En California más del 78 % de los latinos votará por Clinton

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En la costa oeste de Estados Unidos, la ciudad de Los Ángeles, en California, es la zona con más habitantes de origen latino. Aquí, hay 5.8 millones de hispanos y el 84 % de ellos pueden votar en las elecciones del próximo ocho de noviembre.

De los 391 mil nicaragüenses viviendo en Estados Unidos, el 29 % residen en California, repartidos entre San Francisco y Los Ángeles, según los datos del Centro de Investigación Pew.

El estado de California ha sido un bastión del partido demócrata desde la victoria presidencial de Bill Clinton en 1992. Ahora, en estas elecciones, la esposa de Clinton, Hillary, con más de 30 años de experiencia política, compite con el candidato republicano, magnate y estrella de televisión, Donald Trump.

Según los datos recabados por la firma Latino Decisions, más del 78 % de los latinos californianos (que son además el 28 % de la población del estado) votarán por Clinton en estas elecciones. En su mayoría se trata de comunidades de origen mexicano, que ante los ataques de Trump han decidido volcarse en las urnas, en protesta.

La retórica racista de Trump, en la que ha llamado a los mexicanos “criminales y violadores” ha despertado a muchos latinos a participar en actividades políticas. “Prevemos que el número de votantes será a niveles mucho más altos que en las elecciones anteriores. Todo eso tiene que ver con la campaña y sus declaraciones contra los mexicanos”, explica Adrián Pantoja analista de Latino Decisions y profesor de política en Pitzer College.

Y aunque Trump no es muy popular en el ámbito político, sigue siendo una celebridad. Hasta hace poco ostentaba una estrella en el paseo de la fama de Hollywood, donde se colocan los nombres de los artistas más representativos del espectáculo. Hace menos de una semana uno de sus detractores la destruyó y colgó el video en redes sociales.

Sin embargo, a Trump todavía le queda un imitador en el paseo de la fama. Un actor que todos los días se coloca en el famoso paseo y a cambio de dinero se presta para posar con los turistas con varios carteles, que muestran las frases más célebres del candidato republicano.

“Trump es un patán”

A unos minutos de la zona turística, vive Alba Guerreiro, una nicaragüense que tiene más de 30 años de vivir en Estados Unidos. Casada con un cubano, su familia maneja una guardería y ya tienen más de 25 años de trabajar en el cuido de infantes.

JSX08. NUEVA YORK (EE.UU.), 31/10/2016.- Un hombre caracterizado como Donald Trump participa en la edición 43 del Desfile de Halloween de Greenwich Village hoy, lunes 31 de octubre de 2016, en New York (EE.UU.). EFE/JASON SZENES
Un hombre caracterizado como Donald Trump participa en el Desfile de Halloween de Greenwich Village, en New York (EE.UU.). EFE/JASON SZENES

Guerreiro tiene tres hijos, y es muy activa en su comunidad. Participa en algunas actividades del partido demócrata y en estas elecciones votará por Hillary Clinton, pues considera a Trump un “patán”.

“Yo pienso que es una persona antagónica, prepotente, es un vulgar. Él es muchas tapas, por eso yo le digo Donald Trompa porque él habla mucho pero poco va a responder”, asegura Guerreiro.

A esta nicaragüense le molesta que el candidato republicano sea tan soez al referirse a las mujeres y manifiesta que además, muchos de los datos que él da en sus discursos no corresponden con la realidad.

“La primera vez que oí lo que dijo de las mujeres sentó mucho enojo y rabia. Es un hombre que a las mujeres las denigra, para él todo mundo está por debajo de él. Su enfoque de negocios es crecer y hacer dinero a costillas de quien sea. Él habla mal de China, pero hace negocios con China. Él habla de que los ilegales vienen a ser un costo para el país, pero muchos de ellos pagan sus impuestos”, dice la nicaragüense.

Una campaña sucia

El apoyo latino a Trump en California es menos del 12 % del electorado, pues la población republicana asegura que le es imposible votar por un candidato que haya agredido abiertamente a los mexicanos. Muchos se han acercado a la candidata Clinton y otros como el expolicía y expresentador de televisión Roberto Argüello, dicen que no tienen por quién votar. Él asegura que será hasta el último minuto que decida quién es “el menos malo”.

Desfile de Halloween en New York
Fotografía de un participante caracterizada como Hillary Clinton (d) en el Desfile de Halloween de Greenwich Village en New York. EFE/JASON SZENES

“Estoy entre guatemala y guatepeor. Tengo que ver quién es el que posiblemente sea menos dañino para el país. Los dos son dañinos y es increíble la cantidad de repulsión para ambos”, dice Argüello.

Según el expresentador de televisión, de padre nicaragüense, siempre ha simpatizado con los republicanos conservadores, pero para él esta campaña política ha sido la más sucia de la historia de Estados Unidos. A juicio de Argüello, aunque la candidata Clinton “no reúna buenas credenciales para ser presidenta”, será ella y no Trump quien gane las elecciones.

“Te apuesto que va a ganar Hillary porque la mayoría votan por emoción no por averiguar a fondo quién es quién y esta señora tiene ‘engatusada’ a media humanidad aquí en los Estados Unidos y el Trump es otro que solo disparates. Ojalá alguien hubiera tenido las mismas agallas que él para tirarse a la presidencia”, manifiesta el expolicía.

 

 

Antes y después de Trump

Hilda Solís es supervisora del condado de Los Ángeles y exsecretaria de Trabajo en el primer mandato del actual presidente Barack Obama. Hija de un mexicano, y de madre nicaragüense, Solís rechaza los ataques en contra de los migrantes mexicanos que lanzó Trump.

“Yo los siento muy personalmente como una ofensa muy grande, al igual que mucha de la comunidad latina, mexicana y nicaragüense. Mi mamá que es nacida en Nicaragua y ya tiene mucho tiempo de vivir aquí, siempre me pregunta: –¿Mija’, cómo puede ser que este hombre se va a lanzar a ser presidente, cuando no tiene la preparación, la ética, la integridad, no tiene la capacidad para ser un líder para la nación?”–, relata Solís

Hilda Solís y Hillary Clinton. Cortesía Adam Schultz
Hilda Solís y Hillary Clinton en un evento en Los Ángeles. Cortesía: Adam Schultz

 

La exsecretaria del Trabajo ha sido una de las principales impulsoras de la campaña de Clinton en su ciudad y ha organizado eventos en los que ha participado la candidata demócrata.

“Yo veo que ella tiene la capacidad para negociar, incluso con el partido contrario, por eso la apoyó. Sé que seguirá con los programas de Obama. Me tocó trabajar con ella en varias ocasiones. Yo sé que cuando ella gane pondrá a personas latinas en varios puestos clave”, declara Solís.

Para el expresidente del senado californiano y analista político de origen mexicano, Fabián Núñez, si Clinton gana tiene que reconciliar a un país que se ha quedado polarizado por causa de Trump.

Núñez, experto en campañas políticas y exdirector de la campaña de Clinton en 2008, asegura que lo más peligroso del magnate republicano es el impacto de su discurso en algunos sectores de la población norteamericana, aún después de las elecciones.

“Es una retórica muy negativa. Los mismos grupos como los Ku Klux Klanes en este país, que creen en la supremacía blanca, han vuelto a salir y ven a Trump como su líder. Ha despertado a un gigante que ha estado, no dormido, pero que no ha querido enseñarse, y que ya está una vez más reapareciendo”, alerta Núñez.

A la nicaragüense Guerreiro, ese odio entre razas es lo que más le preocupa, si Trump llegase a erigirse como presidente. En su guardería, Alba ha cuidado a niños de todas las nacionalidades, y una de las cosas que más le gusta de Estados Unidos es la multiculturalidad.

“Se va desatar una guerra como lo que vivió Estados Unidos con la guerra del ‘South’. No va a haber tolerancia de parte de los del grupo de Trump y uno se va a sentir resentido, enojado a que vengan estos prepotentes a querernos hacernos de menos. Nosotros también aportamos al país, trabajo duro y nunca he sido una carga pública”, expresa Guerreiro.

La esperanza en el nuevo gobierno

En la ciudad de Whittier, a más de una hora del centro del condado de Los Ángeles, vive la educadora nicaragüense Irella Pérez, superintendente de educación en el distrito El Monte. Activista en su comunidad, participa en varias iniciativas sobre educación y arte.

Activistas se manifiestan contra el virtual candidato presidencial republicano, Donald Trump, afuera del Centro de Convenciones de San Diego, California. EFE/David Maung.
Activistas se manifiestan contra el candidato presidencial republicano, Donald Trump, afuera del Centro de Convenciones de San Diego, California. EFE/David Maung.

Llegó a Estados Unidos de 15 años de edad, y ahora es madre de cuatro niños. Ella asegura que simpatiza con el partido demócrata por que tienen entre sus valores la justicia social. Ella ya ejerció su voto adelantado y lo hizo en favor de Hillary Clinton.

“Hilary nos menciona que va a trabajar con la mujer, con las familias, con los niños, con todos los niveles económicos. Y Trump es una payasada. Bueno, ¿de qué habla? No habla de nada más solo de su racismo, su odio, su prejuicio. Es peligroso y va a ser peligroso”, insiste la doctora en educación.

Para Pérez, estas elecciones son sumamente importantes, para Estados Unidos y para todo el mundo, por que quién sea escogido para ser presidente estará en el poder durante los próximos cuatro años, e inclusive ocho, si intenta reelegirse.

“Estas elecciones son para elegir al líder del mundo libre. Es alguien que nos va a gobernar y puede trascender a la próxima década. Tiene que ser una persona capacitada, que tenga la ética y moral. No podemos poner el futuro de nuestra generación, de nuestra juventud, de nuestros niños, de todos los ciudadanos americanos en manos de un bufón”, sentencia la educadora.

El campo de batalla: los estados “vaivén”

El sistema electoral de Estados Unidos funciona de tal manera que no necesariamente quien reciba más votos es quién ganará la elección. Existen cuotas repartidas en los 50 estados, que dan a cada uno un valor distinto, según su valor poblacional. Estados grandes como California y Texas son más importantes pues tienen mayor puntaje. El candidato ganador debe lograr al menos 270 votos electorales de los 538 de todo el país. Las encuestas señalan que Clinton posee en estos momentos 259 y Trump 164. Los demás se encuentran indecisos.

En California todo apunta a que Clinton ganará arrolladoramente, pero en otros estados como Nebraska, Kansas y Luisiana, el voto duro republicano se mantiene a favor de Trump.

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Donald Trump y Hillary Clinton, candidatos a la presidencia. Foto: EFE

 

El verdadero campo de batalla en estas elecciones se dará en los llamados estados “vaivén”, en los que además, el voto latino podría hacer una diferencia sustancial. Según la firma Latino Decisions, Arizona, Nevada, Texas, Nuevo México, serán claves para dilucidar quién ganará en esta elección. Estos lugares tienen altas concentraciones de población latina, producto de su proximidad con México.

“En este momento, todo el mundo está anticipando una fuerte victoria de Hillary Clinton. Algunas personas están hablando de un porcentaje de votos superior al margen requerido. En estados que en el pasado han sido republicanos como Arizona, tal vez incluso Georgia, hay una posibilidad de que haya suficiente cantidad de votantes allí a los que no les gusta Donald Trump, y ya se está diciendo que se tal vez los demócratas podrían ganar esos estados”, explicó el analista Pantoja. “La victoria de Hilary Clinton está casi garantizada”, sentenció.

Sin embargo, para el político demócrata Núñez todavía existe una posibilidad de que Trump gane, pues su discurso se ha centrado en las últimas semanas en dividir al electorado independiente. Este experto en campañas electorales, teme que Trump pueda dar una sorpresa.

Según Núñez, Trump quiere restarle votos a Hillary al empujar a los independientes a votar por los otros dos candidatos de esta contienda, que son Gary Johnson, del Partido Libertario y Jill Stein, del Partido Verde. Estos dos candidatos juntos, apenas alcanzan en las encuestas entre un 8 y un 10%, sumando a ambos partidos.

“Él ya tiene su voto duro a nivel nacional que es de un 40%, y él ha hecho lo contrario de lo que típicamente hacen los republicanos, que buscan como atraer a la gente más de centro. Trump se ha ido más extremo hacia la derecha. Su estrategia es ganar ese 40% del voto, pero ser tan negativo contra Hillary que los independientes voten por los otros dos candidatos que van en esta elección. Vamos a suponer que el apoyo a ellos dos brinque al 13%, quitándole 4 o 5 % a Hillary, entonces ya no más quedaría el 37% del voto para Hillary, quiere decir que Trump gana en un escenario así”, comenta Núñez.

Siga nuestra cobertura. Aquí la primera y la segunda entrega de nuestro especial: Voto nica en EE.UU.

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