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Gobierno de Ortega rechaza presentación del tercer informe y lo califica de "injerencia"

Grupo de trabajo de la OEA: “Diálogo debe ser inclusivo y transparente”

El grupo de trabajo de Nicaragua de la OEA presentó su tercer informe sobre la situación del país. Foto: OEA

"La realidad sobre el terreno es incluso más compleja que lo que nos pueden mostrar las redes sociales y los medios", dice tercer informe



El continuo bloqueo a los observadores de derechos humanos en Nicaragua, la represión sistemática y la hostil retórica hacia los nicaragüenses y la comunidad internacional de parte del régimen de Daniel Ortega, continúa generando una gran preocupación para el Grupo de Trabajo de Nicaragua en la Organización de Estados Americanos (OEA), según su tercer informe, presentado este miércoles ante el Consejo Permanente.

“El Grupo de Trabajo toma nota de la intención del Gobierno de Nicaragua de perseguir una consulta, pero exhorta a que cualquier diálogo exitoso debe ser inclusivo, transparente e involucrar la participación de todos los actores y sectores. (Aunque) aún no se muestra dispuesto a establecer las condiciones que permitirían legítimamente un proceso de este tipo”, dijo Francois Jubinville, representante de Canadá ante la OEA.

El Grupo de Trabajo describe en su informe que es preocupante la imagen de la grave situación económica en el país como resultado de la crisis, así como el impacto de los refugiados y migrantes en los países de la región y la necesidad de asistirlos.


Tal y como ha sucedido en las dos ocasiones anteriores, el Gobierno de Nicaragua rechazó el tercer informe del Grupo de Trabajo. Luis Alvarado, representante del país ante el Consejo Permanente de la OEA, condenó “las acciones injerencistas” y las conclusiones de este nuevo documento.

“El objetivo de este Grupo es promover terrorismo económico, el pueblo exige que lo dejen vivir en paz, trabajar. Denunciamos esta política agresiva de Estados Unidos, de sus grupos terroristas al interior del país, para continuar afectando el país, y paralelamente por imponer sanciones unilaterales y transgresoras contra Nicaragua”, dijo Alvarado.

El Consejo Permanente de la OEA conformó este Grupo de Trabajo el nueve de agosto. En teoría debían visitar Nicaragua para mediar en la crisis sociopolítica, que ha dejado 325 muertos según la CIDH, sin embargo, su ingreso no fue posible, pues el presidente Ortega lo rechazó.

El informe también reseña que, ante la incertidumbre e inseguridad en Nicaragua, muchas empresas han cerrado y sectores claves se han visto adversamente afectados, asimismo el desempleo está en aumento y se prevé que la economía se contraiga un 4% este año, como un resultado de estas condiciones.

“Las reuniones con los interlocutores han demostrado al grupo de Trabajo que la realidad sobre el terreno es incluso más compleja que lo que nos pueden mostrar las redes sociales y los medios. El clero y los estudiantes son arrestados sistemáticamente, amenazados e intimidados y continúan los informes de desapariciones forzadas y secuestros”, continúa el informe.

El 19 de octubre, el secretario general de la OEA, Luis Almagro, afirmó ante el Consejo Permanente que en Nicaragua “sucede algo terrible” y que la continuidad de las políticas represivas del régimen de Daniel Ortega, obligaría a recurrir “al procedimiento del artículo 20 de la Carta Democrática Interamericana”.

El artículo 20 de la Carta Democrática Interamericana dicta que en caso de que en un Estado miembro se produzca una alteración del orden constitucional que afecte gravemente su orden democrático, cualquier Estado miembro o el Secretario General podrá solicitar la convocatoria inmediata del Consejo Permanente para realizar una apreciación colectiva de la situación y adoptar las decisiones que estime conveniente.

Condenan violencia y represión de Ortega

Gonzalo Koncke, jefe del gabinete del secretario general de la OEA, Luis Almagro, lamentó que la situación en Nicaragua no haya mejorado y expresó su preocupación por el camino que mantiene el Gobierno de Ortega, al apartarse de “las prácticas democráticas” y “a su vez cerrar la puerta a un diálogo inclusivo y transparente”.

“Un diálogo que podría traer beneficios a todo el país y obstaculiza la labor de quienes tienen como objetivo único la búsqueda de la verdad. Escuchar el testimonio de las víctimas resulta desgarrador, así como hemos señalado desde la secretaría general con nombre propio la violación de los derechos humanos, debemos también hacerlo en este caso. Permitir que la sangre sea derramada sin que haya justicia sería una tragedia mayor”, expresó Koncke.

Koncke afirmó que la Secretaría General de la OEA se suma al llamado para que el Grupo Interdisciplinario de Expertos Independientes (GIEI) y el Mecanismo Especial de Seguimiento para Nicaragua (MESENI) puedan tener acceso a toda la información en el país.


La Asamblea Nacional canceló este miércoles la personalidad jurídica al organismo defensor de los derechos humanos Cenidh por “alterar el orden público y realizar acciones para desestabilizar el país”.

“Es preocupante e inaceptable la anulación de la personería jurídica de organismos defensores de derechos humanos. La sociedad nicaragüense ha soportado en los últimos meses un daño demasiado grande a la represión y las irreparables pérdidas de vidas humanas a las detenciones arbitrarias y las víctimas se suma la agonía de la democracia”, expresó Koncke.

El representante de Estados Unidos ante el Consejo Permanente también condenó los ataques a manifestantes pacíficos, miembros de la sociedad civil y periodistas de medios de comunicación independiente.

“Instamos al Gobierno a escuchar el llamado de reformas del pueblo. Estados Unidos apoya la protesta por elecciones libres y transparentes que proponen la Alianza y las bases sociales. Esta crisis solo se resuelve con reformas democráticas”, refirió.

Paula María Bertol, representante de Argentina en la OEA, también condenó que el Gobierno cancelara la personería jurídica del Cenidh y Hagamos Democracia. Alertó sobre la censura, represión y la falta de control judicial en Nicaragua.

“Esto convierte al Estado en un estado policíaco. Quien representa a Nicaragua (Alvarado) habló de las palabras bellas del presidente Ortega, que dijo que el único camino es la paz, y quisiera decir que como decía Mahatma Gandhi, no hay un camino para la paz, la paz es el camino”, afirmó Bertol.

Los pasos a seguir

En la reunión del Consejo Permanente del 14 de noviembre, el Grupo de Trabajo hizo una declaración en la que recordó las acciones que estaban realizando para apoyar un diálogo efectivo para resolver pacíficamente la crisis en curso en Nicaragua.

La declaración señaló cómo el Grupo se reunió con una amplia gama de partes interesadas con el fin de reforzar la importancia de un amplio e inclusivo proceso, asimismo tomó nota de la posición del Gobierno respecto a este tema.

La disposición instaba al régimen a participar en un ejercicio integral de reconciliación, que incluyera poner fin a la violencia, la represión y garantizar la reparación de las víctimas, sin embargo, hasta el momento el Gobierno no ha querido abrir las puertas a este diálogo.

El tercer informe indicó que continuarán avanzando en su mandato en tres líneas de actividad clave: uno de ellos es el apoyo a los esfuerzos para promover el diálogo y crear las condiciones para su éxito.

“En segundo lugar la continuidad en los esfuerzos para involucrar al Gobierno de Nicaragua para el retorno a un diálogo efectivo y la coordinación con instituciones interamericanas relevantes y otros actores de apoyo de su mandato. El Grupo de Trabajo informará al Consejo Permanente dentro de 30 días”, finaliza el informe.

“Solamente reanudando el diálogo con todos los nicaragüenses se puede buscar una solución, exhortamos al Gobierno de Nicaragua a que acepte la colaboración de trabajar con el Grupo que posibilite un acceso a la libertad de expresión”, manifestó el representante de Brasil.