Política

La demolición del Parlamento

Ex diputados abogan por dejar atrás el ‘borreguismo político’ y restablecer la institucionalidad del poder legislativo

La Asamblea Nacional de Nicaragua celebró esta semana una jornada en conmemoración de los 30 años de su fundación oficial en 1985, a raíz de la reestructuración estatal del gobierno sandinista de la época. El ex- diputado del Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN), Onofre Guevara y el ex diputado del partido Social Cristiano, Mauricio Díaz, participaron en la instauración del poder legislativo y recuerdan con nostalgia la independencia e institucionalidad de la Asamblea en ese momento.

“Teníamos debates de alturas. Para redactar la constitución, hacíamos consultas populares y a pesar que el Frente éramos mayoría, los otros partidos participaban activamente y eran tomados en cuenta”, dijo Guevara en entrevista con el programa Esta Noche.

Asimismo, Díaz considera que la Asamblea Nacional del último periodo está en un proceso de involución, producto del control político del gobierno del comandante Ortega. “Lo más dramático es que los mismos diputados no pelean por la independencia del poder del Estado”, dijo el ahora diputado del Parlacen.

Después del triunfo de la revolución popular sandinista en 1979, la estructura estatal de la dictadura somocista se rompió totalmente y el gobierno sandinista creó un consejo de Estado en sustitución del Parlamento. Hasta en 1984 se convocaron elecciones para fundar la Asamblea Nacional, el órgano legislativo que permitiría ordenar el sistema político.

La constitución del 87 y el legado de Núñez

Para la Asamblea de la época el mandato estaba claramente estipulado. Los diputados  debían redactar en dos años la constitución política, que luego fue promulgada y publicada oficialmente en 1987. Con el comandante Carlos Núñez Téllez como presidente, los legisladores trabajaron en realizar debates dentro y fuera de la Asamblea, una práctica inexistente en la actualidad.

El comandante Nuñez, fallecido en 1990, ha sido una de las figuras emblemáticas de la historia de la Asamblea, no solo porque fungió como el primer presidente, si no por que, aún en un contexto marcado por la polarización política, logró manejar la independencia de las decisiones en el poder legislativo y mantuvo una posición abierta con los otros partidos como el Partido Liberal Independiente (PLI), Movimiento Marxista Leninista (MAP-ML), entre otros.

Guevara y Díaz consideran que ahora no existe voluntad política para retomar ese modelo institucional en la Asamblea y resienten el papel de los diputados actuales en el manejo político partidario del poder legislativo. “Hay que abandonar el borreguismo político y convertirse en activistas políticos pensantes”, plantea Guevara.

La instauración de la constitución política del 87 ha sido uno de los resultados históricos más importantes del gobierno revolucionario. Su promulgación significó la modernización del Estado de derecho en Nicaragua y la adopción, al menos a nivel formal, de un sistema político democrático, basado en el respeto a los Derechos Humanos.

Esa constitución ha sufrido numerosos cambios a lo largo de los últimos 25 años, el más reciente, la reforma constitucional parcial publicada en el diario oficial La Gaceta en enero del 2014. En ella se dejo paso libre a la reelección indefinida y se reafirmó el poder del ejecutivo en las decisiones de Estado. De esta manera se retrocedió en el desarrollo por que el se había trabajado en la primer constitución que, a pesar de la situación política de guerra y caos del país, logró crear los cimientos de Estado en esa ley suprema.

“Esa constitución fue demolida. Aquí no hay separación de poderes. Un Estado casi psiquiátrico. Un modelo de monarquía bonapartista”, denunció el también ex-embajador Díaz.

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