Opinion

La mafia en acción

Hace tres años, la CEPAL publicó un estudio sobre el lavado de dinero. Nicaragua figuró a la cabeza, en materia de flujos ilícitos, según su economía

El diario La Prensa publicó en días recientes un reportaje que retrata con nitidez la forma de operar de los miembros de la camarilla gobernante para saquear los fondos públicos y, desde el uso y abuso del poder político, amasar gigantescas fortunas.

La investigación periodística se refiere a las compras de medicinas por parte del Ministerio de Salud y revela que a la cabeza de los proveedores de esa institución se encuentra la empresa UNIMARK. Entre el 2016 y 2018 se llevaron contratos por más de 420 millones de córdobas.

La empresa nació asociada al actual presidente de la Asamblea Nacional, quien, todo mundo sabe, dispone del ministerio de salud como si fuera su propia finca.

Además de los montos y los personajes envueltos en el tráfico, el reportaje revela que UNIMARK desplazó como principal proveedor a FARCOSA, empresa que se quedaba con la mayor tajada del negocio, antes de ser desplazada ¿Y quiénes aparecen detrás de Farcosa? La publicación del diario menciona al instituto de previsión social militar y a la ex jefa de la policía nacional.

Como si dijéramos, todo queda entre familia.

Este asunto de las medicinas tiene también otra faceta bastante turbia. Hace tres años, la Comisión Económica para América Latina publicó un estudio sobre el lavado de dinero. Flujos financieros ilícitos en América Latina, es el nombre del estudio. En esa investigación Nicaragua figura a la cabeza, en materia de flujos ilícitos, en proporción al tamaño de su economía. Debemos recalcar que la CEPAL, es una entidad de Naciones Unidas que goza del mayor prestigio internacional por su solidez y seriedad en sus trabajos sobre economía, comercio, inversiones y una amplia variedad de temas. Utilizando una metodología rigurosa, se concentraron únicamente en los fraudes que se realizan por la vía del comercio exterior de los países estudiados. Esto es, las operaciones de exportación e importación. Porque una de las formas de lavar dinero es con la subfacturación o sobrefacturaciones de las operaciones de exportación o importación.

Vamos a poner un ejemplo simple, únicamente para explicar mejor cómo funciona esto. Supongamos que un grupo quiere sacar dinero ilícitamente del país. Y está envuelto en el negocio de la compra de medicinas en India. Por supuesto, en la operación interviene una empresa radicada en India que le sirve de contraparte. La empresa hindú vende medicinas por un valor real de 5 millones de dólares, pero en las facturas y documentos refleja un sobre precio de 10 millones de dólares. De esta manera, la empresa radicada en Nicaragua logró sacar del país 5 millones de dólares. Este es únicamente un ejemplo. Opera al revés, cuando se trata de introducir al país dinero ilícito.

Volvamos ahora al estudio de CEPAL. En el detalle sobre los flujos ilícitos en Nicaragua encontraron que los rubros donde se concentraban las operaciones más turbias era en vehículos, combustibles y, vea usted qué casualidad, en productos farmacéuticos.

Después de leer el trabajo de CEPAL nos fuimos a revisar las cifras de comercio exterior del Banco Central y en esas estadísticas oficiales aparece que las compras de medicinas crecieron en un año 70 millones de dólares, de un año para otro, esto es, entre el 2014 y el 2015. Y entre 2016 y 2017 en otros 40 millones de dólares. No hay ninguna razón que explique semejante aumento. En los registros del banco central no aparecen los nombres de las empresas, pero usted puede estar seguro que no nos causaría ninguna sorpresa quiénes están detrás.

En resumen, se trata de un entramado de testaferros, licitaciones amañadas, tráfico de influencias, flujos ilícitos de capitales. Y una millonada de dólares.

Aunque hasta la pregunta es necia, como se decía en otros tiempos, vamos a preguntarnos:

Después de la denuncia de La Prensa ¿Alguien piensa que la Contraloría General de la República va a mover un dedo para investigar quiénes están detrás de estos negocios? Pero pensándolo bien, mejor que ni lo mueva porque siendo parte del mismo sistema corrupto lo más probable es que si se movieran sería para exonerar de toda responsabilidad a quienes, a fin de cuentas, son también sus compinches.

Ahora piense usted en las compras del ministerio de educación ¿se acuerdan de aquel negocio con las compras de zapatos? O en las compras del INSS…o las licitaciones del ministerio de transporte e infraestructura…La lista puede seguir.

El reportaje de La Prensa es un testimonio elocuente de las poderosas razones que tienen estos personajes para aferrarse al poder a sangre y fuego…

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