Nación

Ortega, vía telefónica, lee mensaje: pide paz, pero no ordena que cese la represión

Masaya: tensa tregua tras 24 horas de terror

Protestas Nicaragua

Un hombre de 45 años muerto, más de 130 heridos, incendios, saqueos y destrucción tras ataque en que pobladores identifican el uso de fusiles de guerra



Un muerto, más de 130 heridos, incendios, saqueos y destrucción es el saldo de 24 horas de terror y sangre por la brutal represión oficial en la ciudad de Masaya, según el balance preliminar de organismos de derechos humanos.

Los enfrentamientos se agudizaron este sábado después que trabajadores de la Alcaldía intentaron remover las barricadas en el barrio San Miguel. Poco después de las 10:00 a.m., este municipio se convirtió nuevamente en un escenario de combate en que la Policía Nacional en coordinación con fuerzas de choque del partido de gobierno, arremetieron con mayor intensidad a los manifestantes.

Heriberto Antonio Rodríguez de 45 años, fue la víctima mortal. Falleció de inmediato al recibir un impacto de bala detrás de oreja, confirmó Danilo Martínez, responsable regional de la ANPDH en  Rivas, Masaya, Granada y Carazo.

La tensión aumentó cuando algunos tramos del Mercado de Artesanías comenzaron a quemarse. Mientras los medios oficialistas afirmaban que se trataba de acciones delincuenciales de los manifestantes, la población de Masaya explicaba que la delegación policial, que queda a un costado del mercado, siempre estuvo altamente resguardada y reforzada por antimotines, de manera que nadie podía acercarse a esa zona.

“Son ellos mismos que producen estos incendios para decir que es el pueblo”, denunció una pobladora.

Tregua para el cese del fuego

Miembros de ANPDH llegaron por la tarde al colegio Salesiano de Masaya donde se encontraba el sacerdote Augusto Gutiérrez, para pedirle que fungiera de mediador entre la población y la Policía, pero cuando intentaron encaminarse hacia la delegación policial, fueron replegados por bombas lacrimógenas que los antimotines les lanzaron.

“No creo que no nos hayan visto”, lamentó el sacerdote quien tuvo que pedir asistencia por intoxicación en la Cruz Roja.

Cerca de las 8 de la noche, el religioso Bismarck Conde se dirigió junto a los representantes de la ANPDH a una reunión con el comisionado Ramón Avellán, donde acordaron un cese a la represión. La Policía entregó a 24 personas detenidas durante los enfrentamientos a cambio de dos oficiales que fueron retenidos por los manifestantes.

El cura Bismarck Conde suscribió el acuerdo y señala que el Comisionado no exigía a la población dejar de manifestarse, pero sí, que no provocaran “confrontaciones y daños a las casa”, como los incendios que se reportaron.

Saqueos y quemas

Mientras se disipaban los enfrentamientos y se suscribía un nuevo acuerdo del cese a la represión, los comercios de Masaya comenzaban a sufrir los estragos de los saqueos. Las tiendas de La Curacao y Radio Shack fueron totalmente vaciadas.

Parece mentira q anoche se repitió la historia en Masaya, mi tierra bendita por Dios por lo que ningún demonio podrá…

Posted by Auxiliadora Rosales on Sunday, May 13, 2018

La Alcadía fue quemada, al igual que las pertenencias de una casa que se presume  pertenecer a una diputada del Frente Sandinista. Sin embargo, la población cuestiona los hechos como trampa del Gobierno.

“A mi no me consta porque no he estado allí, pero la gente nos ha estado diciendo que son los de la Juventud Sandinista los que están apoyados por la Policía, para hacer creer que son los manifestantes, pero ellos siempre han respetado la vida y las casas” afirma el sacerdote Augusto Gutiérrez.

Ortega con inusual mensaje

Ortega llamó la noche del sábado a “ponerle fin a la muerte”, por medio de un inusual mensaje.

Ortega, quien suele dirigirse a la población con extensos y redundantes discursos emitidos en vivo, se limitó esta vez a leer un corto comunicado, en el que llamó a “poner fin a la muerte y la destrucción. Que no se siga derramando sangre de hermanos”.

El llamado del presidente nicaragüense ocurrió mientras la población de la ciudad de Masaya, ubicada a 32 kilómetros al sureste de Managua, mantenía un combate de más de 14 horas contra la Policía Nacional, la oficialista Juventud Sandinista y grupos de choque afines a Ortega, que son conocidos como “turbas”.

“La paz es el camino y la única puerta a la convivencia y el respeto para la tranquilidad y seguridad de todos. Le pedimos a Dios nos dé la fortaleza para alcanzarla”, agregó el mandatario.

El mensaje de Ortega no tuvo efecto entre los manifestantes ni la Policía, y tampoco fue bien visto en la población nicaragüense, que utilizó las redes sociales para increparlo, pues lo acusan de ordenar una “masacre estudiantil”, ya que la mayoría de las víctimas eran estudiantes universitarios.

Este sábado Nicaragua cumplió 25 días de una crisis, causada por multitudinarias manifestaciones a favor y en contra de Ortega, que iniciaron con protestas en rechazo a unas reformas a la seguridad social y que continuaron debido a las víctimas mortales de los actos de represión.

Manifestantes escriben consignas y mensajes en forma de protesta. Foto: Cortesía.

El pasado viernes la Conferencia Episcopal de Nicaragua (CEN) le dio a Ortega tres días para demostrar “signos creíbles de su voluntad” para participar en un diálogo nacional que resuelva la crisis, antes de anunciar si continúa siendo mediadora en eventuales acuerdos.