las poblaciones mesoamericanas, pero qué va a hacer con esa población, ¿deportarla? ¿Deportarla cómo? Son costos muy altos”, expresó Martha Cranshaw, experta en temas de migración y directora de NicasMigrante.

La mayor preocupación de los “dreamers” ahora es que al haberse inscrito legalmente en las bases de datos del Estado, su información pueda ser usada en su contra para desatar una cacería y deportarlos. No obstante, el Departamento de Seguridad Nacional (DHS) ha dicho que no tiene planes, por el momento, de compartir los datos (direcciones, teléfonos) con las autoridades migratorias.

La política migratoria de Trump 

Según cifras oficiales, en Estados Unidos existen al menos once millones de indocumentados. Los datos del Instituto de Políticas Migratorias (MPI por sus siglas en inglés) apuntan a que de estos más de tres millones son centroamericanos y otros seis millones son mexicanos. En total, los latinos representan a un 17% de la población del país y suman unos 55,2 millones de personas.

Desde su campaña presidencial, Trump se ha caracterizado por sus mensajes antiinmigrantes, prometiendo la construcción de un muro entre Estados Unidos y México, e incluso llamando a los mexicanos “bad hombres” (malos hombres).

En el comunicado que publicó a raíz del anuncio de la cancelación de DACA, Trump dijo que su Gobierno no olvidará a “los estadounidenses desempleados, luchando y olvidados”.

“Resolveremos la cuestión del DACA con corazón y compasión, pero a través del proceso democrático lícito, mientras que al mismo tiempo aseguraremos que cualquier reforma migratoria que adoptemos provea beneficios duraderos para los ciudadanos estadounidenses a los que fuimos elegidos para servir”, dijo el presidente.

Por su parte, las reacciones a la decisión de ejecutivo de Trump inundaron las redes sociales, además de las decenas de expresiones ciudadanas en repudio a la cancelación de DACA que se llevaron a cabo en las principales ciudades del país.

El expresidente Obama, principal promotor de DACA, criticó duramente la cancelación del programa, y rompió su silencio sobre la actualidad política. “Se trata de jóvenes que crecieron en Estados Unidos – niños que estudian en nuestras escuelas, jóvenes adultos que están iniciando carreras, patriotas que prometen lealtad a nuestra bandera. Estos “dreamers” son norteamericanos en sus corazones, en sus mentes, en todos los sentidos, excepto uno: en el papel”, manifestó Obama.

Los CEO de importantes empresas tecnológicas como Apple y Facebook, han manifestado su apoyo a los “dreamers”, y han abogado porque la ley DACA se mantenga vigente.

“Los dreamers son vitales para el futuro de nuestras empresas y nuestra economía. Con ellos, crecemos y creamos empleos. Son parte de por qué seguiremos teniendo una ventaja competitiva global. Pedimos al presidente Trump que preserve el programa DACA. Hacemos un llamamiento al Congreso para que apruebe la ley bipartidista DREAM Act o la legislación necesaria que otorgue a estos jóvenes educados en nuestro país la solución permanente que merecen”, reza una carta firmada por Mark Zuckerberg, CEO de Facebook; Sundar Pichai, CEO de Google; y Jeff Bezo, CEO de Amazon, entre otros.