Nación

Confirma palizas y torturas en la cárcel. “Estábamos como enterrados vivos”

Medardo Mairena: “Yo no tengo rencores, traigo mi corazón limpio”

Al líder campesino y miembro de la Alianza Cívica le pidieron acusar por los tranques a la Conferencia Episcopal



Cuando el líder campesino Medardo Mairena estaba siendo torturado en las celdas de El Chipote, los torturadores le hicieron una oferta para no seguirlo martirizando: que se hiciera colaborador de la dictadura a cambio de muchas prebendas y que grabara un video diciendo que los tranques estaban siendo financiados y montados por la Conferencia Episcopal de Nicaragua (CEN).

El líder campesino, liberado este martes junto a 55 reos políticos más, denunció todas las torturas en su primera conferencia de prensa que brinda después de salir de la cárcel.

Mairena fue capturado en julio del 2018 cuando intentaba abordar un avión para una gira por Estados Unidos, luego fue trasladado a la Estación 6 de Policía donde los policías lo bajaron y montaron a patadas a la patrulla para ser trasladados a las temidas celdas de El Chipote.

“Cuando me llevaron a El Chipote iba con la cara tapada con un pasamontaña y enchachado de las dos manos y me dejaron en una sala las primeras horas y todos los policías que pasaban me pegaban con el puño en la cabeza”, denunció Mairena.

Mairena dijo que en El Chipote era sacado de su celda hasta tres veces en la noche para que le practicaran los mismos interrogatorios: quién lo financiaba, por qué era opositor al Gobierno… al final terminaban ofreciéndole lo que él quisiera.

“Cuando me negué rotundamente me amenazaron con hacerle daño a mi hija de tres añitos. Me dijeron que en la próxima me iban a mostrar fotos de mi hija hecha pedazos, yo lo que hice fue encomendar a Dios a mi hijita”, relató el líder campesino que pasó 11 meses en las cárceles de la dictadura.

En La Modelo “estaba como enterrado vivo”, dijo Mairena. “La celda era pequeña, estaba aislado y no podíamos distinguir cuándo era de día y cuándo era de noche”, resaltó.

El líder campesino dijo que lo que pasó en en la cárcel no se lo desea a ningún ser humanos. “Esas celdas no están hechas para los humanos, te impiden tener contacto, perdes la noción del tiempo”, detalló.

La ley anticanal

Mairena se dio a conocer como líder nacional en el Movimiento Campesino Anticanal, que lucha desde 2013 por la derogación de la Ley 840, mediante la cual los diputados orteguistas le cedieron la soberanía al empresario chino Wang Jing para la construcción del Canal interoceánico. Las potestades en la ley son tales para el asiático que puede expropiar de sus tierras a los campesinos.

“El plazo para que Wang Jing demuestre que puede construir el canal se cumple el próximo 13 de julio, lo que está demostrado aquí es que no consiguió el dinero porque para mí lo que quería el Gobierno con Wang Jing era usarlo de testaferro para quitarnos nuestras tierras”, dijo Mairena.

“Mientras la Ley 840 continúe vigente y no la deroguen, es una amenaza latente la que tenemos los campesinos”, dijo Mairena antes de informar que continuará en la lucha hasta lograr la derogación de la ley.

Sigue en lucha por tener elecciones adelantadas

El líder campesino expresó que seguirá luchando hasta lograr tener democracia y estado de derecho en Nicaragua. “Hay que pedir elecciones adelantadas y no vamos a dejar de luchar hasta que lo logremos”, dijo Mairena.

“Es difícil adaptarse a las condiciones de la cárcel, pero no es imposible, dijo Mairena. “Este Gobierno debe darse cuenta que no nacimos para estar de rodillas ni para vivir con miedo”, resaltó el líder campesino.

Mairena anunció que en los próximos días iba a reunirse con representantes de la Alianza Cívica para evaluar su reincorporación al grupo. Dijo que estaba dispuesto a participar en negociaciones con representantes del Gobierno porque no tenía odio en su corazón.

“Si es por el bien de mi país, si es para evitar un conflicto que no nos conviene a todos, yo me siento con ellos, yo no tengo rencores, traigo mi corazón limpio”, dijo Mairena.

La Alianza Cívica denunció que el Gobierno aún mantiene presos a 86 reos políticos y que esperaba que los soltara a más tardar el 18 de junio a como se comprometió en los acuerdos del diálogo nacional.