Política

“Hay un incremento de la indignación azul y blanco”

“Régimen de terror” aumenta “determinación” del pueblo de resistir: los desafíos del sector privado, los empleados públicos, y la Iglesia

La captura de trece activistas de la Unidad Nacional Azul y Blanco, sumado a la escalada represiva de la dictadura de Daniel Ortega contra las madres de presos políticos y sacerdotes de la Iglesia católica, son indicios del “terror” que tiene el régimen sandinista frente a la resistencia cívica, después de la caída de Evo Morales, en Bolivia, hace unas semanas, asegura Violeta Granera, miembro del Consejo Político de la Unidad Nacional, en una entrevista en el programa Esta Semana.

“Los nicaragüenses estamos bajo un régimen de terror” que está recrudeciendo con el pasar de los días y que a su vez está aumentando la “determinación del pueblo”, considera Granera

En esta entrevista, Granera también se refiere al impacto y las recomendaciones del informe de la Comisión Especial de la Organización de Estados Americanos (OEA), el cual es concordante con lo que se ha venido denunciando a nivel nacional e internacional.

“Hay que exigirle a Ortega que pare la represión, que libere a los presos y que regresen los organismos internacionales de derechos humanos, porque los organismos nacionales están haciendo un gran esfuerzo, pero ya sabemos las limitaciones que tenemos en Nicaragua para garantizar la vida y la seguridad de las personas”, señaló Granera.

¿Cuál es el impacto que tiene la captura de los 13 activistas de la Unidad Nacional que fueron acusados por terrorismo y por traficar de manera ilegal armas?

Hay un incremento de la indignación en todo el pueblo azul y blanco. Es insólito que la solidaridad elemental, que significa llevar agua a personas que están en grave peligro porque están en huelga de hambre, haya sido penalizada de esta manera, deteniendo y acusando de una cosa absurda a los jóvenes de la Unidad Nacional.

Este viernes intentaste ir con otros activistas y familiares de presos políticos, pero fueron impedidos de entrar a Masaya ¿Cuál es la explicación que da el régimen para impedirles llegar a la iglesia San Miguel?

Ellos no dan ninguna explicación. Lamentablemente, no logramos el objetivo de llevar lo que necesitaban urgentemente en la iglesia San Miguel. Para entrar a Masaya nos detuvieron, nos llevaron a la estación de la Policía de Masaya y luego nos trajeron escoltados a Managua. No sabíamos a dónde íbamos, pero finalmente nos dejaron seguir nuestro camino. Esto que está haciendo el régimen Ortega Murillo es un acto de crueldad que no se ha visto en otras dictaduras.

Las conclusiones del informe que presentó la Comisión de Alto Nivel de la OEA, que será discutido este lunes, apuntan a que en Nicaragua se ha producido una alteración del orden constitucional que afecta la democracia. Demandan el cese de la represión, el restablecimiento de libertades democráticas, el retorno al país de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos. En otras palabras, que se suspenda el estado de sitio, pero en el país estamos entrando a una nueva escalada represiva. ¿Se puede suspender el estado de sitio?

Este informe, que estamos seguros va a ser asumido por el Consejo Permanente, abre la posibilidad de acciones mucho más fuertes de parte de la comunidad internacional, porque se establece que en Nicaragua lo que hay es una dictadura. Claramente dicen que se ha alterado el orden constitucional, por lo tanto aquí no hay legitimidad de este Gobierno. La comunidad internacional tiene que entender que la situación de los nicaragüenses es sumamente grave y precaria y que así como aquí estamos dando la batalla dentro de Nicaragua a pesar de todos los riesgos, esperamos que la comunidad internacional y organismos que tienen como centro la defensa de los derechos humanos y de la democracia en Latinoamérica, tomen acciones y usen todas las herramientas que tiene la Carta Democrática para sancionar a Ortega y hacerle entender que ni los nicaragüenses ni la comunidad internacional, van a seguir tolerando estos atropellos y esta barbarie.

¿Dónde ubicás en esta crisis el papel del sector privado? Algunos sectores están demandando que los líderes de los principales grupos económicos, se pronuncien claramente sobre esta crisis. Otros demandan un paro nacional. ¿Qué propone la Unidad Nacional Azul y Blanco?

En la última asamblea de la Unidad Nacional quedó establecido que estamos y vamos a continuar trabajando aceleradamente para llegar a un consenso entre todas las fuerzas para tomar medidas, efectivamente, más contundentes. El paro de consumo o el paro total es una de las consideraciones que tenemos, pero también estamos pensando en mantener la movilización como la está haciendo el pueblo de Nicaragua. Efectivamente, necesitamos llegar a un consenso sobre las acciones contundentes. Nosotros estamos dispuestos a empujar y a forzar para que todos los sectores podamos tener la claridad de que, sin una decisión y una firmeza, Ortega no va a parar la represión.

¿Qué percepción tienen sobre el estado de ánimo y el nivel de apoyo de resistencia pasiva que puede existir entre los empleados públicos? ¿Ustedes como representantes de la oposición tienen alguna comunicación con sectores que están en el sector público en este momento?

Los empleados públicos no son los responsables de la barbarie que está cometiendo el régimen. La gran mayoría de los empleados públicos lo único que están haciendo es conservando su trabajo, porque no pueden dejar de llevar el sustento a su familia. Lo que les hemos estado diciendo en privado y públicamente es que no cometan violaciones a los Derechos Humanos. Nosotros tenemos información de que hay un desgrane dentro del grupo cercano Ortega, todo este incremento de la represión, todos esos discursos virulentos, no solo van dirigidos a intimidar inútilmente a la oposición, sino también a sus bases queriendo mostrar una fuerza que cada día es menor.

Ellos están sumamente debilitados y por el contrario el pueblo de Nicaragua, aunque está bajo una represión y nosotros entendemos que no todos pueden estar en las calles, cada día está más indignado y más resuelto a retomar las calles y las vamos a retomar, es un asunto de tiempo.

La escalada de ataques en contra de los sacerdotes, obispos de la Iglesia católica, los feligreses, ¿qué efecto han producido entre la feligresía?

Existe una enorme molestia y rechazo. Nunca se había visto en este país un acto tan estúpido como el de haber ingresado a la Catedral y haber golpeado al padre y haberse robado todo lo que tenían las madres ahí para su huelga de hambre, y todo el bochinche que hicieron estos grupos que son instrumentalizados por la dictadura. Están haciendo todo lo posible por intimidar a los católicos, pero también a las autoridades eclesiales y lo único que están provocando es una oleada de rechazo nacional e internacional porque definitivamente estos son actos insólitos, inaceptables e intolerables y que están cada día minando más al régimen. No olvidemos que dentro del mismo régimen hay personas que profesan la fe católica y nosotros estamos seguros que no pueden estar de acuerdo con lo que puede hacer el régimen a la Iglesia.

¿La presión diplomática basta por sí sola para producir un cambio político? ¿Qué capacidad existe en el país para que la Unidad Nacional Azul y Blanco y la Alianza Cívica, que vienen hablando de crear una coalición Nacional, ejerzan presión nacional junto con la presión internacional?

Siempre lo hemos dicho, nadie va a venir a salvarnos. No es la comunidad internacional la que va a salvar a Nicaragua de esta barbarie. Es responsabilidad de nosotros los hombres y mujeres nicaragüenses, pero el respaldo de la comunidad internacional en estos casos es muy importante. Y sí estamos preparados, en Nicaragua ha habido toda una campaña del régimen para proyectar que estamos desunidos, que hay conflicto, y es absolutamente falso, no tenemos una total coincidencia en algunos puntos, pero ya estamos cerquita de lanzar la gran coalición azul y blanco entre la Unidad, la Alianza y otros grupos que están luchando por la defensa de los derechos humanos en Nicaragua. Tenemos bastante consenso y hay un propósito común que es la salida de la dictadura Ortega Murillo y en eso nos estamos moviendo todos. Hay un liderazgo listo para la transición.

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