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La oposición se opone a la violencia y sigue en resistencia pacífica

14 muertos durante votación de la Constituyente de Maduro

El chavismo vigila de cerca la fidelidad de sus adeptos durante elección en Venezuela. Mauduro llama a participar "llueva, truene o relampaguee"


  • Marcel Gascón Barberá | EFE
  • 30 de julio 2017

La coalición opositora Mesa de la Unidad Democrática (MUD) aseguró este domingo que al menos 14 personas han fallecido en las protestas que se desarrollan esta jornada en el país contra las elecciones de la Asamblea Nacional Constituyente, una cifra que contrasta con los 8 muertos que ha reportado la Fiscalía.

“Se supone que un proceso electoral es una fiesta porque el pueblo puede expresarse, pero eso no ocurre hoy: hay 14 personas asesinadas, incluyendo un niñito de 13 años”, dijo la diputada opositora Delsa Solórzano en una rueda de prensa.

“(Hay) muchas denuncias de utilización de FAL -arma de uso de las Fuerzas Armadas-, actuaron efectivos del Ejército”, añadió Solórzano.

La Fiscalía venezolana solo ha informado de 8 de estos fallecidos que reporta la plataforma opositora y ha anunciado la apertura de las respectivas investigaciones.

Tres personas murieron en el fronterizo estado de Táchira, tres más en Mérida, una en Lara y una última en Sucre, de acuerdo con las cifras que maneja el Ministerio Público.

Por su parte, el dos veces candidato a la Presidencia y gobernador del estado de Miranda, Henrique Capriles, señaló que unas 400 personas resultaron heridas en los hechos de violencia en Táchira.

Maduro blinda su régimen

Un hombre camina frente a un muro con publicidad de candidatos en las elecciones de la Asamblea Nacional Constituyente. EFE

Acosada por la escasez y la inflación, las protestas ciudadanas y la pérdida masiva de apoyo, la llamada “revolución bolivariana” busca este domingo blindarse con una Asamblea Constituyente que tendrá poder ilimitado para refundar el Estado y depurar todas sus instituciones.

A escasos metros de las mesas de votación el chavismo gobernante en Venezuela vigila mediante un sofisticado sistema digital la fidelidad de sus adeptos, al menos de los que acuden a las urnas este domingo para participar en la elección de la Asamblea Nacional Constituyente (ANC).

El gobernante Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV), desde toldos rojos que fueron instalados en los alrededores y a veces dentro de los centros de votación, lleva un control de los ciudadanos que participan en la contienda, y que es paralelo a los registros del Consejo Nacional Electoral (CNE).

Efe constató la puesta en marcha de estos “puntos rojos” dentro y fuera de una decena de centros ubicados en el oeste de Caracas, un territorio tradicionalmente chavista y que ha acudido a las urnas por decenas, a diferencia del este capitalino donde la oposición es mayoría y no se observan colas para votar.

El sistema es conocido en el país caribeño como el “carné de la patria” y fue creado a principios de año por el presidente, Nicolás Maduro, para llevar un registro de las necesidades socioeconómicas de los inscritos -unos 15 millones según el Gobierno- y de los beneficios que han recibido de la llamada revolución bolivariana.

Maduro, el principal impulsor de los comicios, pidió a sus simpatizantes pasar por los puntos rojos después de votar para pasar por escaner el código QR (de respuesta rápida según sus siglas en inglés) que está inserto en los carnés y así saber quiénes respaldaron su propuesta de modificar la constitución.

Mayeli Sanz, portavoz del PSUV en la localidad de Mamera, explicó a Efe que el punto rojo de esa zona empezó a funcionar a la misma hora que el centro electoral y se ubicó justo enfrente para atraer a los votantes después de que estos pasen por las urnas. Dijo además que los chavistas que operan en este lugar están “debidamente autorizados” para orientar a los electores sobre cómo votar y por quién.

El presidente Maduro fue el primer votante de la jornada y también el primero en someter su carné al software de escáner que instalaron en sus teléfonos inteligentes miles de personas al servicio del partido de gobierno.

Sin embargo, el canal estatal VTV mostró que el documento del mandatario arrojó un error que decía “la persona no existe o el carné fue anulado”, lo que generó una estampida de burlas y conjeturas de la oposición venezolana y de los internautas en las redes sociales.

“Donde está la mano humana siempre hay error”, respondió sobre este respecto y a modo de justificación Sanz, tras reconocer que en su punto también ha habido “fallas que posteriormente se han solucionado”.

Cuando esas fallas persisten, explicaron varios coordinadores de los puntos rojos, se pasa al registro manual de los censados, una modalidad que fue implementada en una decena de centros del oeste de Caracas.

En el centro de votación de Maduro, ubicado en la parroquia Catia, el punto rojo corrigió la falla suscitada con su primer elector y echó a andar un sistema completamente digital por el que decenas de personas pasaron después de sufragar.

El coordinador en el sitio, Ender Urrutia, consideró que la fila de gente esperando para registrar sus carnés “habla mucho de la confianza que tiene el pueblo en el Gobierno venezolano y las políticas sociales”.

“Esto es un jalón de orejas para atender más al pueblo”, dijo tras recordar que el país atraviesa por una severa crisis económica causada por “ataques imperiales” pero que, remarcó, no ha significado la disminución de la inversión social.

Urrutia aseguró que este censo es “voluntario”, pese a que en muchos casos se lleva a cabo en las puertas de los centros electorales, y que las personas que rechacen este mecanismo no sufrirán represalias por parte del Gobierno.

“Nosotros al final pudiésemos decir la gente que tiene su carnet de la patria y que cree en nosotros (que) participó en un proceso electoral y participó de tal manera”, agregó.

La tecnología en cuestión es la principal herramienta de Maduro para promover la participación en los comicios sin importar a quién elija el votante porque la mayoría de los candidatos son seguidores de su gobierno, no obstante requiere de una alta presencia en las urnas para dar legitimidad a la polémica elección. EFE

¿Se agotó el crédito?

Diecinueve años después de que una marea de entusiasmo popular aupara al poder al presidente Hugo Chávez, a su sucesor Nicolás Maduro parece que se le agotó el crédito, y la hegemonía cultural y social de la que sigue presumiendo este proyecto con declarada vocación eterna ya no se ve reflejada en los resultados de las urnas.

“No volverán, no volverán”, se grita en los mítines oficialistas, en alusión a la “oligarquía” (según el vocabulario chavista) que gobernó el país en las más de tres décadas de democracia bipartidista que tanto desacreditó Chávez en su primer arribo al poder por las urnas.

Pero lo cierto es que la oposición ya ha vuelto al Parlamento que en diciembre de 2015 dejó de ser chavista por primera vez en lustros al dar el mismo pueblo, al que dice seguir representando sin fisuras Maduro, una contundente mayoría absoluta.

Las de diciembre de 2015 son las últimas elecciones que se han celebrado en Venezuela, donde las autoridades han aplazado dos veces las votaciones de gobernadores de estados que según la Constitución debieron celebrarse en diciembre del año pasado.

El desabastecimiento, la devaluación del bolívar y la explosión de los precios no han hecho más que intensificarse desde las legislativas, unas elecciones que representan la medición más reciente que se tiene del apoyo a la oposición y al Gobierno, y en esta situación es difícil imaginar un cambio de tendencia.

Esta falta de respaldo -señalada también por sondeos recientes- es, según el antichavismo y los muchos agentes sociales que rechazan la Constituyente, la razón por la que Maduro no ha sometido el proceso a un referendo previo de aprobación que sí convocó con éxito Chávez para la elaboración en 1999 de la actual Carta Magna.

Según la fiscal general, Luisa Ortega Díaz, la Constitución establece que solo el pueblo, como “depositario del poder constituyente originario”, puede decidir la creación de una asamblea como la que se elige el domingo, por lo que este proceso activado sin una consulta es “un atropello” de la Ley Fundamental.

Ortega -hasta hace poco una férrea oficialista, que no ha abjurado hasta ahora de su chavismo- ha advertido del riesgo de que la Constituyente instaure “un sistema totalitario”.

“Este domingo se va a decidir si seguimos existiendo como República o si se instaura un sistema personalista y totalitario”, afirmó la fiscal, quien se opone a un proceso para redactar una nueva Carta Magna al considerarlo inconstitucional e innecesario.

“Nos estamos jugando el futuro del país, la existencia del Estado de Derecho como la hemos conocido desde la segunda mitad del siglo XX, que con sus aciertos y errores, el sistema democrático es el que nos permite dirimir nuestras diferencias de forma civilizada”, explicó la funcionaria disidente del régimen.

Esta preocupación es compartida por el presidente del Parlamento, Julio Borges, que teme que su materialización convierta “a Venezuela en Cuba“, y la iglesia venezolana, que ha llamado a detenerla para impedir “la constitucionalización de una dictadura militar marxista” que a juicio de algunos opositores ya existe de facto en el país.

Forma de postulación y elección 

Otro de los argumentos de sus detractores es la forma de postulación y elección: un sistema mixto territorial y sectorial, que en esta segunda modalidad segmenta el censo electoral según profesiones o categorías sociales definidas por las autoridades y viola, según sus críticos, el principio de sufragio universal.

El rector electoral venezolano Luis Emilio Rondón, el único de las cinco autoridades del Poder Electoral crítico con el chavismo, consideró que en la votación de la Constituyente no se respetará la universalidad del sufragio.

“Es un proceso sin convocatoria por el pueblo, que se lleva a cabo con menos auditorías, sin la tinta indeleble, utilizando subregistros electorales, sin respetar la proporcionalidad, la universalidad del voto, ni la personalización del sufragio”, afirmó el rector. Asimismo, rechazó los “cambios de última hora” que anunció durante la jornada Lucena, y que “suman a su inconstitucionalidad elementos contrarios a los principios básicos de una elección”.

Entre las medidas avanzadas por los candidatos más insignes a una elección de mañana donde solo concurren afectos al Gobierno está la disolución del actual Parlamento para instalar, en la sede del Legislativo, la recién formada Asamblea.

La disolución acabaría de forma definitiva el único poder en manos de la oposición, notablemente menguado ya por varias sentencias del Tribunal Supremo de Justicia que han declarado nulas sus decisiones al declarar a la Cámara “en desacato” días después de la toma de posesión de la mayoría antigubernamental.

Intervenir Fiscalía 

La Fiscal General demuestra en sus discursos su lealtad al expresidente Hugo Chávez. Fotografía del Ministerio Público

Como han adelantado potenciales futuros integrantes, la Constituyente se ocupará asimismo de intervenir la Fiscalía, una institución acusada de traición y faltas graves desde el oficialismo desde que la fiscal denunciara los supuestos atropellos constitucionales del Gobierno y el Supremo.

Una tercera medida estrella debe ser la puesta en marcha de una Comisión de la Verdad que establezca responsabilidades sobre la violencia en las manifestaciones opositoras.

“Ya tiene su celda lista”, ha dicho en televisión Maduro sobre el dirigente opositor Freddy Guevara, uno de los más insultados por el oficialismo desde actos institucionales y canales públicos.

Y mientras miles de estudiantes que protestan son detenidos y dirigentes y cargos públicos opositores siguen engrosando la lista de presos del servicio de inteligencia, la comunidad internacional se suma al rechazo a la Constituyente que sigue encendiendo las calles de Venezuela, donde han muerto más de cien personas en casi cuatro meses.

Oposición no boicoteará elección

Los opositores del jefe de Estado venezolano, Nicolás Maduro, afinan los detalles para las acciones de calle del domingo, cuando se concentrarán en las principales arterias viales de la nación petrolera para expresar su repudio a la elección, en la que participarán solo candidatos chavistas.

La oposición venezolana descartó boicotear la elección de la asamblea constituyente, como habían planteado antes algunos dirigentes, y, en cambio, llamó a sus simpatizantes a concentrarse pacíficamente en las principales arterias viales para protestar contra estos comicios “fraudulentos”.

El dos veces candidato presidencial Henrique Capriles indicó en rueda de prensa y en nombre de la coalición opositora Mesa de la Unidad Democrática (MUD) que el rechazo a la elección de una Asamblea Nacional Constituyente (ANC), que redactará una nueva Carta Magna, no se expresará en los centros de votación. Asimismo, explicó que las oficinas regionales de la MUD anunciarán la arteria vial donde se concentrarán los opositores en los 23 estados del interior “porque van a haber dos fotos, el centro electoral vacío y las principales avenidas y arterias del país llenas”, sostuvo.

“El día lunes vamos a seguir luchando, y el día martes vamos a seguir luchando, yo no soy para nada pesimista frente a la situación de mi país”, prosiguió Capriles tras asegurar que la expectativa de participación en los comicios del domingo “es muy mala”.

El también gobernador del estado Miranda (norte) dijo que la oposición hizo “todo para evitar el fraude constituyente”, pero el Gobierno “no entró en razón”. A juicio de Capriles, con la constitución de la Constituyente que tendrá poderes para reformar el Estado sin que ninguna institución pueda oponerse el chavismo gobernante desde hace 18 años estará “acelerando su salida”.

Cronología de Chávez a Maduro y la crisis:

Venezuela

  • 1992: dos golpes militares frustrados dirigidos por el entonces coronel Hugo Chávez ponen en riesgo la democracia bipartidista establecida más de tres décadas atrás.
  • 1998: Chávez gana las elecciones con el 56 % de los votos, tras una campaña que desacredita el sistema de partidos existentes y promete desterrar la corrupción. Comienza la llamada Revolución bolivariana, que con políticas socialistas de expropiación, nacionalización y ayudas públicas financiadas por la bonanza de los altos precios del petróleo logran una reducción notable de la pobreza.
  • 1999: más del 80 % de ciudadanos respaldan en un referendo el proceso Constituyente propuesto por Chávez, que culmina con la aprobación de la Carta Magna todavía vigente.
  • 2013: 5 de marzo: Chávez, que había designado como sucesor a su ministro de Exteriores, Nicolás Maduro, muere de cáncer a los 58 años.
  • 14 de abril: Maduro gana las presidenciales con un 50,6 de los votos al candidato opositor Henrique Capriles, que recibió un 49,12 de los sufragios, unos resultados que fueron calificados por la oposición como fraudulentos.
  • 2014: Cae el precio del petróleo, la principal fuente de ingresos del país.
  • Se agrava la escasez de productos básicos y la alta inflación aumenta el descontento popular.
  • Una ola de manifestaciones opositoras se salda con 43 muertos. Políticos opositores que convocaron o apoyaron estas protestas son después juzgados y encarcelados.
  • 2015: 6 de diciembre: la coalición de partidos opositores Mesa de la Unidad Democrática (MUD) gana al obtener un 56 % de los votos frente al 40 % que sacó el chavismo en las elecciones legislativas, los últimos comicios que se han celebrado en el país hasta ahora.
  • 2016: El Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) declara nulas las decisiones que tome la Cámara opositora, al establecer que se encuentra “en desacato” al incorporar a diputados indígenas cuya elección fue denunciada como fraudulenta por el chavismo.
  • 2017: El 29 de marzo, mediante dos sentencias que después revoca parcialmente, el TSJ asume las funciones del Parlamento. La decisión desata una ola de protestas que continúa hoy.
  • 1 de mayo: el presidente Maduro anuncia como salida a la crisis la convocatoria el 30 de julio de las elecciones a una Asamblea Nacional Constituyente (ANC) para redactar una nueva Carta Magna.
  • La oposición rechaza el proceso al no haber sido sometido a un referendo de aprobación previo y considerarlo un intento de “consolidar la dictadura” del chavismo gobernante.
  • Detener la Constituyente y buscar la salida de Maduro del poder son las prioridades de estas manifestaciones, que desembocan a menudo en choques con las fuerzas del orden y han dejado hasta hoy 108 muertos.
  • 16 de julio: Más de 7,5 millones de venezolanos muestran su desacuerdo con la ANC en una consulta organizada por la oposición que no es reconocida por el Gobierno.