Nación

Temporal evidencia la inexistencia de planes para evitar inundaciones o deslizamientos

Cinco muertos y 3050 viviendas afectadas por las lluvias

Inundaciones Titpitapa

"Llevan a la gente al albergue, y cuando deja de llover, los regresan a sus casas. Nunca han resuelto nada", reclama habitante de Tipitapa



La casa de Marlon Dávila, habitante del barrio Mánchester, en Tipitapa, Managua, se inundó en menos de tres horas. El cauce que está a cien metros de su vivienda se desbordó, se “comió” la calle y casi se “traga” la pequeña casa de madera y láminas de zinc, en la que vive junto a su esposa y sus tres hijos. El viernes y el sábado, tuvo que estar “ojo al cristo” para proteger lo poco que tiene.

Según el Sistema Nacional para la Prevención, Mitigación y Atención a Desastres (Sinapred), el temporal lluvioso causó daños a nivel nacional en 3050 viviendas y afectó a 3123 familias.

Según la información preliminar, cinco nicaragüenses murieron: Yerlin Castro Duarte, en Jinotega; Marvin Guido y Juan Urbina, en Boaco; el pescador Jefferson Flores Díaz, de 23 años, cuyo cuerpo fue encontrado frente a las costas de Mechapa, en Chinandega, e Imer García, arrastrado por las corrientes del río Las Quebradas, en Siuna, cuando se dirigía hacia Peñas Blancas, de donde era originario.

Albergue Tipitapa
Más de veinte familias fueron trasladas a un albergue en la Iglesia Bautista, del barrio Mánchester, en Tipitapa. Recibieron granos básicos y colchonetas para poder dormir. Maynor Salazar | CONFIDENCIAL

Tipitapa, el municipio más afectado

En el departamento de Managua, el municipio de Tipitapa fue el más afectado. El Sinapred registró un total de 1269 personas albergadas en centros educativos e iglesias evangélicas. El Mánchester fue uno de los barrios con mayores daños. Las calles quedaron destruidas y en algunos sitios se formaron “lagunas” que imposibilitaron el paso de los ciudadanos.

Las casas de láminas de zinc, plástico y madera, quedaron inundadas, y algunas colapsaron debido a las fuertes corrientes. Dávila afirmó a CONFIDENCIAL que cuando llueve más de dos días, el barrio se transforma en una especie de río, hasta que cesan las lluvias.

Los días más críticos fueron el viernes y el sábado. El agua llegó hasta las rodillas y muchos pobladores tuvieron que abandonar sus casas para ir a un albergue. En el Mánchester, los pastores de tres iglesias evangélicas habilitaron las infraestructuras para que los pobladores pudieran estar a salvo de las corrientes. Los secretarios políticos del Frente Sandinista de este caserío, trasladaron a los ciudadanos hasta ese lugar. La esposa y los tres hijos de Dávila se marcharon. Solo él decidió quedarse en su casa.

Inundaciones Tipitapa
Marlon Dávila, habitante del barrio Mánchester en Tipitapa, fue afectado por el temporal lluvioso que afectó el país durante cinco días. Maynor Salazar | CONFIDENCIAL

“Si yo dejo la casa sola, los ladrones se me llevan todo. Además, siempre hacen lo mismo (el Gobierno). Llevan a la gente al albergue, y cuando deja de llover, los regresan a sus casas. Nunca han resuelto nada”, aseguró Dávila.

Ana Ordóñez, habitante del mismo barrio, coincidió con Dávila, y denunció que al alcalde de Tipitapa, César Vásquez Valle, nunca le ha importado el Mánchester, pues de ser así ya “hubiera hecho algo” para resolver el problemas de todas las familias afectadas por las inundaciones.

“Es feo estar en un albergue. A mi se me metió el agua a la casa, a los cuartos, pero ahí pasamos todos estos días abriendo zanjas y sacando el agua. La gente que perdió sus casitas se fueron para allá, pero en cuanto salga el sol y deje de llover, las van a sacar y van a regresar, porque así ha sido siempre”, refirió Ordóñez.

Kathia Castillo, tiene ocho años de vivir en el Mánchester, al igual que Ordóñez y Dávila, sufrió serias afectaciones debido a las lluvias y el desborde del cauce. Su casa quedó inundada y su letrina se rebasó. No aceptó ir a los albergues porque “solo vamos a perder el tiempo”. Esta mujer de 29 años, que vive con su esposo y sus tres hijos, explicó que lo único que hace el Gobierno municipal cuando suceden inundaciones, además de ofrecer albergues, es regalar paquetes de comida e inyectar a los niños y adultos para evitar enfermedades.

Cauce Mánchester
Las familias del barrio Mánchester, en Tipitapa, denunciaron que todos los años un cauce se rebalsa y por eso se inundan las casas. Maynor Salazar | CONFIDENCIAL

“Yo no digo que esto no sea bueno, pero esas son solo cosas que hacen por el momento. Aquí no sucederían inundaciones si ya hubieran construido un buen cauce, o si las calles estuvieran pavimentadas. Hace un año mandaron una maquinaria a abrir el cauce, porque estaba más para acá y no donde está ahora, pero eso fue todo. Escuchamos que había plata para hacerlo mejor, pero pues quién sabe”, denunció Castillo.

No hay plan de contingencia

Vicenta Cruz Méndez, habitante del barrio Mánchester, estuvo desde el sábado en el albergue ubicado en la Iglesia Bautista. Dijo que su casa fue destruida por las corrientes y no pudo rescatar la mayoría de sus muebles y enseres.

“Yo soy madre soltera, y solo vivo con mi chavala y dos niños y un varón. Ahora que no tenemos nada pues estamos preocupados porque no sabemos para dónde nos van a mandar cuando pasen las lluvias. Donde estaba mi casa ahora está inundado”, contó angustiada Cruz Méndez.

Esta mujer de 45 años explicó que es la primera vez que su casa termina en ruinas producto de las corrientes provocadas por las fuertes lluvias. Sin embargo, expresó que en inviernos anteriores, su vivienda igual se inundó y afirmó que nunca conoció de un plan que ayude a solucionar el problema.

“Yo quiero que el Gobierno me ayude con mi casita. Yo sé que ya no puedo volver porque sino me va a pasar lo mismo. Quiero que me escuche el alcalde, el presidente”, manifestó Cruz Méndez.

En este albergue, el encargado de llevar el conteo de ciudadanos atendidos es el secretario político del Frente Sandinista, Jorge Calderón. Un hombre de lentes, barba cerrada y que a nuestra llegada, no dudó en facilitarnos información. Expresó que trabajaban siguiendo orientaciones del alcalde y del Gobierno, y hasta ahora tenían la situación “bajo control”.

El secretario político insistió durante la entrevista en recordar las bondades del Gobierno y lo activo que ha sido cuando se presentan este tipo de situaciones en el barrio. Sin embargo, no informó los planes de la comuna sobre soluciones y prevención de afectaciones en este tipo de situaciones.

—¿Cuál es el plan que tienen ustedes y la Alcaldía de Tipitapa después de que cesen las lluvias?

—Esta situación, ninguno esperaba esto. Los compañeros que te han dicho que las calles siguen igual, aquí año con año se reparan esas calles. El año pasado se metió una maquinaria que costaba la hora 120 dólares, para tratar de solucionar el problema del cauce, pero llegamos a un área que esa máquina no podía moverse para sacar tierra y no se continuó.

—¿Las personas continuaron en riesgo?

—¿Por qué no se sigue haciendo? Porque esa área estaba onda. Y otro de los problemas que se nos ha venido dando, es que muchos de los habitantes iban al cauce a botar la basura. Les decimos que eso nos acarrea perjuicio y principalmente los que viven a la orilla del cauce.

—Los ciudadanos piden que mejoren el cauce. ¿Cuál es la propuesta de ustedes para solucionar este problema?

—La propuesta que nosotros vamos a hacer, es la reparación de ese cauce, pero por otro lado explicaba a las familias de que en estos momentos no lo podemos hacer. No se puede meter la maquinaria porque se va a quedar pegada. Entonces tenemos que esperar un espacio que esté seco para poder hacerlo. En el aspecto de las calles, lo mismo, no podemos meter maquinaria porque se puede dañar la calle con este tiempo.

—Pero usted dijo que año con año se reparan esas calles. ¿Entonces por qué sigue todo igual?

—Son situaciones que se dan en todo lugar. Con el invierno y el trajín de los vehículos, de camiones cargados con piedras. Estos camiones tienden a destruirnos las calles cuando entra el invierno. Se reparan en el verano, y en el invierno con la entrada de estos camiones, se desbaratan.

—¿Y por qué no se ha mejorado este problema si ocurre en todos los inviernos?

—Te repito. Esta es una situación que nadie la esperaba.

—Pero la población dice que año tras año, cuando hay fuertes lluvias, sucede lo mismo.

—No hermano. No es cierto. Siempre vayamos a dónde vayamos, va a haber alguien que te va a decir lo que quiere. No nos vamos a oponer, cada quien tiene derecho a opinar lo que mejor se le venga en gana.

—Entonces ¿cuál es el plan que tienen los CPC y la Alcaldía con este barrio?

—Seguir trabajando. Seguir mejorando. El asunto de las calles, del cauce, hay muchos programas para este barrio que estaban programados para este año, y que no se realizaron por la situación de los tranques.

—Pero el año pasado no había tranques. De hecho ahora ya no hay tranques

Pero se trabajó.

—¿Entonces por qué se dañaron las calles y por qué las casas otra vez se inundaron? ¿El plan municipal no ha funcionado en todos estos años?

—No es eso. Lo que tenemos es una situación que se nos ha dado. Tenemos allá arriba las arroceras, y cuando llueve abren las compuertas y por eso se inunda. Pero se está trabajando en eso.

Los ciudadanos que conversaron con este medio de comunicación, confesaron que la inexistente disposición del Gobierno municipal para resolver sus problemas y evitar con planes efectivos, inundaciones o deslaves, sumado a la delincuencia, es la principal preocupación que tienen en estos momentos.

Albergue Tipitapa
Albergue en la Iglesia Bautista, del barrio Mánchester, en Tipitapa. Maynor Salazar | CONFIDENCIAL

Despertar inundados

Aura Sáenz, quien tiene tres años de vivir en Villa Japón,Tipitapa, y además fue afectada por las lluvias, manifestó que durante el tiempo que tiene de habitar en este sitio, la municipalidad no se ha interesado por mejorar las calles de su barrio ni el drenaje de las aguas.

Sáenz trabaja en Managua de lunes a viernes. Vive con su hija de doce años en su vivienda, y la mañana del sábado despertó asustada, pues su casa estaba completamente inundada. Su letrina colapsó y tuvo que sacar, con ayuda de unos baldes, el agua.

“Aquí habitamos como cincuenta familias, o más creo. Por lo menos en mi caso como mi casa está un poco baja con la calle, pues toda el agua se me viene y como ni cunetas ni alcantarillas tenemos, me pasó lo que usted ve. Todo está inundado, y eso que todavía hay agua en mi cuarto”, relató Sáenz

Ermen Adrián Otero, habitante de este barrio, explicó que solo en una ocasión una maquinaria pasó “reparando la calle”, no obstante, esto no resultó, pues al siguiente invierno nuevamente tuvieron el mismo problema.

“Aquí dijeron que venía un proyecto para reparar esta calle, hace rato si que nos dijeron eso, pero vea usted que nada que vienen. El alcalde ni se aparece. Solo vino cuando inauguraron esa parte de la carretera que va hacia Malacatoya, pero después se montó en su camioneta y se fue”, dijo Otero.

Los lugareños expresaron que todos estos problemas podrían evitarse, si el Gobierno o la municipalidad, realmente se interesaran en escuchar las demandas de la población. “Pero no lo hacen, solo vienen cuando todo está inundado y lo que recetan es albergue, albergue. De repente nos van a dar una lancha para salir de la casa”, dijo una ciudadana de El Timal, que prefirió omitir su nombre.

Los daños en el territorio nacional

Según el informe del Sinapred, de los 12 departamentos afectados, Rivas, Managua, Boaco y Carazo, fueron los más golpeados. A nivel nacional 199 barrios de 54 municipios tuvieron daños considerables. 3050 viviendas resultaron afectadas en distintos niveles: 2293 anegadas, 3 destruidas y 54 con daños parciales, o techos o paredes que producto de la humedad cayeron.

Unas 422 personas fueron “autoevacuadas” y se habilitaron más de 50 albergues. La mayoría en Tipitapa.

Los acumulados de lluvias hasta el domingo oscilaban entre los 100 milímetros, sobre todo en el Pacífico, Centro y Norte del país.

En una comunidad ubicada en Tepalón, Carazo, se evacuaron a 51 familias. En Mateare una ambulancia del Minsa se fue en un cauce. Minutos después fue rescatada y no se reportó ningún herido.

En La Paz Centro, León, el río “El Tamarindo” se desbordó y se reportaron más de diez viviendas inundadas. En el Tránsito, de Nagarote, hay casas afectadas, y en Carazo los ciudadanos informaron de varios cortes de energía desde la noche del viernes.

La tarde de este domingo, autoridades de la Alcaldía de Managua realizaron un recorrido por diferentes sectores de San José de la Cañada, ubicado en el Distrito III. En la comarca Pata de Pollo, se garantizó  el despeje  del camino principal.

En Managua, según el informe de Sinapred, las viviendas anegadas son 2748. De estas 2818 fueron afectadas totalmente, 18 colapsaron, 40 con daños en techos y en riesgo de derrumbe siete. En El Crucero las lluvias afectaron 15 barrios y varias comunidades. También en Mateare, Ticuantepe y Villa El Carmen.

Mientras tanto en Chinandega, según el mismo informe, siete viviendas quedaron anegadas y fueron afectados 43 caminos.

Marcio Baca, director de meteorología de Ineter,  explicó que el país se encuentra influenciado por la depresión tropical Michael, que se mueve al este de la península de Yucatán.

“Las lluvias podrán permanecer este domingo y para el lunes se estima que disminuyan y el martes se podrían presentar en menor cantidad. Las condiciones de humedad seguirán presentes”, afirmó.

“En las próximas horas se esperan precipitaciones entre los 50 milímetros para el Pacífico, los suelos aún están húmedos y conservan un alto porcentaje de humedad que da lugar a la formación de escorrentías”, explicó Baca.