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Irak y Siria atacan al Estado Islámico

El EI perdió importantes territorios, producto del ataque de tropas iraquíes y sirias

Bagdad y Beirut (EFE).- Fuerzas regulares de los ejércitos iraquíes y sirio, atacaron en sus respectivos territorios a las tropas del grupo terrorista Estado Islámico (EI), recuperando importantes ciudades, a la vez que los hacían retroceder hacia nuevas posiciones defensivas.

Las fuerzas iraquíes arrebataron al EI el control de dos zonas fronterizas con Siria de la región de Sinyar, en el norte de Irak, lo que supone el corte de una vía de suministros de los yihadistas.

Según un comunicado de la Comandancia de las Operaciones Conjuntas, las zonas recuperadas son Um al Dubian y Um Greis. La citada línea de suministros era “la más importante entre los dos países”.

En la ofensiva participaron efectivos de milicias de la minoría yazidí y la Fuerza de Protección de Sinyar, con el apoyo de combatientes tribales de Shamr.

La operación, que fue planeada durante semanas, permitió que la bandera iraquí volviera a ondear en esa zona de la frontera entre Irak y Siria.

Durante los combates, los yihadistas sufrieron “grandes pérdidas” en sus filas, tanto humanas como materiales, aunque no se especificó el número.

Las fuerzas iraquíes también recuperaron la localidad de Kabisa, situada a unos 55 kilómetros al oeste de Ramadi, en la provincia de Al Anbar, y otras poblaciones en la región septentrional de Nínive.

El jueves pasado, el Ejército iraquí lanzó la Operación “Al Fatah” para liberar Nínive, cuya capital Mosul es el principal bastión del EI en Irak.

 

Ejército sirio recupera ruinas de Palmira

El ejército sirio por su parte, arrebató al EI el control de las ruinas grecorromanas de Palmira, en el marco de una ofensiva en la que las autoridades aseguran que han recuperado ya el 80 % de esta ciudad.

“La situación es buena en la parte antigua, ya que no ha habido enfrentamientos dentro de ella”, dijo a EFE el director de Antigüedades y Museos de Siria, Maamún Abdelkarim.

La ausencia de choques en su interior ha hecho que la zona monumental, que es Patrimonio Mundial de la Unesco, apenas haya sufrido daños. “No hubo combates dentro de ese área porque como mucho quedaban unos diez seguidores de Dáesh (acrónimo en árabe de Estado Islámico)”, apuntó el responsable.

Abdelkarim explicó que, después de la toma ayer de la ciudadela de Fajr Edin al Maani, del siglo XIII d.C. y que se eleva sobre un monte al este de la urbe, los soldados se abrieron camino hacia el sur hasta las ruinas grecorromanas, que están en las afueras.

Tras hacerse con su dominio, ingenieros de las Fuerzas Armadas han recorrido la parte antigua en busca de posibles artefactos explosivos dejados atrás por los radicales y “ya es un lugar limpio”, sentenció Abdelkarim.

El director de las Antigüedades sirias adelantó que tiene intención de trasladarse lo antes posible a Palmira para comprobar el estado de los monumentos.

El EI conquistó Palmira el 20 de mayo pasado y, desde entonces, ha dinamitado tres torres funerarias del siglo I d.C., el templo de Bel, el templete de Bal Shamin y el arco del triunfo, que serán restaurados en breve por las autoridades sirias, en colaboración con la Unesco.

 

La lucha continúa

Mientras, las hostilidades continúan dentro de la localidad de Palmira, donde los soldados controlan ya la mayor parte de su superficie.

Según Abdelkarim, las fuerzas armadas tienen en sus manos el 80% de la población y “tan solo quedan barrios de la parte oriental en poder de Dáesh”.

Talal al Barazi, gobernador de la provincia central de Homs, donde se ubica Palmira, dijo que el Ejército domina 4 kilómetros cuadrados de la urbe, que ocupa un área total de 4,9 kilómetros cuadrados.

“El progreso está siendo lento, porque Dáesh ha colocado muchos artefactos explosivos y todavía quedan combatientes suyos en su interior”, detalló en una conversación telefónica.

Palmira no solo es importante por sus ruinas, sino también por su ubicación estratégica, ya que sirve de enlace entre la provincia siria de Deir al Zur -uno de los bastiones del EI- e Irak, con los alrededores de Damasco.

 

30 fallecidos en ataque suicida

en un estadio al sur de Bagdad

Al menos 30 personas murieron y 95 resultaron heridas en un atentado suicida cometido el viernes en un estadio de fútbol al sur de Bagdad, que fue reivindicado por el grupo terrorista Estado Islámico (EI), según datos ofrecidos a EFE por fuentes médicas.

Entre los fallecidos figura el alcalde de la localidad de Alejandría, donde se ubica el estadio atacado, Ahmed al Jafayi, mientras que entre los heridos hay comandantes de la milicia chií ‘Multitud Popular’, y oficiales de los servicios de seguridad.

El suicida se infiltró entre los espectadores y detonó el cinturón de explosivos que llevaba adosado al cuerpo en el interior del campo, donde se disputaba un partido de fútbol entre equipos locales.

La agencia Amaq, vinculada al EI, anunció que el grupo había realizado “una operación de martirio (suicida) con un cinturón de explosivos contra una concentración de milicianos en Alejandría”.

Con el término ‘milicianos’, Amaq se refiere a los combatientes chiíes que luchan contra el EI, como los citados de la ‘Multitud Popular’.

Según el comunicado de la agencia del grupo terrorista, la explosión causó al menos 65 muertos y decenas de heridos.

Alejandría está situada a 50 kilómetros al sur de Bagdad, ya en la provincia de Babel, donde el pasado 6 de marzo se registró otro ataque suicida del EI, contra un puesto de control policial en la ciudad de Hila, donde murieron unas 50 personas, y 70 resultaron heridas.

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