Política

El papa advirtió a los obispos que serían "espiados, perseguidos y martirizados"

Iglesia rechaza ataques oficiales contra monseñor Báez

Iglesia Nicaragua

Obispo auxiliar agradece al cardenal y oraciones de la feligresía: "Continuaré en Nicaragua el ministerio que la Iglesia me ha confiado"



El Gobierno lanzó una nueva campaña de ataques contra el obispo auxiliar de Managua, monseñor Silvio Baéz, a través de los medios de comunicación oficialistas, conminándolo a salir fuera del país y exiliarse, o ser procesado por la justicia, por presuntos delitos que no identifican.

La campaña de difamación contra el obispo se origina en un  grupo que se identifica como “Comunidad Cristiana San Pablo Apóstol”, que presentó un supuesto audio en el que el obispo se refiere a la protesta cívica contra el régimen de Ortega y Murillo, y la presentan como una conspiración golpista de la Iglesia católica.

El director de la agencia público privada de inversiones ProNicaragua e hijo de la pareja presidencial, Laureano Ortega Murillo escribió en su cuenta de Twitter: “Dice el Señor Báez que tiene ganas de llevar al paredón y fusilar! Será esto lo que nos enseña Cristo? GOLPISTA ASESINO”.

La comunidad cristiana había convocado a una conferencia de prensa en la capilla Inmaculada Concepción de María, de la Colonia 14 de Septiembre, para este martes, por la mañana. La parroquia San Pablo Apóstol informó en una breve nota de prensa que había recibido múltiples llamadas consultando sobre una conferencia de prensa en el templo Inmaculada Concepción de María, el martes 23 de octubre, a las 10:00 de la mañana, “les comunicamos que nuestra comunidad no ha convocado a ninguna conferencia de prensa”, indicó la nota, firmada por el administrador parroquial, presbítero Víctor Rivas.

Centenares de ciudadanos y organizaciones como el Centro de Nicaragüense de Derechos Humanos (Cenidh), la Alianza Cívica por la Justicia y la Democracia, y el Consejo Superior de la Empresa Privada (Cosep), se pronunciaron en defensa de monseñor Báez y rechazaron el ataque oficial contra la Conferencia Episcopal.

“Históricamente, los miembros de la Conferencia Episcopal han estado al lado del pueblo, escuchándolo y guiándolo, esperamos seguir contando con su mano amiga para retomar el Diálogo y alcanzar acuerdos que nos permitan salir de la profunda crisis que atraviesa el país. Agradecemos su tiempo, disposición y compromiso con los y las nicaragüenses”, publicó la Alianza Cívica por la Justicia y la Democracia, en solidaridad y respaldo a monseñor Báez.

Cardenal Brenes rechaza ataque mediático

Este martes en la tarde, el cardenal Leopoldo Brenes, arzobispo de Managua, expresó su apoyo al obispo auxiliar. “Su eminencia el cardenal Leopoldo José Brenes, arzobispo metropolitano de Managua, ha conversado y manifestado personalmente su cercanía, oración y apoyo a su obispo auxiliar, su excelencia monseñor Silvio José Báez por los ataques mediáticos a su persona y su ministerio episcopal recibidos en las últimas horas”, refirió una nota de prensa de la Arquidiócesis, firmada por la oficina de prensa.

A través de la nota, el cardenal también exhortó a los sacerdotes y fieles católicos a “continuar orando por la Iglesia, pidiendo a Dios fortaleza para seguir cumpliendo su misión”.

Esta mañana el obispo auxiliar de la Arquidiócesis de Managua, monseñor Silvio Báez, agradeció el respaldo del cardenal Brenes, de la iglesia y los ciudadanos antes la campaña de desprestigio que el Gobierno dirige en su contra, incluyendo esta vez una petición para que la Santa Sede lo retire de Nicaragua.

“Agradezco de corazón a quienes me han manifestado su cercanía y oraciones. Mi conciencia no me reprocha nada ante Dios. Con su fuerza continuaré en Nicaragua el ministerio que la Iglesia me ha confiado con la conciencia de que ‘la palabra de Dios no está encadenada’ (2 Tim 2,9)”, escribió Báez en su cuenta oficial de Twitter.

Monseñor Miguel Mántica también se solidarizó con monseño Báez. “Los feligreses de San Francisco de Asís nos sumamos a toda la Iglesia en nuestro absoluto apoyo a monseñor Silvio Báez. Él ha ejercido su misión profética de un modo constante y acompañado a su pueblo. Condenamos todos los atropellos y calumnias de los que ha sido objeto”, escribió en la misma red social.

La advertencia del papa: serán espiados y martirizados

En una entrevista en octubre de 2017, en el programa de televisión Esta Semana, monseñor Báez dijo al periodista Carlos F. Chamorro que recientemente se habían reunido con el papa Francisco.

Baez relató que el papa Francisco les advirtió a los obispos que por su compromiso con el pueblo, los obispos serían espiados, perseguidos y martirizados.

El obispo resumió la recomendación fundamental que les dio el papa a los obispos así: “Estén con el pueblo, por favor no abandonen al pueblo’. Cuando él dice pueblo, piensa en la gente más desfavorecida, en la gente excluida, en la gente que no tiene voz. Y cuando nos dice ‘estén con el pueblo’, lo que nos dice es: ‘Ustedes ofrezcan su voz al pueblo, sean pastores, díganles la verdad, y díganles la verdad con mucha claridad, es decir, esto que está ocurriendo es injusticia, por esto y esto, según el Evangelio, según la doctrina de la Iglesia, esto es corrupción'”.

Persecución y ataques

El papel de los obispos de la Conferencia Episcopal ha sido crucial ante la represión brutal del régimen de Ortega y Murillo contra las protestas ciudadanas, acumulando un saldo de 325 muertos confirmados, más de tres mil heridos, decenas de desaparecidos, más de 500 presos políticos y unos 30 000 nicaragüenses en busca de refugio en Costa Rica. El obispo Báez también ha sido enfático en su rol personal al exigir el cese de la represión en los días más violentos de los ataques de policías y paramilitares.

Sacerdotes y obispos de la Iglesia católica fueron atacados a principios de julio, en Diriamba, cuando turbas afines al Gobierno los sitiaron en la Basílica Menor de San Sebastián, durante una intervención para asistir a jóvenes y personal médico voluntario atrincherado en la iglesia. El nuncio apostólico, monseñor Waldemar Sommertag, también fue víctima del ataque. Monseñor Báez, herido en el brazo, declaró entonces que “estamos empezando a ser ya una Iglesia perseguida”.