Municipios-2017
Nación

Gobierno aboga por “no tirar basura” y olvida construcciones de urbanizadoras en la subcuenca III

La Managua de las inundaciones

“La naturaleza nos está cobrando todos los desaciertos que hemos estado cometiendo por años con ella”, valora Jaime Incer, científico nicaragüense



Por segundo día consecutivo la ciudad de Managua colapsó debido a la fuerte lluvia que se registró el mediodía de este viernes 29 de septiembre. Las corrientes rebalsaron cauces, despegaron adoquines y ralentizaron el tráfico en la capital. Todavía a las 3:00 de la tarde había una enorme fila de vehículos que iniciaba en los semáforos del colegio Americano hasta la colonia Centroamérica.

Rosario Murillo, vicepresidenta de Nicaragua, reconoció que Managua es una ciudad vulnerable ante las lluvias y destacó la importancia de no tirar basura en los cauces ni calles, pues eso obstruye el sistema pluvial. Además, enfatizó que el Plan Maestro de Desarrollo Urbano de Managua deberá tomar en cuenta la seguridad, los desplazamientos, la comunicación y la movilidad de la ciudadanía.

“Estamos conscientes de que este es un problema bien serio, por eso hacemos planes para un futuro mejor, atender el desorden con el que hemos crecido históricamente”, afirmó la también vocera del gobierno a los medios de comunicación oficialistas, sin referirse al tema de las construcciones en la subcuenca III de Managua.

Al menos cincuenta vehículos resultaron dañados por la lluvia del jueves. Los daños del viernes aún no se han calculado. Confidencial | Cortesía

A mediados de 2008, la Empresa Nicaragüense de Acueductos y Alcantarillados (Enacal), entonces bajo la dirección de Ruth Selma Herrera, realizó varias investigaciones en conjunto con la Alcaldía de Managua, que revelaron las inadecuadas formas de construcción implementadas en la subcuenca III de la capital.

Se advirtió acerca de las graves consecuencias del despale, uso inadecuado de los suelos y mal manejo de las aguas de lluvia, potable y servidas. Además se instó a las urbanizadoras a cumplir con las leyes y normas existentes, y corregir errores de administraciones anteriores que concedieron permisos sin respetar estudios previos de suelos y reservas de agua subterránea.

A pesar de que la información tenía sustento técnico y estuvo respaldada por Enacal y la Alcaldía de Managua, y de que se promovió un debate fuerte contra el despale y la desprotección en la recarga del acuífero, no se hizo el ordenamiento territorial que recomendaron los expertos.

La subcuenca III es la principal fuente de abastecimiento de agua de la capital y cubre desde El Crucero, Ticuantepe, la zona norte de La Concepción, Nindirí y una parte del territorio de los Distritos V y VI de la Managua.

conductores se refugian de la lluvia
Varios conductores se refugian en sus vehículos en una gasolinera de Carretera a Masaya. Confidencial | Foto publicada por Elisa Picado, en Facebook

La factura de la ‘madre tierra’

La subcuenca III actualmente está afectada por el crecimiento urbanístico de la capital (se calculan 342 urbanizaciones y 117 barrios) y la debilitación de su capa vegetal en la parte más alta da espacio a que las corrientes bajen con gran facilidad y mucha fuerza, a la parte baja de la ciudad, ocasionando que los cauces se desborden, que las inundaciones sean cada vez más frecuentes, y que ocasionen grandes estragos.

Jaime Incer Barquero, exministro del Marena y reconocido científico nicaragüese, manifestó que las constantes inundaciones en la capital, con tan solo media o una hora de lluvia, son una consecuencia de no haber anticipado, mediante un estudio de impacto ambiental, las grandes construcciones de urbanizadoras y edificios, que quedan expuestos a ser anegados.

“Construcciones que últimamente han burlado cualquier legislación que pudo haber existido para prever este tipo de situaciones en zonas vulnerables. Ojalá que esta experiencia, ahora que contrariamente se han minimizado los estudios de impacto ambiental para favorecer los intereses de determinados grupos, se valore la importancia de estas investigaciones y su necesidad”, explicó el científico.

Incer Barquero afirmó que sin “necesidad de ser un mago”, podía vaticinar que este problema se seguirá repitiendo si no se toman las medidas correspondientes para frenar las construcciones desordenadas en la capital. También se refirió a la importancia de que el Plan Maestro de Desarrollo Urbano de Managua tome en cuenta los fenómenos naturales y las condiciones de la subcuenca III, al momento de ampliar vías o realizar más construcciones.

“No existe un ordenamiento planificado de la cuenca Sur de las Sierras de Managua, que es la zona más baja. Cualquier edificación que se haga está expuesta a sufrir los embates de cualquier aluvión y si a eso se agrega la suciedad y la falta de educación ambiental, aquí el terreno seguirá listo para seguir recibiendo las fuertes corrientes”, estimó el exministro de Marena.

Incer Barquero recomendó que se frene todo desarrollo hasta que no se corrija el problema que viene desde arriba, pues de continuar con cualquier proyecto sin tomar en cuenta los estudios de impacto ambiental, van a continuar las inundaciones y esto puede cobrar vidas.

“La naturaleza nos está cobrando todos los desaciertos que hemos estado cometiendo por años con ella”, advirtió el especialista.