Nación

Presidenta del MRS descarta arreglo en la liberación de detenidos

“Impidan que marchen”, fue la orden al capturar a 38 ciudadanos

"Querían que saliéramos diciendo que no vimos torturas, nadie nos trató mal y limpiar a través de nosotros esa imagen", estima Ana Lucía Álvarez



De todos los ciudadanos que fueron detenidos por la Policía Nacional el pasado domingo 14 de octubre en el sector de Camino de Oriente, la Centroamérica, Altamira y Metrocentro, el único que continúa preso es Enrique Antonio Artiles. Las autoridades informaron a Susana Cardoza, su esposa, que iban a liberarlo el lunes, sin embargo, tras haber transcurrido más de 48 horas, todavía permanece en “El Chipote”.

Enrique Artiles fue capturado a eso de la una de la tarde, cuando caminaba sobre la avenida de Altamira y se dirigía a encontrarse con su esposa. Sus captores se abalanzaron sobre él sin dar explicación. “No lo han interrogado, mi suegra habló con él en la visita, pero ya se cumplió el tiempo de detención y sigue preso”, expresó Cardoza.

Artiles no tuvo la misma suerte que el resto de manifestantes (al menos 38) que fueron puestos en libertad el propio domingo y este lunes en horas de la mañana y la tarde. Suyen Barahona, presidenta del Movimiento Renovador Sandinista (MRS), quien fue arrestada en Camino de Oriente, aseguró en el programa televisivo Esta Noche que la liberación del grupo ocurrió “gracias a la presión nacional e internacional que hizo el pueblo de Nicaragua y las organizaciones de derechos humanos”.

Suyen Barahona, presidenta del MRS, durante su detención en Camino de Oriente. Carlos Herrera | Confidencial

Sin embargo, esa presión a la que se refiere Barahona, fue igual o menor a la ejercida cuando la Policía capturó al líder estudiantil Edwin Carcache o al dirigente campesino y miembro de la Alianza Cívica por la Justicia y la Democracia, Medardo Mairena.

José Antonio Peraza, director ejecutivo del Movimiento por Nicaragua (MPN), justificó su liberación, argumentando que sucedió en “momentos diferentes” y en una “coyuntura política” distinta. Agregó que el régimen del presidente Daniel Ortega no dimensionó lo que estaba haciendo, ni a las personas que estaban capturando, pues entre ellos había: ciudadanos de la tercera edad, héroes de la revolución y jóvenes.

“Atacaron a todo el mundo sin tener en cuenta lo que sucedía. La orden era ‘impidan que marchen’. Los policías no tuvieron dimensión de lo que hacían y simplemente les dieron una orden y obedecieron”, explicó Peraza.

Cero tolerancia por violaciones a derechos humanos

Barahona manifestó que otra razón por la cual cree que ocurrió la liberación es que se ha “llegado a un punto de inflexión” a nivel nacional e internacional, cuyo principal mensaje es que “no hay tolerancia con las violaciones de derechos humanos”.

“Haber detenido a cuarenta personas por estar en frente de un supermercado, fue brutal, no había justificación alguna. Es que hemos llegado a un punto diferente en esta lucha, no había posibilidad de no liberarlos”, declaró Barahona, quien descartó un posible pacto bajo la mesa para conseguir la liberación de los detenidos.

Ana Lucía Álvarez, activista y defensora de los derechos humanos. Carlos Herrera | Confidencial

Ana Lucia Álvarez, activista defensora de derechos humanos que fue detenida también el domingo en Camino de Oriente, opina que la liberación de ella y el resto de 38 personas respondió a varios factores.

El primero: que la captura fue realizada bajo el foco de abundante prensa nacional e internacional. “El costo político que iban a pagar (el régimen) por el modo cómo hicieron las cosas, la evidencia del violento secuestro, no lo quisieron seguir pagando. Seguir pagando el costo político de procesarnos judicialmente”, aseguró Álvarez en el programa Esta Noche.

La joven no cree que los capturados el domingo hayan sido puestos en libertad por ser (en su mayoría) de clase media o por poseer un perfil más público. Sin embargo, cree que la decisión de soltarlos tiene que ver con que ellos digan públicamente que no vieron ni malos tratos ni torturas ni malos tratos en las mazmorras de El Chipote. Según Álvarez, ellos no recibieron malos tratos físicos pero sí largos interrogatorios.

“Querían que saliéramos diciendo aquí es que no vimos torturas, nadie nos trato mal y limpiar a través de nosotros esa imagen”, dijo la activista defensora de derechos humanos.

Ana Margarita Vijil, expresidenta del MRS, declaró que a pesar de ser liberada no se siente libre, pues si bien está afuera de “El Chipote”, el país continúa “preso”. Vijil manifestó que el paso a seguir es aumentar la presión para conseguir la liberación de los más de 400 presos políticos del régimen de Daniel Ortega.

Ana Margarita Vijil, expresidenta del MRS, traslada en una patrulla hacia las celdas de El Chipote. Carlos Herrera | Confidencial

“A todas esa familias nosotros les debemos mucho. Hay que seguir en la lucha hasta que no quede un solo preso, que todo el mundo sepa que esos procesos van a ser anulados y revisados porque no hay base legal. Vamos a seguir denunciando y protestando hasta lograrlo”, resaltó Vijil.

Piden contraseñas de celulares y computadoras

María Haydée Castillo, directora del Instituto de Liderazgo de Las Segovias, también fue capturada el domingo 14 de octubre en el aeropuerto Augusto César Sandino, veinte minutos antes de que abordara un vuelo internacional. Castillo fue remitida a la oficina de Migración, dentro de la terminal aérea, y luego trasladada a la Dirección de Auxilio Judicial (DAJ).

En la DAJ, fue interrogada de igual manera que el resto de detenidos. Destacó que los cuestionamientos policiales son una mezcla de “lavado ideológico” cuyo principal planteamiento fue culparlos por las muertes y delitos ocurridos durante los seis meses de crisis en Nicaragua.

De acuerdo a Castillo, uno de los oficiales le dijo que se iban a quedar hasta que el comandante Daniel Ortega saliera del poder.

“En los interrogatorios querían que diéramos las claves de nuestras computadoras, de los teléfonos. Noté que esta es una Policía al servicio de la pareja presidencial y sobretodo de Daniel Ortega. Nos hablaron barbaridades con lenguaje homofóbico hacia las feministas, Lesther Alemán, Vilma Núñez. Nos querían crear un sentimiento de odio, de que mientras ellos están afuera nosotros estábamos adentro. Yo les dije que estaba en el país porque esta es nuestra causa y soy defensora de derechos humanos”, relató Castillo.

José Antonio Peraza, del Movimiento por Nicaragua. Carlos Herrera | Confidencial

A Castillo y a Peraza les informaron antes de su liberación, que tanto el Instituto de Liderazgo de Las Segovias y el Movimiento por Nicaragua, estaban siendo investigados por terrorismo y lavado dinero, por tal razón les giraron una orden de retención migratoria.

“Lo que hicieron fue que revisaron mis teléfonos, sin ninguna orden, y tenían un rollo de impresiones de lo que tengo ahí, que son conversaciones con distintas organizaciones. Si insistieron una y otra vez en conocer con quién se relacionaba el MPN y cuántos muchachos del M19 habíamos capacitado. Preguntaron cuál era la relación con Hagamos Democracia y con el MRS. Mi relación con Carcache. Ellos se centraron en que dijera a quiénes supuestamente había influenciado para que sucediera esta rebelión pacífica”, explicó Peraza.

De acuerdo a Barahona, los oficiales que la interrogaron insistieron en presentar una versión sobre la crisis en la que los agentes de la Policía eran las víctimas, y los manifestantes autoconvocados los victimarios.

“Ellos insistían en que esta no ha sido una lucha pacífica y que todo es culpa de un grupo de personas que ha manipulado a los ciudadanos. Expresaron que antes del 18 de abril todo estaba mucho mejor. Yo les dije que nosotros demandamos justicia y que siempre hemos creído en que esta es una lucha pacífica y que necesitamos que se investiguen todos los crímenes y que no exista la impunidad”, afirmó Barahona.

“Ellos se autodescriben como las víctimas”

Peraza expresó que lo que notó en el interrogatorio es que existe una narrativa orwelliana en la que las víctimas son ellos y nosotros somos los victimarios y que nosotros somos la mano invisible detrás de todo esto que está conducción esta revolución pacífica.

Álvarez compartió celda con otras muchachas apresadas el domingo en el Distrito I de Managua, cuando se dirigían hacia Camino de Oriente. Según la activista, esas jóvenes si fueron desnudadas y obligadas a hacer sentadillas en la estación policial, y luego trasladas al El Chipote.

Al menos 38 personas fueron detenidas el domingo, cuando se reunían para una marcha contra el régimen de Daniel Ortega. Carlos Herrera | Confidencial

“El hecho de que no nos hayan torturado no quiere decir que nuestros casos sean iguales a los de los otros presos políticos. En El Chipote hay gente que tiene más de 40 días presa, violando la ley de presentarlos en un plazo de 48 horas ante un juez, y a quienes sí los han maltratado”, denunció Álvarez.

De acuerdo al testimonio de Álvarez, los interrogadores preguntaban en todo momento quién financia las marchas azul y blanco, y adoptaron la postura discursiva del gobierno Ortega-Murillo, tratándolos de convencer que protestar pacíficamente no es correcto.

Castillo expresó que la llevaron a otra oficina y una mujer, que llegó en representación de la Fiscalía, le dijo que “en razón” a la Ley 147, Ley General Sobre Personas Jurídicas Sin Fines de Lucro, y en razón a la Ley 977, Contra el Lavado de Activos, el Financiamiento al Terrorismo y el Financiamiento a la Proliferación de Armas de Destrucción Masiva, el Instituto de Las Segovias, estaba siendo investigado por presuntos delitos.

“Me dijo que firmara un documento, y que mientras esté siendo investigada, tenía retención migratoria y no podía salir del país. Es decir, salí de una celda a un país por cárcel y con una investigación que ustedes saben lo que significa en este país. Yo sigo siendo criminalizada, investigada por crímenes que no he cometido”, señaló Castillo.