Confidencial

Incertidumbre marca elecciones en Guatemala

Guatemala.- Los colegios electorales en Guatemala abrieron hoy a las 7.00 hora local para que más de 7,5 millones de guatemaltecos puedan elegir a su nuevo presidente y Congreso para los próximos cuatro años.

Los comicios están considerados entre los más atípicos desde que Guatemala retornó a la democracia en 1985, porque se celebran tras una grave crisis política generada por denuncias de corrupción que obligaron a renunciar esta semana al presidente, Otto Pérez Molina, y antes a la vicepresidenta, Roxana Baldetti, ambos en prisión.

En estos comicios los ciudadanos deben elegir al presidente, vicepresidente, los 158 diputados que forman el Congreso, 20 del Parlamento Centroamericano y 338 corporaciones municipales para el periodo 2016-2020.

La presidencia del país centroamericano se la disputan 14 aspirantes y, si ninguno obtiene el 50 por ciento más uno de los sufragios, habrá una segunda vuelta el próximo 25 de octubre entre los dos aspirantes más votados.

El elegido sustituirá el 16 de enero a Alejandro Maldonado, quien el jueves pasado juró en el cargo una vez que el Congreso aceptó la renuncia al general retirado Otto Pérez Molina, acusado, junto a su exvicepresidenta, de liderar la red de corrupción aduanera “La Línea”.

El Tribunal Supremo Electoral (TSE) ha garantizado la transparencia de las votaciones, que serán observadas por 2.000 expertos extranjeros y miles de guatemaltecos que integran misiones de verificación.

La seguridad de las votaciones también está garantizada con el despliegue a los alrededores de los colegios de 35.000 policías y 19.000 soldados.

El Ministerio Público (MP-Fiscalía) desplazó a 2.400 fiscales auxiliares para verificar que no se registren anomalías durante el proceso electoral.

El presidente del TSE, Rudy Pineda, anunció que los resultados del escrutinio se irán dando conforme lleguen los datos al Centro de Cómputo instalado en el Parque de la Industria, en la capital guatemalteca.

Los principales candidatos

Baldizón: el abogado populista

El abogado y empresario populista Manuel Baldizón, respaldado en el interior de Guatemala y repudiado en la zonas urbanas, parte como el principal favorito, según las encuestas, para ganar la Presidencia del país este domingo, aunque sin los votos suficientes para triunfar en una sola vuelta.

Baldizón, de 45 años, participa por segunda vez en los comicios presidenciales, después de que en las elecciones de 2011 se colara en la segunda vuelta, en la que finalmente triunfó el actual presidente, Otto Pérez Molina.

El exdiputado (2004-2011) ha dejado atrás sus populares promesas electorales de 2011, en las que anunció, entre otros puntos, una decimoquinta paga anual a todos los trabajadores, así como la reducción de los impuestos a una tasa general del 5%.

También se comprometió a aplicar la pena de muerte para disminuir las tasas de violencia, hacer más eficientes los programas sociales en favor de los pobres e incluso ofreció que la selección de Guatemala de fútbol se clasificaría para una Copa del Mundo.

Durante la actual campaña, sin embargo, Baldizón ha intentado mantener un perfil bajo, alejado de promesas específicas y con intervenciones casi exclusivamente en medios internacionales desde que el 2 de mayo el Tribunal Supremo Electoral (TSE) convocó esta nueva contienda.

La carrera presidencial en los últimos cuatro meses no ha sido un camino de rosas: su postulante a la vicepresidencia y exdirector del Banco de Guatemala, Édgar Barquín, puede perder su inmunidad como candidato, acusado de pertenecer a una millonaria estructura de blanqueo de dinero.

Baldizón también mantuvo en ese período una férrea lucha contra la Comisión Internacional contra la Impunidad en Guatemala (CICIG), un órgano creado por la ONU en 2007 en el país para desmantelar estructuras clandestinas en el Estado, como la que supuestamente integraba Barquín.

El candidato de Lider arremetió contra la entidad en una reciente entrevista con una cadena estadounidense y desató las críticas de las clases urbanas, las mismas que no creyeron sus promesas en 2011 y votaron al actual presidente.

Nacido el 6 de mayo de 1970 en la isla de Flores, en el departamento de Petén (norte), Manuel Antonio Baldizón Méndez está casado con Rosa María Vargas, con la que tiene dos hijos: Manuel Antonio y Jorge Eduardo, este último jugador profesional de fútbol.

Su carrera política empezó en 2003 cuando fue elegido diputado al Congreso (2004-2008) con la agrupación política Partido de Avanzada Nacional (PAN), aunque posteriormente renunció para formar parte de la Unidad Nacional de la Esperanza (UNE), del exmandatario Álvaro Colom Caballeros (2008-2012).

Baldizón repitió, ya con la UNE, un nuevo período como legislador de 2008 a 2010, cuando renunció a los dos últimos años para poder ser candidato a las elecciones, ya con su partido propio, Lider.

Se graduó en 2000 como licenciado en Ciencias Jurídicas y Sociales y es abogado y notario por la privada Universidad Mariano Gálvez de Guatemala. Un año después obtuvo una maestría en Gestión de Organizaciones y Administración de Negocios por la Universidad de Valparaíso, en Chile.

Obtuvo un doctorado en Derecho en la estatal Universidad de San Carlos de Guatemala (2004) y una especialización en Derecho Parlamentario y Derecho en Comercio Internacional en la Universidad de Salamanca (2006).

El también empresario cuenta con negocios en el sector turístico, de transporte e inmobiliario.

Sandra Torres, la ex primera dama que quiere ser presidenta

La exempresaria y ex primera dama de Guatemala (2008-2011) Sandra Torres busca la Presidencia, una oportunidad que se le negó hace cuatro años cuando las autoridades prohibieron su candidatura tras divorciarse de Álvaro Colom (2008-2012).

Torres, de 59 años, participará por primera vez en unos comicios de la mano de Unidad Nacional de la Esperanza (UNE), el mismo partido que llevó a su exesposo a ganar las elecciones de 2007 y, a ella, a convertirse en primera dama.

La exempresaria textilera se divorció en marzo de 2011 de Colom, pero la Corte de Constitucionalidad, máximo tribunal del país, vetó su participación en los comicios de ese año por el nexo con el mandatario, de acuerdo a la ley que prohíbe a los familiares del presidente de turno optar a la primera magistratura del país.

En 2015, liberada de aspectos legales, Torres se inscribió sin inconvenientes en el Tribunal Supremo Electoral (TSE) y las encuestas locales la sitúan en el segundo y tercer lugar en cuanto a la intención de voto, empatada con el comediante Jimmy Morales y por detrás el abogado Manuel Baldizón.

Sandra Julieta Torres Casanova nació el 5 de octubre de 1955 en el municipio de Melchor de Mencos, en el departamento de Petén, unos 500 kilómetros al norte de la Ciudad de Guatemala.

Hija de Enrique Torres y Teresa Casanova, la ex primera dama realizó sus estudios primarios, secundarios y diversificados en Belice, país fronterizo con Petén, y posteriormente volvió a Guatemala, donde se graduó como licenciada en Ciencias de la Comunicación por la estatal Universidad de San Carlos.

La candidata, que es la cuarta de cinco hermanos, también tiene una maestría en Políticas Públicas por la Universidad (privada) Rafael Landívar.

Sus primeros contactos oficiales con la política fue la candidatura de su madre, Teresa, para la alcaldía de Melchor de Mencos en 1999.

Unos años después, en 2002, Torres fundó la UNE, de ideología socialdemócrata, junto a Colom, quien perdió las elecciones de 2003 a manos del empresario Óscar Berger Perdomo.

Colom y su expareja se mantuvieron dentro de la agenda política del país y en 2007, por sufragio general, fueron designados como presidente y primera dama, respectivamente, para el período 2008-2012.

Su paso por el gobierno de Colom estuvo caracterizado por su interés en los programas sociales, especialmente las transferencias monetarias condicionadas, donde miles de familias pobres recibían entregas de dinero a cambio de enviar a sus hijos a la escuela y a centros de salud.

Sus críticos, sin embargo, argumentaron que los nombres de las familias beneficiadas nunca se divulgaron por completo y se mantuvieron en reserva.

La vida empresarial tampoco ha sido ajena para Torres, quien, según su propia biografía, desde 1977 se involucró en la industria textil, ocupando posiciones de gerencia en firmas privadas y más adelante con su propia empresa.

La comunicadora, tiene tres hijas y un hijo, ha contraído nupcias en dos ocasiones: primero con Édgar Augusto de León Sotomayo, con quien fundó el partido Desarrollo Integral Auténtico, y posteriormente con Álvaro Colom.

Jimmy Morales, el novato que puede sorprender en las urnas

El excomediante Jimmy Morales Orellana es el candidato novato a la Presidencia de Guatemala que puede dar la sorpresa en las elecciones generales del próximo 6 de septiembre, al perfilarse como uno de los favoritos de los potenciales votantes.

Nacido el 18 de marzo de 1969 en ciudad de Guatemala como James Ernesto, nombre que luego cambió a Jimmy, se hizo el 10 de marzo de 2013 con la secretaría general del partido Frente de Convergencia Nacional (FCN), fundado por exmilitares, y junto con su organización busca por primera vez gobernar un país cansado de la corrupción, la impunidad y la violencia.

Durante 18 años ha actuado los domingos en el programa “Moralejas”, junto con su hermano Sammy, en un canal de televisión local, y su primera participación en política fue en 2011 como candidato a alcalde del municipio de Mixco, en el departamento de Guatemala, por el partido Acción de Desarrollo Nacional (ADN) con el que apenas logró 13.045 votos, el 7,95 %.

El pasado 17 de mayo fue proclamado candidato a la Presidencia de la República junto al exrector de la estatal Universidad de San Carlos (USAC) Jafeth Cabrera para la Vicepresidencia.

Hijo de José Everardo Morales Orellana y de Celíta Ernestina Cabrera Acevedo, realizó su educación primaria, básica y diversificada en el Instituto Evangélico América Latina, en el que se graduó de perito contador.

De niño asegura que vendió plátanos en un mercado, de adolescente comerció con plásticos, luego con ropa usada y ahora se considera un empresario de éxito.

En la década de los noventa trabajó como locutor en la radio nacional TGW, de la que luego pasó a la Radio Sonora, dirigida por el actual diputado Luis Rabbé, cuñado del mexicano Miguel Ángel González, propietario de la televisión abierta en Guatemala.

Fue en 1999 cuando fundó la empresa “Moralejas” y en 2003 fundó otra dedicada a montajes de espectáculos y vehículos promocionales.

Morales se hizo popular por su personaje de “Neto” en “Moralejas” y su humor le ha llevado a conseguir las simpatías de los guatemaltecos que creen en su lema “ni ladrón ni corrupto”.

Licenciado en Administración de Empresas en la estatal Universidad de San Carlos (USAC), con un profesorado en teología y un doctorado en seguridad estratégica, también ha trabajado como docente en la Facultad de Ciencias Económicas y en la Escuela de Ciencias de la Comunidad, según su curriculum vitae.

De religión evangélica, ha actuado en las películas “Un presidente de a sombrero”, “Ve que vivos”, “Una aventura en el más allá” y “Repechaje”, entre otras que el mismo produjo con familiares.

El humorista supo aprovechar la crisis política que se desató en abril pasado por las denuncias de corrupción estatal que provocaron, entre otras, la renuncia de la vicepresidenta de Guatemala, Roxana Baldetti, y la detención de unas 60 personas entre funcionarios públicos y particulares.

De los 14 candidatos presidenciales, Morales, según los sondeos, aparece en segundo lugar de intención de voto por debajo del favorito, el empresario Manuel Baldizón, de Libertad Democrática Renovada (Lider), la principal fuerza de oposición.

Combatir la corrupción, mejorar la alimentación y promover el desarrollo empresarial son algunas de las propuestas del político que no tiene ninguna experiencia en la administración pública de llegar a la primera magistratura del país para el periodo 2016-2020.

El desencanto de los guatemaltecos con los políticos tradicionales podría sorprender en las urnas, a las que están convocados más de 7,5 millones de ciudadanos inscritos en el censo electoral.