Política

Téllez: destrabar el tranque de la negociación y preparar reforma electoral

La reforma debe “abrir el sistema político”

Ortega aferrado al poder

Propone establecer “el principio de suscripción popular a todos los niveles”, municipal, departamental, nacional, y alianzas



El 18 de junio, la dictadura de Daniel Ortega y Rosario Murillo impuso un nuevo tranque en la negociación con la Alianza Cívica, al incumplir los acuerdos firmados a finales de marzo, para liberar a todos los presos políticos y restablecer las libertades democráticas.

En una entrevista en el programa Esta Noche, la comandante guerrillera y dirigente del Movimiento Renovador Sandinista, Dora María Téllez, analizó el nuevo escenario político.

El incumplimiento del régimen ¿es una señal de endurecimiento? ¿Está Ortega trazando un camino de una posible nueva oleada de represión o de mayor cierre de los espacios políticos?

Esa es su situación crítica. El pueblo nicaragüense tiene una decisión de resistencia, y la comunidad internacional tiene una decisión de sanciones y de seguir aislando al régimen.

Ortega tiene dos caminos: o se sienta en la mesa de negociaciones con toda seriedad a cumplir los acuerdos que ha tomado, y avanzar en los que hacen falta, incluyendo las elecciones adelantadas y una reforma electoral seria, que permita elecciones incluyentes y justas, y transparentes; o simplemente toma un camino del paria, que es intensificar la represión, convocar unilateralmente a un grupo de partidos políticos zancudos para una reforma electoral unilateral y tratar de mostrar eso como grandes avances. Necesitaría partidos políticos cómplices, (los) tiene, pero la OEA ya dijo que no va a ser cómplice de una reforma electoral unilateral, nadie va a creer esa reforma unilateral.

De manera que Ortega se enfrenta a su problema de siempre, no tiene ninguna credibilidad, y como no tiene credibilidad, la economía del país no se va a reactivar, y la crisis política no va a resolverse, y no va a poder frenar las sanciones internacionales porque no tiene credibilidad.

Entonces, su única credibilidad puede ser si cumple los acuerdos estrictamente, y eso implica sacar de la cárcel a las 85 personas que están ahí todavía, anular los procesos de los presos políticos, cesar la represión y cumplir los acuerdos de derechos y garantías, la devolución de propiedades, la libertad de expresión, la devolución de propiedades confiscadas a los medios de comunicación, eso es lo único que le queda, no tiene otro camino.

En esa mesa de negociación, que en este momento está en crisis, ¿hay un punto intermedio para que las partes puedan volver a negociar, cumplir el acuerdo, y retomar los temas que no se han discutido, sobre el adelanto de elecciones y reforma política?

Bueno, es que nada avanza si no hay cumplimiento de acuerdos. Lo intermedio es que cumpla los acuerdos. Que haya libertad de movilización, que cese la represión. Fíjate bien que el acuerdo de derechos de los nicaragüenses, la última línea decía que comenzaba a aplicarse desde el momento de la firma. ¿Cuánto tiempo ha pasado después de esa firma de los Ortega-Murillo sobre ese acuerdo? Varios meses. Entonces, aquí no estamos para estarle dando a Ortega tiempo para que respire.

¿Tiene la Alianza Cívica, el movimiento político Azul y Blanco, una propuesta concreta de reforma electoral, para despejar el gran tranque de las elecciones anticipadas y poder formar una coalición política nacional?

Sí, hay varias propuestas de reforma. Todo el mundo sabe por dónde tiene que arrancar una reforma electoral. Hay que limpiar el Consejo Supremo Electoral, no se puede hacer elecciones con esos magistrados que se han robado varias elecciones, es básico.

En segundo lugar, hay que desorteguizar todas las instancias electorales departamentales y municipales; hay que eliminar los cargos que fueron inventados, esos coordinadores de Centros de Votación; hay que someter a sorteo la integración de las Juntas Receptoras de Votos; hay que garantizar una acreditación de los fiscales adecuada; hay que tener un padrón limpio, actualizado, verificado, en el que se eliminen las dieciocho, veinte, treinta cédulas que ha repartido Daniel Ortega a sus simpatizantes; hay que establecer un mecanismo de transferencia de la información de las actas y conteo del voto que sea eficiente, que sea en tiempo real, que los resultados sean en tiempo real. Esas son cosas que están clarísimas.

Si mañana hay una propuesta de coalición nacional, ¿debe basarse en los partidos políticos existentes? ¿Se puede abrir el sistema político en la reforma electoral?

Uno de los temas más importantes de la Ley Electoral es la participación política, y aquí la cosa es bien simple, si queremos unas elecciones transparentes, incluyentes, eso significa que hay que abrir las puertas de par en par a las posibilidades de participación de la ciudadanía en estas elecciones, y arranco yo por la suscripción popular en todos los niveles: municipal, regional, departamental, y nacional.

¿Se podría hacer una alianza nacional, basada en el principio de la suscripción popular?

Perfectamente, puede ser una gran coalición nacional que se inscriba como un movimiento de suscripción popular. Pero también la reforma tiene que tomar en consideración la posibilidad de que se construyan alianzas que tengan su propio nombre, su propia bandera. La Ley Electoral actual no lo permite. Y también la ley debe establecer la posibilidad de que formen partidos políticos, los que quieran formar partidos políticos, con facilidad, porque la ley actual te convierte en enorme calvario formar un partido político, para después quedar en manos de los bandoleros que han estado en el Consejo Supremo Electoral.

Yo creo que la reforma, para ser incluyente, tiene que ampliarse, desde una conformación fácil de partidos políticos, hasta la suscripción popular que permita organizar una gran coalición de fuerzas, que sea democrática, que sea incluyente, y que convoque a todos los nicaragüenses para enfrentar a los Ortega-Murillo en una elección limpia, transparente, y correctamente organizada.