Nación

Excanciller Norman Caldera: "Se ha perdido el sentido de rendición de cuentas"

Indígenas tras paso de Otto: “Nos sentimos olvidados”

Otto

Hacienda no responde sobre el uso de los fondos millonarios entregados al Gobierno tras cobro de seguro por catástrofes



Canta Gallo es una comunidad que pertenece a Indian River, una de las zonas más afectadas por el huracán Otto. A Canta Gallo solo le quedó el nombre, porque sus habitantes, por el momento, no viven ahí. Sus casas quedaron destruidas luego del paso del ciclón y no hay esperanzas de ayudas por parte del gobierno, dijeron.

Epifáneo Luna, juez comunal rama, vivía en Canta Gallo. A causa de Otto, su casa quedó hecha ruinas. Actualmente reside en San Juan de Nicaragua, en compañía de su esposa y sus seis hijos. “Aquello quedó destruido, no hay nada”, aseguró.

Los indígenas afectados de Indian River, Greytown y Corn River sienten que el gobierno los olvidó, pues no se hizo una verdadera evaluación de daños y el apoyo no ha llegado, a pesar de que el Estado realizó el cobro de un seguro catastrófico por la cantidad de US$1,110,193, en respuesta al impacto directo que el Huracán Otto ocasionó en el país el año pasado. La indemnización fue otorgada por la Facilidad de Seguros contra Riesgos Catastróficos en el Caribe y Sociedad de Cartera Segregada (CCRIF SPC por sus siglas en inglés), el pasado 9 de diciembre, 14 días después del paso del ciclón.

“La gente perdió todo, sus cosechas, no hay nada, y aquí en San Juan de Nicaragua no hay trabajo, nos sentimos olvidados, el gobierno no se ha puesto las pilas con nosotros”, declaró Luna.

Marcelino es otro de los ciudadanos que perdió su casa. Días después del ciclón, dice que el gobierno llegó a entregar unas láminas de zinc, pero que luego se marcharon y desde ese momento han brillado por su ausencia.

“Entregaron algunas láminas de zinc y se fueron. Ellos quisieran que nosotros desapareciéramos porque somos un estorbo,” puntualizó. “Nos les interesa ayudarnos”, finalizó.

Urge rendición de cuentas

Confidencial solicitó un documento que la CCRIF pide a los países beneficiados sobre el uso de fondos, sin embargo el organismo respondió que no estaba en condiciones de publicar dato alguno sobre los pagos que ellos realizaron en 2016.

“Le sugerimos respetuosamente que se ponga en contacto con el Ministerio de Finanzas (Hacienda) solicitando información sobre su uso de los pagos para obtener esta información de primera mano”, respondieron.

Norman Caldera, excanciller de la república, dijo que si no existe una rendición de cuentas sobre los fondos que se reciben de este tipo de organismos, es como si se suprimiera el peldaño de la transparencia.

“Sin eso el futuro de los apoyos y ayudas están en peligro. Los fondos de EE. UU. que en el pasado han apoyado sin mucho cuestionamiento, están en peligro”, dijo Caldera.

El excanciller consideró que el gobierno de Nicaragua está a tiempo para apoyar a las comunidades indígenas y hacer cuentas claras sobre el uso de estos fondos.

“Aquí se ha perdido el sentido de rendición de cuentas, precisamente como Venezuela no las pedía, prefirieron dejar de lado todo e irse por lo fácil. Siempre se está a tiempo de hacer una inversión correcta de los fondos que le asignan a uno”, consideró Caldera

A pesar de solicitar información sobre el uso de esta póliza de seguro, el Ministerio de Hacienda y Crédito Público todavía no ha respondido nuestra solicitud.