VOCES JÓVENES

Jóvenes posrevolución molestos por su retrato

¿Deberíamos discutir solo con los temas que no levantan ronchas si desnudan la doble moral?



En las últimas semanas he leído agitados comentarios, artículos en blogs, y posts en las redes sociales sobre un estudio realizado por la investigadora Sofía Montenegro, directora del Centro de Investigaciones de la Comunicación (CINCO), del que realicé un trabajo de televisión, que se publicó en el programa Esta Semana el domingo 29 de mayo sobre la cultura política de los jóvenes posrevolución (los nacidos en el periodo 1992-2000).

Quiero decir que me satisface enormemente que con este tema se haya despertado un debate sobre el papel de los jóvenes en este país. Me llena de entusiasmo saber que al fin hubo algo que les pareció interesante (o molesto) para que salieran a opinar y defender lo que creen que les alude. Perdón, no salieron. Igual lo están haciendo desde la comodidad de sus teclados y sus computadoras. Ojalá también los muchachos y muchachas que han cuestionado el trabajo publicado en Esta Semana, el estudio de Sofía y las caricaturas de Pedro X. Molina, también se indignaran con el rosario de abusos que ocurren en este país, y del que todo el mundo se queda inmóvil, adormecidos, como jugados de Cegüa, decían las abuelitas de antaño.

En primer lugar, me parece oportuno recordar a los lectores y a los jóvenes que han cuestionado mi trabajo de televisión y que también fue transcrito para la versión impresa y digital de Confidencial, que no he pretendido mostrar ningún análisis sesudo sobre las nuevas formas de pensar de la generación posrevolución (millennials, oigo que les llaman ahora). Simplemente procuré ponerle rostro a un estudio científico, plenamente sustentado con encuestas, analizado por Sofía Montenegro y comentado por la socióloga Elvira Cuadra.

Desde el inicio me plantee que para este reportaje, teniendo a mano los datos que arrojó la encuesta, debíamos realizar un sondeo con jóvenes de similares características a los analizados por Sofía, hacer las mismas preguntas y a partir de sus respuestas, luego entrevistar a especialistas en cada uno de los puntos abordados para que nos dieran su interpretación sobre la visión de los muchachos y muchachas.

El estudio revela que los jóvenes están desinteresados en la política, rechazan a los actores políticos actuales y sus discursos aburridos, gastados y poco propositivos. Y tienen absoluta razón. Los dirigentes políticos actuales solo despiertan rechazo, incluso para los más adultos como yo, entonces ¿cómo pedir que no pase lo mismo en los más chavalos?

Según Elvira Cuadra, que también entrevisté para el reportaje, “esos jóvenes han crecido escuchando los relatos de sus padres, tíos, abuelos y demás familiares sobre la dictadura, la Revolución y la era democrática; han escuchado como, una y otra vez, decimos que para qué sirvió derramar tanta sangre y tantos muertos, que no vale la pena…”. Y también tienen razón. Nadie quiere regresar a esa época terrible de nuestra historia donde, dicho sea de paso, quienes fueron a morir en las montañas fueron los más pobres, los románticos, los soñadores y no los hijos de los dirigentes, ni los comandantes tampoco. Esos se quedaron y algunos de ellos para volver 16 años después a enriquecerse al amparo del poder y a jodernos la tranquilidad.

Igualmente el estudio revela que la mayoría de los jóvenes están enfocados en sus proyectos personales, en sus estudios, en la posibilidad de tener una casa, un vehículo, una familia. Y eso, por supuesto, no debe criticárseles. En absoluto. Para algunos es egoísmo, para mí no. También le diría a mi hijo que estudie, que se dedique y que se esfuerce por construir un futuro estable para su familia.

Entonces, como notarán, estoy de acuerdo con los jóvenes que dijeron en las encuestas que no quieren saber nada de los políticos y sus partidos y también con el interés de autorrealización que ellos expresan… Pero no por eso voy a esconder un resultado. Eso es lo que dijeron y eso fue lo que publicamos.

Quienes nos han criticado nos acusan casi de incitar a la guerra, a que los jóvenes vuelvan a tomar las armas y enmontañarse para resolver los conflictos políticos que han sido replicados en los últimos años. Pues no. Nadie ha dicho que aquellos jóvenes guerrilleros de finales de los 70 fueran los buenos y que los apáticos de hoy sean los malos. Simplemente presentamos las dos generaciones, sus formas de pensar y sus circunstancias como hechos demostrables. Nadie niega que existió una generación politizada, romántica, encantada con la idea de los héroes, de “defender la patria”, etc. Y nadie tampoco puede negar que en la actualidad los muchachos tengan prioridades dentro del ámbito privado.

Entonces lo que denoto es una molestia porque les pusimos un gran espejo en frente para que vieran la realidad en la que están inmersos la mayoría. Pues creo que vale la pena analizar también qué papel han tenido frente a hechos que sí demandan, como mínimo, la solidaridad de la juventud. Y para citarles un par de ejemplos: las más de 60 marchas de campesinos que defienden su tierra y protestan contra la concesión canalera, que amenaza con lanzarlos a la calle, o el acto criminal contra una familia en Las Jagüitas, que fueron rafagueados por un escuadrón policial cuando regresaban en su vehículo de un culto religioso. Muy probablemente esas dos situaciones en cualquier país harían aflorar la indignación y salir a las calles para repudiar al Estado y al gobierno y obligar al sistema de justicia a aplicar la ley.

Pero bueno, eso no lo dijimos en el reportaje de Esta Semana, ni tampoco está dicho en el estudio de CINCO, porque sería mera interpretación. Pero tampoco me digan que ya no se puede hablar sobre situaciones reales, comprobables y verificables solo porque ustedes se molestan y descalifican.

Y ya que nos metimos a debatir sobre el disgusto de ustedes porque se les retrate, pues también quiero recordarles que en el mismo estudio y en el mismo reporte se increpa a la juventud porque el 95% de los varones y el 85% de las mujeres consideran que el aborto es un pecado. Lo mismo consideran de la homosexualidad el 85% de los jóvenes encuestados.

¡Ah!, pero resulta que estas creencias conservadoras, desinformadas y deshumanizadas, que están enraizadas en una cultura clerical y machista, ustedes, los críticos, han preferido obviarlas. Callan cuando hubo defensores de derechos humanos que lamentaron esa forma de pensar. Callan ante los reclamos de que el Estado debe proveer educación sexual para evitar abortos y para garantizar la vida de las mujeres. Callan frente a ese espejo donde se exhibe a la juventud como agresiva contra las personas que practican su sexualidad con libertad y en el marco de sus derechos humanos. Entonces, ¿en qué país estamos? ¿Deberíamos debatir integralmente sobre la sociedad que tenemos y el país que queremos o solo lo hacemos con los temas que no levantan ronchas si desnudan la doble moral?


6 Comentarios


  1. Yo no se porq se escudan en decir q en Nic. la educacion es deficient q el Gob/Estado no invierte en educacion cuando es todo lo contrario. Mas bien lo q hay son malos/as estudiantes. Uno por una u otra razon puede faltar a clases pero se puede poner al dia diciendole al amigo/a q por favor le facilite la clase/s para poder estudiar y ponerse al dia.

  2. Yo no tengo problema alguno en reconocer los resultados del estudio, mi generación le ha fallado a su país, vivimos conformes a pesar de las tragedias sociales y políticas de Nicaragua. Las excusas solo son eso, encontrar el origen de esta apatía en nuestros padres solo nos hace ver más dejados, por decirlo suavemente, reaccionamos solo cuando se nos toca, a nosotros, pero lo que pase en el resto del país…
    La realidad es esta y a algunos les golpeó, pero no se puede negar, podríamos empezar a cambiarla (¿que les parece?) mas no negarla y buscar culpables. Un cambio de mentalidad que para eso somos jóvenes, mentes individuales, no se trata de lo que me enseñaban/contaban mis padres hace 15, 20, 30 años o del bombardeo mediático capitalista o las oportunidades negadas por la clase política, ¿nos tienen doblegados, arrinconados como ganado? ¡rebelemosnos! ¡denunciemoslo! pero sí lo admito, es más fácil enojarse y buscar culpables en el pasado y en un presente injusto que nos agobia pero que aceptamos, como animalitos de granja.

  3. Creo que esta indigacion colectiva es el precio a pagar por ser un medio progresista en un pais ultra conservador y culturalmente atrasado. Es increible que en pleno siglo XXI abogar por el aborto terapeutico, -por poner un ejemplo- sea “controversial”. Los felicito por sus posiciones, aun cuando tengan que enfrentar no solamente la censura gubernamental, sino tambien la reaccion visceral de una sociedad que no se da cuenta que sus padecimientos son producto de sus propias actitudes.

  4. Bueno, hace poco un amigo me respondiò un comentario sobre el pasado polìtico reciente de la era democràtica con la siguiente expresiòn: La única sudada de calentura ajena que voy a dar, es por mis hijos….darles una educación adecuada para que se puedan defender como ciudadanos del mundo…. Paisito, no tiene remedio….

  5. Volves a caer en el error de tus colegas.

    En primer lugar, señalas y acusas a los jóvenes de ser apáticos, pero no te has preguntado ¿cual es la causa que origina la apatía política, el desinterés por los derechos humanos, o porqué aún existen jóvenes machistas? Culpa a los jóvenes de ser ignorantes, pero el ignorante es aquel que cree saber lo que desconoce. Mostras una faceta de superioridad, unos cuantos libritos no te van a ayudar a ser mejor persona.

    En segundo lugar, has olvidado que el tema central para determinar la apatía en la sociedad es el mismo bombardeo capitalista que crea desigualdad. Y sus herramientas son los medios. Yo no encuentro artículos en Confidencial discutiendo sobre la plutocracia, o la relevancia de un sistema tributario de renta global o cedular. Y como estas políticas inciden en la mente de los jóvenes que con alevosía el mundo corporativo las usa para controlar el mercado. Es crucial entender que todos somos víctimas del mercado, que vivimos en un mundo donde los corporaciones se comen a otras corporaciones.

    Es triste que nunca señales a Carlos Pellas y sus decenas de empresas que aglomeran gran parte de la riqueza del país. Que acuses a la generaciones de ignorantes cuando nuestros niveles de educación son los peores de latinoamerica. Y aún así, el joven de la UAM no es culpable de su inconsciencia política, ni sus padres; es el sistema que crea esa apatía, nos tienen doblegados, arrinconados como ganado. Creo que los medios pueden ser de doble filo; o actúan como patanes o señalan las vías para ayudar a los que desconocen el porque de la apatía. Escriban sobre el impacto de las políticas de Estados Unidos sobre el Mercosur, y como estas van a afectar a Centroamérica.

    No debatamos sobre la sociedad que somos, mejor expliquemos como nos ha afectado el capitalismo, cómo se enriquecen las grandes corporaciones y cómo estos joden a la sociedad.

    Ustedes Confidencial, demuestren que no son parte del mercado, les doy la oportunidad de retractarse, de darse cuenta que al estudiar el ciclo capitalista y su incidencia en la mente de los jóvenes se puede desarrollar estrategias para combatir la apatía.

    1. Que investigación más irrisoria Confidencial……….aterricen que le cuesta estamos viviendo una era feroz, como no van a ser ápaticos los jóvenes si el captalismo tiene como misión hacer que los jóvenes solo piensen en el consumismo presenten alternativas.