Opinión

Mezcla total de la columna de agua en Asososca

El incremento de fuerza del viento a fines e inicio de año, tiene la capacidad de lograr la mezcla completa y profunda del agua en Asososca



La bella e invaluable Laguna de Asososca en Managua, es un lago que ocupa el cráter de un volcán extinto, alimentada por el flujo subterráneo de agua que baja desde unos 800 metros de elevación en la subcuenca de El Crucero, aflorando sus aguas primero en Nejapa, luego en Asososca y descargando finalmente en la Laguna de Acahualinca y el Lago Xolotlán. Ha abastecido de agua potable a la capital desde mediados de 1920; Asososca presenta una profundidad de unos 98 metros y una altura promedio en la superficie de unos 35 msnm (metros sobre el nivel del mar). Según un estudio batimétrico realizado por INETER en 2008, el fondo está a 97.7 m, y el nivel de agua era 34.91 msnm al 7 de marzo del 2008. Considerando dicha profundidad máxima, su lecho se encuentra a 62.8 metros debajo del nivel medio del mar.   El comportamiento del nivel de agua durante un período de 10 años (1996-2006), muestra el máximo observado de 40.36 m y un mínimo de 34.29 m, una diferencia de 6.07 m. En la superficie, su forma es elíptica con una longitud máxima de 1140 metros y un ancho de 990 metros, siendo el área de superficie de 0.8 km2.  La batimetría realizada por la Dirección General de Recursos Hídricos del INETER en 2008 calculó que el volumen de agua es de 47.2 millones de metros cúbicos al nivel de 34.91 msnm.      En la gráfica se reproduce parcialmente el plano batimétrico (o relieve topográfico del fondo) y el perfil de Asososca, del ya citado estudio.

Este cuerpo de agua resulta de gran importancia económica, social y ambiental para la capital, ya que abastece de agua a un sector de la ciudad de Managua, siendo el mayor valor de este activo ambiental la excelente calidad físico química y sabor de sus aguas para el consumo humano.

En el mapa mostrado, es evidente que Asososca se encuentra en el fondo del cráter volcánico protegida del viento por un farallón de aproximadamente 100 metros de altura que la rodea.  Esta protección del viento impide la circulación vertical del agua la mayor parte del año, a diferencia de otros lagos como la Laguna de Masaya, el Lago Xolotlán o el Cocibolca, todos lagos someros que se mezclan frecuentemente (polimícticos) hasta el fondo por la acción eólica. Asososca, al igual que Tiscapa, Apoyo y Apoyeque, presentan mayor profundidad y están mejor protegidos del viento, por lo que resisten la mayor parte del año su fuerza mezcladora. En Asososca la mezcla es parcial, solamente algunos metros debajo de la superficie, formándose entonces una capa de agua móvil y ligera encima de otra más densa que tiende a estancarse en la parte más profunda.

La energía solar ilumina la capa superior del agua dinamizando a las algas fotosintéticas, que producen mucha materia orgánica y oxígeno. Aquí viven peces e invertebrados que demandan ese oxígeno para respirar. Es lo que podemos observar desde afuera.

En cambio, en la masa de agua inferior que no circula con frecuencia, no hay suficiente luz, el consumo de oxígeno por la descomposición microbiana de la materia orgánica es alto y agota la vida aeróbica (no hay oxígeno, no hay peces), y en cambio se producen gases como metano (CH4), sulfuro de hidrógeno (H2S) o ácido sulfhídrico, fácilmente reconocible por su olor a huevos podridos, y otros derivados reducidos por la descomposición. La densidad del agua en el fondo, es considerablemente mayor a la de la superficie, debido a su contenido de diferentes compuestos disueltos.

Aunque la temperatura entre la capa superior (aproximadamente primeros 30 metros) e inferior (30 a 98 m) de Asososca sea igual o sumamente parecida, la mayor densidad del agua de abajo, y la buena protección contra el viento que se encuentra en la antigua chimenea del cráter, son factores que impiden que el agua se mezcle verticalmente hasta el fondo la mayor parte del año. La circulación en la superficie y hasta el metro 30 es más bien horizontal, mientras que el agua del fondo sigue estancada y se enrarece con la creciente descomposición de materia orgánica producida por las algas en la superficie, o que ingresa al lago desde fuera del cráter, lo que podría incluir contaminantes contenidos en el agua por el peligroso desvío pluvial cercano a la laguna anunciado recientemente.

El incremento de la fuerza del viento a fines e inicio de año, tiene la capacidad de lograr la mezcla completa y profunda de la columna de agua en Asososca; de forma gradual la capa superior menos densa va mezclándose con la inferior más densa, y aparecen los primeros síntomas del agotamiento de oxígeno en el agua por la mezcla (peces muertos), manifestación de sulfuro de hidrógeno fácilmente perceptible en el agua (los consumidores objetan la calidad del agua suministrada), el agua cambia de coloración, y a medida que la mezcla progresa hasta la profundidad que le permita la energía del viento, la columna de agua se homogeniza, liberando los gases tóxicos y llevando oxígeno hasta el fondo, hasta que nuevamente al calmarse el frenesí de esta turbulencia, se vuelva a reestablecer las capas de agua superficial y profunda en Asososca, usualmente hacia fines de marzo.   Registré lecturas de 3.8 miligramos de oxígeno disuelto a 98.3 m el 4 de marzo, 1993, un buen año de vientos para Asososca, que mezcló completamente la columna de agua.

Podemos inferir que el comportamiento limnológico de Asososca es el de un lago tropical meromíctico, que se estratifica en capas por la densidad del agua, es decir que se mezcla o circula verticalmente de forma incompleta, a menos que anualmente el viento decida lo contrario.

A guisa de anécdota, en un episodio de mezcla anual como el que hemos presenciado en estos días, las autoridades de ENACAL hace más de una década, obtuvieron la asesoría de un ‘experto’ que comparó este fenómeno con el que ocurre en lagos templados, en los que se forma una cubierta de hielo en invierno, y que luego en primavera y otoño todo el lago circula, típicamente al alcanzar unos 4º C, lo que quizá escuchó en un cursito en el extranjero.   Además, originó el infortunado término de “volteo térmico” para explicar el fenómeno. Dicha interpretación, en la literatura científica internacional, es inexistente.   Tampoco existe diferencia suficiente en la cantidad de calor acumulada en el agua de Asososca para originar una mezcla causada por hielo en la superficie y agua cálida abajo (Asososca no se congela en estos meses, el promedio de la temperatura desde la superficie al fondo es de 27.5º C).   Para evitar mostrar nuestra ignorancia de los fenómenos naturales propios del trópico que ocurren en nuestros preciados cuerpos de agua , deberíamos erradicar el uso de dicho término.

Finalmente, sabemos que este fenómeno se presentará nuevamente hacia fines de este año, y recurrentemente habrá preocupación por la calidad del agua que ENACAL distribuye. Felizmente, tenemos tiempo suficiente para agregar al proceso de tratamiento del agua en el plantel de Asososca, un sistema de aeración que elimine los gases tóxicos disueltos en el agua, agregando el oxígeno necesario, lo que mejora el sabor y calidad en la deliciosa agua de Asososca.