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Medidas de Ortega, únicamente empeoran la crisis

Ovidio Reyes, titular del BCN, en conferencia de prensa. Foto: Carlos Herrera | Confidencial

Dado que la raíz de los problemas económicos que vive Nicaragua es de índole política y no monetaria, “la mejor medida es que el presidente de la República cumpla con su función, cese la represión y la persecución, y llame a un diálogo para que retorne la calma y la tranquilidad”, opina el catedrático y exministro, Erwin Krüger.

“¡Esa es la mejor medida de política que puede ayudar a la economía!”, insistió, mientras era entrevistado en el segmento Cuentas Claras, del programa de televisión Esta Noche, que se transmite por Canal 12.

Krüger y su colega, el también economista Pedro Belli, expresaron su desconcierto ante algunas de las más recientes medidas adoptadas por el Banco Central de Nicaragua (BCN), pero más aún, por el rol de apagafuegos que parece habérsele asignado al rector de la actividad monetaria en el país.

“Tengo la impresión que la presión política ha hecho que el Banco Central tome ciertas medidas… le están pasando al Banco Central una responsabilidad que no tiene, que es la de estabilizar la crisis política, pero la única forma de hacerlo es actuando para tratar de calmar esta situación”, reafirmó Krüger.

Los economistas Pedro Belli y Ervin Krüger. Carlos Herrera | Confidencial

Las decisiones a las que se refieren, son las de cambiar el esquema de minidevaluaciones del córdoba, vigente desde enero de 1993, por uno en el que el presidente del BCN, Ovidio Reyes, anunciará la tasa que operará en el mes subsiguiente, y aunque la tasa a anunciar puede seguir siendo del 5% (o más, o menos), la incertidumbre generada es mala consejera de los mercados.

La otra medida es la de emitir ‘Títulos de Inversión para Personas Naturales y Jurídicas no bancarias’, para ahorrantes dispuestos a entregar al BCN sumas superiores a los 10,000 dólares, pactados a tasas de interés de hasta 8% anual, que duplica las que ofrecen los bancos comerciales.

¿Mayor devaluación? Mala idea

Belli admite que “no está claro si van a devaluar al mismo 5% y sencillamente lo van a anunciar dos semanas antes”, pero sí está seguro que acelerar la devaluación, “sería una política contraproducente”.

Una de las razones para devaluar la moneda de un país es tratar de solucionar problemas con la balanza de pagos, en especial cuando se quiere limitar las importaciones e incentivar las exportaciones, solo que ese no es un problema acuciante en este momento.

Donde sí hay problemas es en la llegada de capitales, tal como lo grafica Belli, al vaticinar que “la inversión directa extranjera que oscila entre 7% a 8% del producto interno bruto, se va a caer”, porque en este contexto, nadie va a traer sus capitales desde el extranjero para invertirlo en Nicaragua.

“Eso presiona la balanza de pagos, por lo que creo que están tratando de resolverlo con políticas económicas, pero el problema es político, no económico. Si la gente no está viniendo aquí, es sencillamente por lo que ha sucedido”, aseguró.

El experto refiere la manera en que son tratados algunos empresarios –como Milton Arcia-u otros inversionistas nacionales y extranjeros, a los que les han invadido tierras, “lo que crea una incertidumbre tremenda”, por lo que duda que la inversión mantenga su nivel.

A su vez, “eso pone presión sobre la balanza de pagos, y están tratando de remediar ese problema a través de una devaluación para estimular las exportaciones y desestimular las importaciones”, aseveró.

En todo caso, modificar cada mes el ritmo de la devaluación -o incluso el costo de transacción por la venta de divisas- “introduce elementos de incertidumbre… y de mayor inestabilidad en el sistema financiero”, señaló Krüger.

“Cuando uno crea estas incertidumbres, los agentes económicos que tienen sus ahorros en la banca se ponen nerviosos. Es lógico. La crisis política los pone más nerviosos, y retiran sus fondos. Si hay más incertidumbre, se crea más temor”, añadió.

El gran competidor

La decisión del Banco Central, de emitir títulos que duplican la tasa de interés de los bancos comerciales tiene lógica… cuando la economía está muy ‘caliente’, y se requiere retirar efectivo para calmar el mercado. Pero no es el caso de Nicaragua, donde casi todos los rubros están operando con déficit.

“Ellos creen que subiendo las tasas de interés, el dinero se mantendrá en el país. Lo que no entiendo es que no comprendan que no es asunto de tasas de interés, sino de temor a la crisis. Retirando liquidez a la banca privada, hay menos liquidez para dar crédito a las empresas, y eso afecta enormemente al sector privado”, elaboró Krüger.

“En la medida en que el Banco Central tenga éxito en vender esos títulos, le estará quitando plata a los bancos. Los bancos captan depósitos para hacer préstamos”, y si los depósitos se han ido no es porque las tasas estén bajas, “sino porque hay más de 400 muertos. Por cada muerto se van dos millones de dólares en depósitos. La causa es política. Esa incertidumbre tiene repercusiones: si hay desconfianza, la gente retira sus depósitos. Si retiran sus depósitos, los bancos no tienen para dar prestado”, reiteró Belli.

Krüger hizo notar que la teoría financiera define que ‘a mayor riesgo, mayor tasa de interés’, de modo que al fijar una tasa de 8% para sus títulos, en la práctica, el Banco Central está confesando que el riesgo implícito de comprarle sus papeles de inversión, igualmente duplica el riesgo de los productos de inversión de los bancos.

Belli refirió que es muy probable que la tasa de interés sea en realidad más alta, pues supone que el Banco Central tendrá que vender esos Títulos Valores con descuento (más barato de su precio real), pero siempre manteniendo la tasa de hasta 8%, lo que en la práctica significa tener que pagar una tasa más alta por el mismo documento.

“La tasa de interés de esos bonos es nominal. La tasa efectiva vamos a ver de cuánto es”, observó el experto.

Ampliando la idea, Krüger recordó que el titular del BCN conserva la facultad de modificar el tipo de cambio, “y si lo modifica de forma adversa, puede ser que lo que gana uno en interés nominal lo pierda en el cambio, y no gane 8%, sino tal vez menos del 4% que es lo que puede ganarse en la banca comercial”, calculó.