Confidencial

Los latinos sin papeles y la amenaza de la deportación

Guadalupe García, de 36 años, se ha convertido en el símbolo de los migrantes indocumentados en Estados Unidos, ante las nuevas dispocisiones migratorias del presidente Donald Trump. Este nueve de febrero fue víctima de deportación cuando se presentó a una cita con las autoridades migratorias, a la que asistía regularmente. Sin previo aviso la arrestaron y posteriormente la enviaron al paso fronterizo de Nogales, en Arizona, según relata un reporte de Univisión Noticias.

Vivía en Phoenix desde hace 22 años, junto a sus hijos de 14 y 16, ambos ciudadanos estadounidenses. Como muchos, García estaba siendo monitoreada por la oficina de Detención y Deportación (ICE por sus siglas en inglés), pues fue identificada en 2008 en una redada en el parque acuático donde trabajaba. Fue acusada de utilizar un número de seguridad social falso, pues no poseía papeles para residir legalmente en Estados Unidos. Sin embargo, las autoridades de ese momento no consideraron su caso prioritario, y durante todos estos años no fue deportada.

Con el ascenso al poder del presidente republicano Donald Trump, las políticas migratorias cambiaron, y la de García es una de las primeras familias que vive en carne propia los nuevos planes del ejecutivo norteamericano, cuyo fin es acabar con las ‘flexibles’ políticas de su antecesor, el expresidente Barack Obama. Según sus promesas electorales, Trump pretende deportar a los más de once millones de migrantes indocumentados en Estados Unidos.

José es un agricultor hispano de 67 años, que vive en Estados Unidos desde 1986. Cruzó la frontera sin ayuda de ningún tratante o “coyote” y de su travesía recuerda cómo la piel de sus pies se le arrancó completamente cuando se quitó los zapatos. Instalado en Estados Unidos, trabaja en el campo cultivando hortalizas desde hace 31 años. Ahora teme a la deportación tras las amenazas contra los inmigrantes ilegales de parte del actual presidente Donald Trump.

“Cuando vi que había ganado Donald Trump dije: ‘ya nos llevó la fregada’. Ese es el anticristo. Siento un odio con ese hombre, has de cuenta que me dio en la boca con una cachetada, es una falta de respeto hacia la comunidad latina, hacia los mexicanos”, dijo José, cuya historia es parte de un documental multimedia de la cadena Univision Noticias.

Hace más de 20 años, José fue detenido por la Policía por conducir en estado de ebriedad. Y aunque cumplió su condena, realizó servicio comunitario y ya no ingiere licor, su permanencia en el país está en riesgo por tener un antecedente penal. Su vida está en Estados Unidos, aunque el presidente Trump estime lo contrario.

Desde los inicios de su campaña política, el magnate y estrella de televisión prometió la deportación de millones de indocumentados, así como la derogación de medidas migratorias que habían sido instauradas por el expresidente Barack Obama. Otra de sus grandes promesas es la construcción de un muro en la frontera con México, del cual ya anunció que empezará a hacer gestiones para su edificación.

Trump hizo comentarios como: “los mexicanos que entran son criminales y violadores”, o “vamos sacar a los ‘bad hombres’ (hombres malos) de este país”. Su retórica incendiaria ha levantado a los sectores conservadores y racistas del país y ha creado tensión entre las distintas comunidades étnicas.

De los once millones de indocumentados que viven actualmente en Estados Unidos, aproximadamente tres millones son centroamericanos. Muchos temen las posibles acciones de Trump, pues ya ha cumplido varias de sus propuestas.

Trump firmó un decreto presidencial para imposibilitar la llegada de musulmanes de al menos siete países del Medio Oriente, lo que le valió una ola de indignación en Estados Unidos y el enfrentamiento con varios jueces que prohibieron parcialmente el veto presidencial. Ya retiró a EE.UU. del Acuerdo Transpacífico de cooperación y también firmó un decreto que prohíbe que las organizaciones no gubernamentales que realizan o promueven abortos reciban financiamiento del gobierno estadounidense.

Más preocupante aún es la conformación de su gabinete. Trump ha escogido a personajes cuyos perfiles oscilan entre racistas, antimigrantes y declarados “nacionalistas blancos”.

En el país ya se ha desatado una marea de protesta social y los latinos van a la cabeza. Son el 17% de la población del país y suman unos 55,2 millones de personas. Serían los más afectados con las nuevas medidas migratorias de Trump.

Otra de las historias que forman parte del especial de Univisión es la de Artemio e Imelda, dos migrantes centroamericanos que viven en el país desde hace más de 20 años. Dos de sus hijos están en el Ejército y forman parte de un programa especial para familiares de militares llamado “Parole in Place” (PIP). Anualmente reciben un permiso de trabajo que les permite conducir legalmente y tener un documento legal para residir en el país.

Ahora con la presidencia de Donald Trump, eso podría ser modificado. “Mis hijos están en el ‘Army’ (ejército). Yo les dije a mis hijos: ‘quizá nosotros no podamos hacer nada, pero ustedes pueden hacer algo para cambiar a este país’”, relata Imelda en el documental, que cuenta con una experiencia visual de video panorámico de 360 grados.

Los sueños de los indocumentados

El minucioso trabajo de investigación le da voz a los miedos y sueños de los indocumentados latinos en Estados Unidos. Fue grabado justo después de la victoria de Donald Trump como presidente el 8 de noviembre de 2016, vaticinando que el tema de la inmigración sería clave durante su presidencia.

“Los personajes son de México (varias zonas), Guatemala, Honduras y Colombia. Escogimos a los personajes intentando mantener diversidad tanto de nacionalidades como de edades, género y caso. Pasamos unas tres semanas pre-produciendo el proyecto y encontrando personajes, comenzamos a grabar a finales de noviembre y a editar a principios de enero”, explicó Almudena Toral, editora de proyectos especiales en video de Univisión Noticias.

La historia de Valdemar y Magaly, padre e hija que entraron a Estados Unidos el 22 de Octubre de 2016, 10 días antes de la victoria electoral de Trump es de las más emotivas. Son guatemaltecos, y en una de las escenas se puede escuchar a la joven hablando en un dialecto indígena.

Fueron encontrados en la frontera por la autoridades migratorias y mientras esperan resolución del gobierno tienen un grillete de monitoreo electrónico, con el que se pueden bañar y caminar, pero no pueden salir del Estado en donde viven.

Por su parte, la joven colombiana Valeria, de 16 años, relata con desgarro el recuerdo del día que se llevaron a su padre para deportarlo. Ella llegó de cinco años a Estados Unidos y califica para la Acción Diferida para los Llegados en la Infancia (DACA), que permite, a quienes llegaron antes de los 16 años a los Estados Unidos, obtener un permiso de estancia y de trabajo.

Esta disposición fue promulgada por Obama y se estima que alrededor de 750 mil personas fueron beneficiadas con este programa. A quienes son parte de este grupo se les ha nombrado “Dreamers” (soñadores).

Trump ha prometido que acabará con DACA.

El sueño de Valeria es ser neonatologa y trabajar ayudando a niños. “Yo siento que soy de aquí y no de Colombia, porque yo crecí aquí. Si Trump decide quitar el DACA y ya no va a amparar a mucha gente de mi edad, yo ya no sé qué voy a hacer, porque esto es lo único que básicamente me está salvando de todo”, manifestó la joven.