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Un contundente triunfo electoral sobre el oficialista Alejandro Guillier

La derecha vuelve a La Moneda: Piñera electo presidente de Chile

Con llamados al diálogo, Piñera afirmó que "cuando los chilenos se han unido, es cuando han conquistado sus más hermosos triunfos"



Santiago de Chile.- El contundente triunfo electoral de Sebastián Piñera en Chile desató este domingo la euforia entre sus simpatizantes, que se reunieron para celebrar la llegada de los “tiempos mejores” que el candidato conservador ha prometido insistentemente durante la campaña electoral.

Como sucedió hace un mes para la primera votación, los colaboradores más cercanos de Piñera, políticos de su sector y decenas de invitados se reunieron en un hotel del centro de Santiago para seguir el recuento de votos.
La postal, sin embargo, era completamente distinta que la del 19 de noviembre, cuando el expresidente fue el candidato más votado pero con un respaldo inferior al que todos esperaban. La alegría contenida y las risas forzadas de esa jornada dieron paso a los abrazos y las carcajadas de este domingo para festejar el regreso de la derecha al Palacio de La Moneda, sede del Ejecutivo.

Para los simpatizantes de Piñera apenas hubo tiempo para la incertidumbre. Una hora después del cierre de las mesas de votación, los resultados provisionales ya marcaban una tendencia clara a favor del expresidente y en el hotel empezaron los preparativos para la fiesta.

Seguidores del presidente electo chileno, Sebastián Piñera, portan un busto del desaparecido dictador Augusto Pinochet tras la jornada de elecciones presidenciales. EFE

La policía cortó la Alameda, la principal avenida de Santiago, frente al hotel donde estaba Piñera y una cuadrilla de trabajadores levantó un escenario de hierro en tiempo récord.

Dentro del hotel la euforia estaba desatada. Saltos y abrazos para celebrar el inminente triunfo de Piñera y decenas de banderas ondeaban al ritmo de la pegajosa canción de campaña, que sonó ininterrumpidamente más de tres horas. En medio del alboroto, uno de los personajes más requeridos para ‘selfies’ era Miguel Piñera, el hermano menor del ahora presidente electo. Conocido como el “Negro”, es considerado el hermano bohemio de la familia. Ha sido dueño de clubes nocturnos y trató, sin demasiado éxito, de lanzar su carrera como artista.

Una vez confirmado el triunfo de Piñera, que obtuvo el 54,57 % de los votos frente al 45,43 % del senador oficialista Alejandro Guillier, la celebración se trasladó a la calle.

Centenares de personas se congregaron frente al escenario de la Alameda para escuchar las primeras palabras de Piñera como presidente electo.

El exmandatario hizo tiempo mientras esperaba el horario de máxima audiencia para la televisión, pero a sus seguidores poco les importó.

Piñera subió a la tarima junto a su esposa y empezó su primer discurso público. La gente lo interrumpió a menudo con aplausos y abucheos cuando mencionaba a Alejandro Guillier o Michelle Bachelet. Y entre medias, un grito atronador: “Chile se salvó, Chile se salvó”.

Promete acuerdos con todos

El presidente electo de la coalición Chile Vamos, Sebastián Piñera (d), acompañado por su esposa Cecilia Morel. EFE

Piñera anunció en un discurso ante miles de seguidores que propondrá grandes acuerdos para ser “el presidente de todos”. “Recibimos este triunfo magnífico con humildad, pero también con esperanza”, dijo Piñera a sus simpatizantes, quienes gritaban “¡Chile se salvó!”.

“¡Viva la diferencia, viva el pluralismo de ideas! Pero nunca esas diferencias deben convertirnos en enemigos, porque cada vez que los chilenos nos hemos enfrentado y convertido en enemigos, hemos consumado nuestras más grandes derrotas”, advirtió Piñera, quien anunció su compromiso con el diálogo y los acuerdos.

Piñera inició su discurso recordando a las víctimas de la tragedia ocurrida en un poblado de la localidad de Chaitén, donde este sábado un alud causó 8 muertos y dejó 16 desaparecidos, según el balance provisional.

“Unidos vamos a transformar a Chile en un país desarrollado, sin pobreza”, proclamó el presidente electo, quien se comprometió también a trabajar para acabar con “los abusos y las discriminaciones arbitrarias”.

“En esta elección los candidatos nunca fuimos lo importante, fueron ustedes, sus familias y el país”, destacó.

En un discurso repleto de llamamientos al diálogo, el candidato de Chile Vamos, que ya gobernó el país entre 2010 y 2014, afirmó que “cuando los chilenos se han unido, es cuando han conquistado sus más hermosos triunfos”.

“Unidos recuperamos nuestra democracia en forma ejemplar, unidos reconstruimos nuestro país tras el devastador terremoto del 27 de febrero (de 2010), unidos y contra todos los pronósticos encontramos y rescatamos sanos y salvos a nuestros 33 mineros”.

“Y unidos vamos a transformar a Chile en un país desarrollado, un Chile sin pobreza, con oportunidades para todos y que le garantice a nuestros hijos una vida digna, sin abusos, ni discriminaciones arbitrarias”, agregó.

Anunció que su Gobierno “perseguirá grandes sueños, pero nunca se alejará de la realidad”, porque tomará decisiones “con realismo y prudencia”.

“Así vamos a poder cumplir con el enorme desafío que los chilenos nos han encargado liderar”, dijo el triunfador de los comicios, que además elogió a su rival, Alejandro Guillier, y a la presidenta Michelle Bachelet, con quienes mantuvo una dura pugna durante la campaña electoral.

“Más allá de las diferencias, nunca más un chileno debe considerar a otro chileno como un enemigo”, insistió el presidente electo al recalcar que “hacer un buen Gobierno requiere de todos, incluso de aquellos que votaron por (Alejandro) Guillier”.

“Hoy día tenemos que unirnos más que nunca, porque tenemos una exigente misión que cumplir, porque hay un mundo nuevo golpeando a nuestras puertas (…) y porque el camino hacia tiempos mejores no va a ser fácil.

“Ese camino exige el compromiso, el aporte y el esfuerzo de todos los chilenos”, concluyó el futuro presidente de Chile.