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La trama policial del “Viper” y compañía está repleta de contradicciones

Un secuestrado que aparece preso como líder de banda, un desaparecido al que encargaron asesinar a monseñor Báez y otros enredos en acusación policial

La madrugada del dos de junio, según la Policía, Ezequiel Leiva persiguió, asaltó y asesinó al ciudadano estadounidense Sixto Henry Vera, en Managua. Dice la Policía que Leiva también incendió dos vehículos y dejó el cuerpo de su víctima sobre la pista de Rubenia.

Pero Gamaliel Leiva reclama que su hijo no pudo cometer esos delitos porque, ese día, a esa hora, estaba en coma e internado en el Hospital Salud Integral. El joven de 26 años fue herido de bala en el costado izquierdo el 28 de mayo, durante un enfrentamiento entre estudiantes, turbas y policías en el sector de la Universidad Nacional de Ingeniería (UNI).

Gamaliel asegura que su hijo fue intervenido en el Hospital Vivian Pellas, pero luego fue remitido al Hospital Manolo Morales. El joven, por temor, prefirió ser atendido en los “hospitalitos de emergencia” instaurados por los estudiantes. “Como él no tuvo la atención médica adecuada se complicó, tenía una infección”, explica Gamaliel. El 31 de mayo fue internado en el Hospital Bautista y después transferido a Salud Integral donde “lleva tres cirugías”.

Gamaliel Leiva Mendoza
Gamaliel Leiva Mendoza exigió al Gobierno esclarezca la investigación que involucra a su hijo en grupo delincuencial. Confidencial / Cortesía

Según una constancia emitida por este centro médico, Ezequiel llegó “en muy delicadas condiciones de salud, fue intervenido quirúrgicamente ese mismo día e ingresado en Unidad de Cuidados Intensivos”.

Antes de las protestas que iniciaron en abril, él estudiaba un técnico en refrigeración y “vendía zapatos deportivos”, afirma su padre. “Se metió de lleno con el grupo de los estudiantes” y apoyaba en la “organización” de la Universidad Politécnica, dice.

“Están buscando cómo someter a las personas que saben que han estado en las marchas o que andan dirigiendo, la Policía sabe que él estaba dirigiendo ese grupo en la Upoli, ellos van a tratar de involucrar a todos estos jóvenes en todo crimen que aparezca por ahí”, sentencia.

El Viper, ¿una banda o una persona?

El seis de junio, la Policía Nacional presentó, en conferencia de prensa, a una banda que desde el 18 de abril supuestamente se dedicaba al crimen organizado, narcotráfico, terrorismo y asesinatos, entre otros delitos. El organigrama revelado por la institución, coloca como cabecilla del grupo a Cristhian Mendoza, alias “Viper”, a quien su familia reportó como desaparecido, luego que fuera “secuestrado por paramilitares” el 26 de mayo en el barrio El Riguero, junto a Kennett Romero, alias “El Rasta”. Él era el “encargado de informática” y ayudante del “Viper”.

La “estructura delincuencial”, que según las autoridades policiales responde al nombre de “Viper” y fue desarticulada el 31 de mayo, presuntamente es organizada por Félix Maradiga, director del Instituto de Estudios Estratégicos y Políticas Públicas (Ieepp).

Vincularlo al crimen organizado persigue “desmoralizar a las personas que han salido cívicamente a las calles”, “manchar el movimiento” e “inmovilizar a las personas que hemos tenido algún tipo de participación en la protesta. Los que teníamos voces críticas somos víctimas de acoso, de persecución”, dijo el académico al enterarse de la acusación.

El grupo delincuencial es, de acuerdo a la Policía, responsable del asesinato del joven Keller Pérez Duarte, cuyo cuerpo apareció el 26 de mayo en la Cuesta El Plomo. También está detrás del robo de una camioneta, el incendio de varias infraestructuras públicas y de vehículos en Managua, y de saqueos en establecimientos comerciales.

En esta organización, Ezequiel Leiva, alias “El Ocho”, figura como el líder de una pandilla del barrio 8 de marzo y dirige fuerzas de choque integradas por más de 20 personas. Según una confesión de Cristhian Mendoza, grabada por la Policía, el grupo de Ezequiel tenía armas de fuego, morteros y motos.

“Él es creyente de la fe, él no es ningún delincuente, presenté las pruebas que su récord de policial lo tiene limpio”, sentencia el papá de Ezequiel.

“El Rasta” y el supuesto intento de asesinar a obispo Silvio Báez

A diferencia del “Viper”, su supuesto “ayudante personal”, Kennett Romero, fue liberado luego de permanecer secuestrado durante varios días. La noche del ocho de junio circuló en las redes un video donde el joven relata las torturas que sufrió por parte de sus captores.

Según él, se integró a la lucha el 25 de abril, llevando víveres e insumos médicos a la Upoli. Cristhian lo reconoce porque Kennett antes reparaba celulares. El “Viper” le pide que “ayude al movimiento” con la parte informática y le nombra administrador de una página donde publican noticias sobre los ataques al recinto.

El 24 de mayo “por discusiones internas de la directiva, decidimos partir (de la Upoli), sin saber que el 26 estando en una pulpería, a media cuadra de mi casa de habitación, íbamos a ser secuestrados por personas armadas”, relata en la grabación.

De acuerdo a su testimonio, sus captores, andaban en camionetas Hilux y con pasamontañas para ocultar su rostro. Él y Cristhian fueron golpeados y trasladados a la Dirección de Auxilio Judicial, pero luego trasladados en un microbús a un sitio indeterminado. “Una vez estando en ese lugar empezó un calvario para nosotros”, admite el joven.

Kennett asegura que pasó dos días de tortura, psicológica y física, “para que confesara algo que no había cometido” y firmara una declaración en la que incriminaba a “varias personas”, entre ellas a Félix Maradiaga “a quien yo no conozco y estoy seguro que Viper no lo conoce y que todo lo que están diciendo de ese señor (Félix Maradiaga) es falso”, sentencia. Él, afirma, grabó su confesión mientras le apuntaban con fusiles AK y después le dieron un celular a través del que, presuntamente, le llamarían para darle la orden de “ejecutar” a monseñor Silvio Báez.

Según Kennett, eran tres sus secuestradores, cada uno respondía a un seudónimo. Luego logró identificar a uno, que según él, es el Comisionado Mayor, Luis Alberto Pérez Olivas, jefe de la Dirección de Auxilio Judicial. Fue él quien le orientó ejecutar al obispo auxiliar de Managua, confiesa el joven en el video. “Jamás olvidaré su rostro en mi vida”, sentencia antes de agregar que el grupo delincuencial “El Viper” es un montaje de la Policía y que pide a organismos internacionales que le den acompañamiento a su caso.

De acuerdo a la Policía, Kennett es un prófugo de la justicia, con orden de captura.

Estudiante de la Upoli: “Una trama de la Rosa de Guadalupe”

El “Viper”, de 25 años, era estudiante de tercer año de Ingeniería en Sistemas y trabajó como inspector del Ministerio de Transporte e Infraestructura (MTI) reveló su familia. El Movimiento Estudiantil 19 de abril, que hasta este sábado permanecía atrincherado en la Upoli, se ha desmarcado de “Viper” y denuncia que lo consideraban un infiltrado.

“La UPOLI siempre lo trató como infiltrado porque sabíamos que lo era. Nosotros no tenemos nada que ver con ese hombre ni con ese guión sacado de la Rosa de Guadalupe, nos quieren manchar el movimiento”, asevera Edwin Carcache, miembro del grupo.

Cristhian y Kennett fueron acusados por la Fiscalía de asesinato agravado en perjuicio de Keller Pérez. Junto a él figuran otros cuatro jóvenes.

El Ministerio Público no señaló a Ezequiel Leiva, ni a Félix Maradiaga por este delito.

“Como ser humano yo tengo temor, estos paramilitares en cualquier momento te caen en una casa y te matan. Si algo sucede, o le sucede a mi familia, o a mi hijo o a mí, aquí no hay más culpable que los mismos que están en el Gobierno”, advirtió el padre de Ezequiel.

El director del Ieepp, por su parte, denunció en su cuenta de Twitter, que la Policía Nacional ya hizo pública una orden de captura en su contra “y estarán esperando mi llegada al país para hacerla efectiva”.

Él, que se encontraba en Washington participando en una serie de actividades en el marco de la 48 Asamblea General de la Organización de Estados Americanos, regresa a Nicaragua el lunes 11 de junio.

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